FINANZAS DE BOLSILLO 

¿Cómo tener un buen historial crediticio y obtener un préstamo más barato?

Claves para elegir un crédito que no genere problemas en las finanzas personales.

Obtener un crédito. Foto: Shutterstock.
Obtener un crédito. Foto: Shutterstock.

Algunos créditos se presentan como rápidos y fáciles, sin embargo, pueden traer varios dolores de cabeza. Por eso, es una decisión que se tiene que tomar con cautela. Hay que mirar con detenimiento las condiciones del contrato y evaluar bien las posibles consecuencias de incumplir el pago de cuotas.

En el mercado hay una gran variedad de instituciones financieras que ofrecen créditos y, sumado a eso, cada una suele tener un amplio catálogo de opciones. Entonces, ¿qué mirar antes de firmar? En primer lugar, es “indispensable corroborar que las condiciones en que se está desembolsando el préstamo coincidan efectivamente con las solicitadas. Implica revisar el monto, el capital líquido a cobrar en mano, la tasa de interés, el plazo, la fecha de vencimiento, la moneda y el medio de pago para las cuotas”, dijo la encargada de Productos Activos de Itaú, Camila Michelena.

En segundo lugar, “es importante consultar si existen gastos adicionales a la tasa de interés que se descuenten del monto préstamo o que se cobren aparte de la cuota”, añadió.

El pasado. 

Uno de los aspectos que puede ayudar a acceder a un mejor préstamo es tener un buen historial crediticio.

Ianiv Rozenbaum, director de marketing de Equifax Uruguay (empresa propietaria del viejo Clearing de Informes desde 2001) explicó a El País que el hisotrial crediticio le “permite a las empresas realizar un análisis en base al comportamiento de pago de los individuos para tomar decisiones relativas al otorgamiento de crédito”.

Ahora, ¿qué es el Clearing de Informes? Es una base de datos “destinada a informar sobre la solvencia patrimonial o crediticia” de las personas. Permite “evaluar, en conjunto con otras herramientas, la concreción de negocios en general, la conducta comercial o la capacidad de pago del solicitante”, indicó Rozenbaum.

¿De dónde toma la información? “Esencialmente de fuentes de acceso público, o son aportadas por las propias empresas afiliadas a Equifax en sus calidades de acreedores, o por otras circunstancias previstas en la normativa vigente”, agregó.

El director de marketing aclaró que “no realiza ninguna valoración subjetiva sobre el individuo”. La decisión de “otorgar o negar un crédito, así como también la asignación de una calificación crediticia, corresponde a la entidad” en función de su “política comercial y de toma de decisiones. Tan es así, que podría haber casos de empresas que ante la misma información (disponible en la base de datos) toman decisiones diferentes”.

“Tomar consciencia sobre la importancia de tener un historial crediticio y comportamiento financiero saludable es muy relevante, lo que está vinculado a aspectos que hacen a la educación financiera y hábitos responsables”, agregó.

Rozenbaum explicó que el “mejor historial es el que está actualizado y completo”. Además, es “importante que cada persona sepa realmente cómo es” el suyo y lo “consulte con frecuencia” a través de los diferentes mecanismos disponibles (ver aparte).

Asimismo, señaló que “un crédito o servicio contratado puede ayudar a construir nuestro historial crediticio. Por ejemplo, si me otorgan una tarjeta de crédito o préstamo, aunque sea de montos bajos, ayuda a construir mi historial y cada pago que realizo en plazo es una forma de cuidarlo”.

También “es importante honrar las deudas y cumplir con los compromisos de pago. Si por alguna razón no pude cumplir” en una oportunidad, regularizar la “situación puede mostrar hábitos responsables”.

Rozenbaum enumeró algunas buenas prácticas para cuidar el historial crediticio. Entiende que la planificación es la “clave para reducir y controlar los gastos innecesarios”. Además, aconsejó “revisar siempre los estados de cuenta”, ya que es “importante conocer su vencimiento” y, de esa manera, “tener el control sobre los egresos de dinero y organizarse con los próximos gastos”.

A su vez, entiende saludable “gestionar las tarjetas de crédito de forma responsable” y “conocer de primera mano el historial crediticio propio” a través de los diferentes medios.

Asimismo, recomendó “tener presente la fecha de pago al momento de asumir nuevas y existentes obligaciones”. Un ejemplo es agendar el día de pago de un compromiso cercano a cuando se cobra el sueldo.

Por último, indicó como positivo que, “en la medida de lo posible, se genere un fondo de reserva con pequeños ahorros mes a mes para poder afrontar situaciones inesperadas y períodos de incertidumbre con más tranquilidad”.

Las nuevas formas de utilizar bases de datos puede definir que a una persona le aprueben o no un crédito. Foto: Archivo
Persona utiliza una calculadora. Foto: Archivo

El bolsillo.

