Columna de APPCU: Día de la inversión

En la actualidad, se estiman casi 58 mil obreros directos. Se entiende que, por cada directo hay uno indirecto. Por lo tanto, se puede concluir que más de 120 mil personas se ocupan en nuestra industria, una demanda de mano de obra sostenida.

Aníbal Durán, APPCU
Aníbal Durán.
Foto: Archivo El País.

El pasado lunes 19 se conmemoró el día de la industria de la construcción. Acto protocolar donde las cuatro gremiales empresariales del sector ofician de anfitrionas, ante un cúmulo de gobernantes nacionales, departamentales, asociados de aquellas, señores de la prensa, invitados especiales.

Sin perjuicio de un sólido discurso del Presidente de la Cámara de la Construcción (CCU), Alejandro Ruibal, como del secretario general de la Presidencia, Alejandro Sánchez en nombre del gobierno, inauguró dicho segmento discursivo nuestro presidente Alfredo Kaplán.

Expresó el Presidente de APPCU la importancia de la inversión en obra privada, sustancialmente vivienda. Ya lo desgranaremos más adelante. Se refirió al número de obreros en la industria (lo mismo explicitó el Presidente Ruibal).

Es un número que podríamos decir estructural, en función del tiempo que lleva la cantidad de obreros cotizantes. Es decir; veteranos de la industria siempre han manifestado que el número de obreros directos rondaba los 40 mil, a grandes rasgos. No podemos ser concluyentes, pero es una aproximación.

En la actualidad y yendo para el gobierno anterior, el número ha superado los 50 mil obreros, con lógicas oscilaciones, pero podemos concluir que se ha ido superando en el tiempo, estando en la actualidad, cifras a setiembre, en casi 58 mil obreros directos. Se entiende en la jerga que por cada directo hay uno indirecto. Ergo podemos concluir, que más de 120 mil personas se ocupan en nuestra industria, una demanda de mano de obra sostenida.

Antes se mencionaba incluso, que en el sector podía ingresar algún obrero que no tuviera conocimientos del metier. Sucedía. En la actualidad el tema se ha profesionalizado más y se busca un conocimiento básico para poder plasmarlo en la obra.

La vivienda promovida fue otro aspecto que abordó el Presidente Kaplan. Sabiamente el actual gobierno básicamente asumió lo que venía sucediendo desde el gobierno anterior y salvo alguna modificación (incluso para mejorar los tiempos), no hubo cambios de sustento.

Nos referimos a que quien decide la promoción de una vivienda es el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), cuando antes lo hacía el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT). Y la idea es precisamente agilizar los tiempos. Todo el restante andamiaje sigue en la órbita del citado MVOT.

APPCU

Inversión y empleo, así catalogó a la vivienda promovida el gobierno. Y vaya que genera inversión y empleo, pequeña revolución que se produjo en muchos barrios de Montevideo (para referirnos a la capital donde es más notorio el movimiento), donde si bien están exonerados de determinados tributos los promotores privados, NO lo están los proveedores de insumos, los profesionales, las inmobiliarias, se aporta el aporte unificado de la construcción y podríamos seguir explayándonos (referido también por Kaplan).

Obviamente pretendemos más protagonismo en los temas laborales vinculados a la industria, como lo refirió nuestro Presidente.

No es menor la ley de competitividad, otro tema del discurso, donde como es sabido ya se votó en el Senado de la república, resta ahora que la cámara de Representantes haga su tarea. Virtuosa medida del MEF en aras de agilizar la inversión, eliminar trámites burocráticos, diría en pos de dinamizar la economía.

Appcu ha hecho mucho hincapié en el “silencio positivo” que prevé la norma antedicha. Decisiva medida si logra concretarse en nuestros propósitos, caro anhelo de nuestra gremial.

Si la administración no se expide, pasado un prudencial tiempo y de no mediar observaciones o levantadas las mismas, se da por aprobado el trámite que sea menester. Grosso modo a eso nos referimos y es el espíritu (y también la letra), del proyecto de ley.

Obviamente aprobada la ley, resta la reglamentación a la misma, lo que implicará un plazo de tiempo que no podemos estimar.

Nuestro Presidente había abogado y lo dijo en su discurso, por qué no actuar ahora sin esperar a todo el proceso legislativo y administrativo posterior, con sendos decretos.

Finalmente: la inversión de 3500 millones de dólares que se sucedería en el curso de este año y el entrante, de los promotores, es de gran envergadura y apuesta a una situación de confianza con el gobierno de la república y apuesta a un país que es imperioso su crecimiento, generar mano de obra y apostar a la productividad como aspecto que nos ayudará a salir de la manida penillanura suavemente ondulada...

¿Encontraste un error?

Reportar
Te puede interesar