Ucrania afirmó ayer martes que no hay pruebas de que hubiera lanzado un ataque contra una residencia del presidente ruso Vladimir Putin, por el que el Kremlin prometió endurecer su postura en las negociaciones para terminar la guerra.
Este repentino aumento de la tensión diplomática se produce poco después de que Washington y Kiev anunciaran avances en las negociaciones para alcanzar un acuerdo que ponga fin a este conflicto, desencadenado por la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Sin embargo, aunque tanto Trump como su homólogo ucraniano Volodimir Zelenski dieron una evaluación optimista de sus conversaciones, no se informó de ningún progreso concreto en los dos temas más espinosos: las demandas de Rusia de que Ucrania ceda un territorio significativo en el sureste del país y las garantías de seguridad que protegerían a Ucrania contra una futura agresión rusa.
En cuanto al ataque a la residencia de Putin, una fuente presidencial francesa afirmó que las declaraciones acusatorias del Kremlin no estaban respaldadas “por ninguna prueba sólida, incluso tras cotejar la información con nuestros socios”, dijeron.
El presidente ucraniano, que calificó la acusación de Rusia de “totalmente inventada”, declaró que se reuniría con los dirigentes de países aliados de Kiev el 6 de enero en Francia para intentar reanudar los esfuerzos de paz.
Los dirigentes europeos respaldaron a Ucrania tras la acusación de Moscú. La cumbre anunciada por Zelenski se denominará “Coalición de Voluntarios”, un grupo de países occidentales que se comprometieron a seguir apoyando a Ucrania. Según Zelenski, la cumbre irá precedida de una reunión de asesores de seguridad de los países aliados, prevista para “el 3 de enero en Ucrania”.
Zelenski reiteró ayer ante la prensa que el ataque contra una residencia de Putin fue un montaje y pidió a sus socios que lo verificaran. “Nuestro equipo negociador se puso en contacto con el equipo estadounidense, revisaron los detalles y entendemos que es falso”, afirmó.
El ataque
El lunes, Rusia acusó a Ucrania de haber atacado de madrugada con 91 drones una residencia oficial de Putin situada en la región de Nóvgorod, entre Moscú y San Petersburgo. Tras ello, el Kremlin aseguró que su postura en las negociaciones sufriría un “endurecimiento”, al tiempo que rechazó dar pruebas porque todos los drones “fueron derribados”.
En un contexto de intensos esfuerzos diplomáticos, el mandatario ucraniano y su homólogo estadounidense, Donald Trump, se reunieron el domingo en Florida.
Sin embargo, Trump, que habló con Putin el lunes, dirigió a Ucrania sus críticas sobre el asunto del ataque a una residencia del presidente ruso. “No me gusta esto. No es bueno”, reaccionó el lunes por la noche desde su residencia de Mar-a-Lago, en Palm Beach. “¿Saben quién me lo mencionó? El presidente Putin”, dijo. “Es un momento delicado. No es el momento adecuado”, añadió.
En 2021, un equipo de investigadores rusos dirigido por Alexei Navalny, principal oponente político de Putin hasta su muerte en una prisión rusa en febrero de 2024, publicó un informe sobre la residencia. Este mostraba una lujosa propiedad privada compuesta por varios edificios, incluyendo un pabellón de temática china, una iglesia privada y un spa gigante. Otro informe de investigación afirmó que el sitio incluía una estación especial para un tren blindado utilizado por el líder ruso.
En mayo de 2023, dos drones explotaron sobre la principal residencia oficial de Putin en el Kremlin, en lo que Rusia calificó como un fallido “atentado contra la vida del presidente” por parte de Ucrania. En aquel momento, Ucrania negó cualquier implicación en el incidente, pero funcionarios estadounidenses afirmaron que probablemente fue orquestado por alguna de las unidades militares o de inteligencia especiales de Ucrania, consignó The New York Times.
“Acto de desafío”
El presidente Zelenski afirmó el lunes que Estados Unidos le ofreció a Ucrania garantías de seguridad “sólidas” frente a Rusia por un periodo de 15 años prorrogable. En el terreno, los bombardeos entre ambos bandos continúan. Según la fuerza aérea ucraniana, ayer de madrugada Ucrania fue atacada por dos misiles y sesenta drones rusos.
Los continuos y cada vez más intensos ataques de Rusia contra Ucrania son “un acto de desafío” contra el plan estadounidense para poner fin a la guerra en Ucrania, declaró el martes la fuente presidencial francesa. Las autoridades de la región de Chernígov, en el norte de Ucrania, ordenaron ayer la evacuación de 14 localidades cercanas a la frontera con Bielorrusia debido a los bombardeos rusos diarios.
Por la mañana, la ciudad de Zaporiyia (sur) fue alcanzada por tres bombas rusas, según las autoridades locales. Una mujer resultó herida y varias casas y edificios residenciales sufrieron daños. Un ataque con drones rusos mató a un hombre en la aldea de Veselyanka, cerca de Zaporiyia, informó el gobernador, Ivan Fedorov.
En su informe diario, el ejército ruso, más numeroso y que continúa sus ataques en el frente, reivindicó la toma de dos pequeñas localidades en las regiones de Járkov y Zaporiyia.
Eventual entrada de Ucrania a la UE
La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, aseguró ayer que la entrada de Ucrania en la Unión Europea (UE) es “una garantía de seguridad clave”, tras mantener una reunión con otros líderes europeos sobre la guerra de agresión a gran escala de Rusia contra Kiev.
“Buen debate hoy con líderes europeos sobre nuestro apoyo a Ucrania, su seguridad y la reconstrucción del país. En última instancia, la prosperidad de un Estado ucraniano libre yace en la adhesión a la UE. También es una garantía de seguridad clave por sí misma”, escribió la política alemana en sus redes sociales.
Agregó que la entrada de Ucrania en el club comunitario “no solo beneficia a los países que se unen”, sino que “como muestran las sucesivas oleadas de ampliación, toda Europa se beneficia”.
Con información de EFE, AFP y The New York Times