Antes de tomar un préstamo, es importante mirar la situación financiera personal. La directora de Advisory Services de KPMG, Magdalena Perutti, enumeró a El País algunos puntos a tener en cuenta.

Primero, que el destino de los fondos no sea un gasto mensual recurrente, sino que sea esporádico y, por lo tanto, justifique pagarlo en varias cuotas. “Por ejemplo, si preciso comprar un televisor, es lógico pensar en comprarlo a través de un préstamo”. Una situación diferente es si se usa para pagar la “cuota mensual de la luz”. En ese caso, hay que pensar que, “a menos que el próximo mes prevea un ingreso extraordinario”, no voy a “poder hacer frente al pago mensual de la luz” y el pago de la cuota frente al mismo nivel de ingresos.

Otro punto importante es que el “plazo al que tome el préstamo sea menor al siguiente consumo del mismo bien. Por ejemplo, si quiero pedir un préstamo para comprar los útiles escolares al principio del año, debería tratar que se pague en menos de un año. De lo contrario, el año que viene, cuando vuelva a tener necesidad de comprarlos, todavía voy a estar pagando” y “se me juntan dos cuotas para el mismo objetivo”.

El tercero es que la “moneda en la que tome el préstamo” sea la misma en la que “genero mis ingresos”. De esa manera, se “evita que subidas inesperadas de tipos de cambio distorsionen la disponibilidad de fondos de las personas”.

Por último, ¿que se aconseja a alguien que está en duda de si le conviene tomar un préstamo? Perutti recomienda “verificar que los ingresos mensuales sean suficientes para cubrir los costos mensuales habituales y la cuota del préstamo. Por ejemplo, mis ingresos por mes son $ 50.000, y todos los meses gasto $ 15.000 de alquiler y $ 30.000 de gastos de consumos y alimentación. En ese caso no podría asumir una cuota mayor a $ 5.000”.

¿Qué mirar en un préstamo hipotecario?

Además de mirar los puntos para préstamos al consumo (ver nota principal), “en un préstamo hipotecario es importante revisar los aspectos relacionados a la hipoteca: monto y vigencia de la misma, obligaciones de los deudores, hipotecantes y sus posibles sanciones en caso de incumplimiento. Por ejemplo, la hipoteca puede tener una cláusula que especifique que el destino del inmueble no sea para renta de alquiler”, indicó Michelena. “Adicionalmente, es importante cerciorarse sobre costos adicionales en caso de querer cancelar anticipadamente. Los préstamos hipotecarios, al tener un mayor plazo de vigencia, suelen tener algún tipo de penalidad por cancelación anticipada”, añadió.

La máxima tasa de interés que pueden pedir

La tasa de interés es el precio a pagar por el monto de dinero que se pide en un crédito. El porcentaje está topeado por la ley 18.212 y se considera usura si supera el máximo establecido. Para saber los topes de las tasas de interés se puede consultar en la web del Banco Central del Uruguay (BCU). ¿Cómo se calcula el máximo? A las tasas medias de interés -las publica el BCU- se le suman los topes de interés de la ley 18.212, que para créditos menores a 2 millones de Unidades Indexadas (UI) -unos $ 10.243.400- es 55% y para créditos 2 millones de UI o más es 90%.

¿Cómo acceder a la información sobre mi persona en la base de datos de Equifax?

La ley 18.331 establece que “todo titular de datos personales que previamente acredite su identificación con el documento de identidad o poder respectivo, tendrá derecho a obtener toda la información que sobre sí mismo se halle en bases de datos públicas o privadas”.

Además, dice que el “derecho de acceso solo podrá ser ejercido en forma gratuita a intervalos de seis meses”, y que la información debe ser proporcionada dentro de los cinco días hábiles.

Asimismo, tiene que ser “suministrada en forma clara, exenta de codificaciones y en su caso acompañada de una explicación, en lenguaje accesible al conocimiento medio de la población, de los términos que se utilicen”.

A su vez, “debe ser amplia y versar sobre la totalidad del registro perteneciente al titular”.

Desde Equifax indicaron que se puede obtener de manera gratuita comunicándose al teléfono 2628-15-15 (interno 1, opción 2). Se puede llamar de lunes a viernes en el horario de 09:00 a 17:30.

También se puede ver en la página web de la empresa -tanto desde el celular como la computadora- con un costo de $ 490. La tercera opción es concurrir a una sucursal de Abitab o Redpagos y solicitar el producto “Referencias Clearing” con un costo de $ 490.

Función

Rozenbaum dijo que “el cómo se analice la información brindada a través de un reporte crediticio dependerá de la entidad que lo esté consultando”. La empresa no hace “ninguna valoración subjetiva sobre el individuo” y se limita a reflejar los datos recibidos.

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