El Banco Central (BCU) culminó el proceso de reestructura institucional y ya designó a un uruguayo que proviene del Fondo Monetario Internacional como economista jefe, además de un gerente general. Para el proceso de reestructura se contrató una consultoría del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Según informó el BCU en un comunicado, el proceso de reestructura apunta “a modernizar su organización interna y fortalecer su gobernanza”. Además, “la nueva estructura establece una delimitación más clara entre las funciones de análisis de la política monetaria y aquellas vinculadas a su implementación”.
El cargo de economista jefe, creado en la ley de Presupuesto “tendrá a su cargo el análisis económico y la generación de conocimiento, a través de investigaciones económicas, para apoyar la toma de decisiones en materia de política monetaria y estabilidad financiera”, remarcó el Central.
Tras un llamado público internacional, el BCU designó en ese rol a Bertrand Gruss, un doctor en Economía por el European University Institute y que venía desempeñándose como jefe adjunto de División en el Departamento de Investigación del FMI, organismo al que llegó en 2010. Estuvo en el BCU entre 2004 y 2006.
“Su incorporación se concretará una vez culminadas las autorizaciones institucionales correspondientes”, añadió el Central.
El BCU anunció que “la política monetaria estará a cargo de la nueva Gerencia de Política Financiera y Sistema de Pagos, que integrará funciones vinculadas a la gestión de activos y pasivos, los mercados financieros y la infraestructura de pagos, favoreciendo una visión más integral de estas materias y una mayor coordinación operativa”. El directorio del BCU designó a Fabio Malacrida (quien desde 2002 está en el Central) que se desempeñaba hasta ahora como gerente del Área Gestión de Activos y Pasivos.
“La diferenciación entre las funciones de análisis de política monetaria, a cargo del economista jefe, y aquellas vinculadas a su implementación fortalece la independencia técnica y la especialización de cada ámbito de trabajo, favorece una mejor rendición de cuentas y contribuye a mejorar los procesos de coordinación y toma de decisiones dentro de la institución”, afirmó el BCU.
La estructura también incorpora la figura de gerente general, rol para el que fue designado Carlos Herrera, un ingeniero en computación que ya se desempeñaba en el BCU y que viene de desempeñarse como gerente subrogante de Servicios Institucionales y director del Departamento de Tecnologías de la Información de esa gerencia.
“Esta función apunta a fortalecer la coordinación entre las distintas áreas del banco, promover un uso más eficiente de los recursos institucionales y contribuir a procesos de toma de decisiones más ágiles, efectivas y estratégicas”, explicó el BCU.
“Las transformaciones son resultado de un proceso de trabajo organizacional apoyado por una consultoría del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), orientado a adecuar la estructura del Banco Central a sus desafíos actuales y futuros, fortaleciendo la eficacia institucional y la calidad de sus decisiones”, concluyó.