Algunas reacciones luego de que Irán confirmara ayer la muerte de Alí Jamenei, en la operación estadounidense-israelí lanzada la víspera.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian dijo que la muerte de Jamenei constituye una “declaración de guerra contra los musulmanes, y en particular contra los chiitas, en todo el mundo”.
La muerte de Jamenei marca “un momento determinante en la historia de Irán. Lo que viene después es incierto”, señaló en la red X la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas.
“Jamenei era un dictador sanguinario que oprimió a su pueblo, humilló a las mujeres, a los jóvenes, a las minorías”, apuntó una portavoz del gobierno francés, Maud Bregeon.
“Pocas personas llorarán” la muerte de Jamenei, aseguró el secretario británico de Defensa, John Healey, haciendo referencia al “eje de la resistencia”.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, apeló a una “desescalada inmediata” del conflicto en Oriente Medio, y resumió la posición de su gobierno al asegurar que se puede estar contra un “régimen odioso” como el de Irán y a la vez en contra de una “intervención injustificada”, como la de Estados Unidos e Israel.
La muerte del guía supremo iraní “no será llorada”, reaccionó el primer ministro australiano, Anthony Albanese.
El presidente turco Recep Tayyip Erdogan declaró que se siente “entristecido” por la muerte del guía supremo de Irán.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, transmitió a Irán sus “más sinceras condolencias” por el “asesinato” de Jamenei.
El gobierno chino “condenó enérgicamente” la muerte de Jamenei.
En Irak, el influyente dirigente chiita Muqtada al Sadr anunció tres días de luto en Irak, con “nuestras condolencias a todo el mundo islámico por el martirio del líder de la revolución islámica”, escribió en X.
El grupo terrorista palestino Hamás condenó un “crimen abominable. Naim Qasem, líder del grupo terrorista libanés Hezbolá afirmó que “enfrentará la agresión” estadounidense-israelí que costó la vida a Jamenei. “Cumpliremos con nuestro deber enfrentando la agresión sean cuales sean los sacrificios”, dijo.
El hijo del sah de Irán, Reza Pahlavi, afirmó que “Con su muerte, la república islámica ha llegado de hecho a su fin y pronto será arrojada al basurero de la historia”.
AFP