Entre tragos preparados con nuevos sabores, una propuesta gastronómica, música y un atardecer brillante, Splenda presentó en Montevideo la ampliación de su línea de bebidas en polvo sin azúcar.
El encuentro, realizado en el rooftop del Hyatt Centric, reunió a influencers, comunicadores, personas vinculadas a la gastronomía y tuvo como objetivo mostrar las distintas posibilidades de consumo de una categoría que la marca busca seguir desarrollando en el mercado uruguayo.
Para Erika Rius Schmidt, Senior Manager de Brand Reputation & Healthcare Marketing para Latinoamérica de Splenda, la decisión de ampliar la variedad responde, entre otros factores, a las características del consumidor local. “Uruguay es un mercado súper lindo, muy interesante, que está muy apegado a este tema del dulzor”, señaló durante el encuentro.
También hizo referencia a la importancia de lo dulce, no solo en el paladar de los uruguayos, sino en la construcción de la memoria gastronómica del país. Según explicó, la compañía identificó además que uno de los principales espacios de consumo de azúcar se encuentra en las bebidas.
La propuesta de Splenda, dijo, busca ofrecer alternativas que permitan mantener el disfrute asociado a los sabores dulces, pero con una reducción del consumo de azúcar. “No solamente traer bebidas por traer, ampliar un portafolio por ampliar un portafolio, sino más bien ofrecerle a todas las personas mucho más opciones”, explicó.
Las primeras bebidas en polvo de Splenda llegaron al mercado uruguayo hace poco más de un año, luego de haber sido lanzadas previamente en México. Según Rius Schmidt, la recepción en Uruguay fue positiva y los propios consumidores comenzaron a plantear nuevos usos y momentos de consumo para los productos. Esa respuesta fue uno de los factores que impulsó a la compañía a ampliar la línea.
A los sabores que ya estaban disponibles —naranja, maracuyá, lima limón y lima pepino— se suman nuevas variedades que comenzarán a llegar a los supermercados durante estas semanas. Entre ellas están lichi, mango menta, dos variedades de té —limón y durazno— y jamaica. La apuesta busca diferenciarse de una categoría históricamente asociada a sabores más tradicionales, como naranja o lima.
“Cuando traes un sabor nuevo, un sabor disruptivo, la verdad es que a la gente le encanta”, sostuvo la ejecutiva. La compañía entiende que existe una búsqueda de alternativas diferentes para consumir bebidas y que la innovación puede ser una forma de ampliar las ocasiones de consumo.
En ese sentido, Uruguay ocupa un lugar destacado dentro de la estrategia regional de la marca. Rius Schmidt definió al país como “uno de los más importantes” para Splenda en Latinoamérica y destacó el conocimiento que existe sobre la marca entre los consumidores locales.
La ampliación del portafolio también se vincula con un cambio más general en los hábitos de consumo. Para la ejecutiva, los consumidores están cada vez más informados y prestan mayor atención a las decisiones relacionadas con su alimentación y la de sus familias. El desafío está en encontrar un equilibrio entre una alimentación más consciente y el disfrute.
“La gente ya se informa mucho más, se preocupa mucho por su salud, está pendiente de qué es lo mejor para ellos y para sus hijos”, planteó. En ese contexto, la compañía busca acercar alternativas que permitan reducir el consumo de azúcar sin plantear necesariamente una renuncia a los sabores dulces.
El planteo cobra relevancia en un escenario en el que, según los datos manejados por la compañía durante el encuentro, el consumo de azúcar en Uruguay ronda los 115 gramos diarios por persona, equivalentes a unas 23 cucharaditas. La cifra contrasta con la referencia mencionada por Rius Schmidt para una dieta de 2.000 calorías: entre 25 y 50 gramos de azúcar diarios, según la OMS, equivalentes a entre cinco y diez cucharaditas.
La ejecutiva remarcó que buena parte del azúcar que se consume no proviene necesariamente de aquello que las personas agregan de manera consciente a sus comidas o bebidas, sino que está presente en numerosos productos de consumo cotidiano. Por eso, la estrategia de la marca apunta a promover lo que define como “sustituciones inteligentes”: mantener determinadas experiencias de consumo, pero incorporando alternativas con menos azúcar.
Para Splenda, la innovación será uno de los pilares para los próximos años. La compañía no apunta únicamente a desarrollar nuevas variedades dentro de las categorías en las que ya está presente, sino también a explorar nuevas categorías y detectar qué buscan los consumidores. La estrategia contempla tanto la evolución de productos existentes —como Splenda Original y Splenda Stevia— como la incorporación de nuevas propuestas, entre ellas las bebidas en polvo.
La expansión de esta categoría en Uruguay es, en definitiva, parte de una apuesta más amplia: acompañar un cambio en la forma en que los consumidores se relacionan con el azúcar, sin dejar de lado una dimensión que para la marca resulta central. “El disfrute va mucho más allá, es un tema emocional”, resumió la ejecutiva.