Redacción El País
El líder supremo iraní, Alí Jamenei, defendió ayer sábado que las autoridades “tienen la obligación de romperle la espalda a los sediciosos” y culpó al presidente estadounidense Donald Trump de los muertos en la represión de la reciente ola de protestas.
Según la organización de defensa de los derechos humanos Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, 3.428 manifestantes han sido asesinados por las fuerzas de seguridad y unos 19.000 detenidos. Sin embargo, la misma ONG subraya que el balance podría ser mucho más elevado.
Otras estimaciones mencionan más de 5.000 muertos, e incluso hasta 20.000, según menciona IHR.
“No pretendemos llevar al país a la guerra, pero no perdonaremos a los criminales domésticos (...) como tampoco perdonaremos a los criminales internacionales, peores que los criminales domésticos”, dijo a una masa de simpatizantes reunidos con motivo de una festividad religiosa.
“La nación iraní debe romperle la espalda a los sediciosos, de la misma forma que quebró la sedición”, apostilló.
Desde el 28 de diciembre, Irán se vio sacudido por una ola de protestas, que comenzaron entre comerciantes disgustados con la crisis económica en el país, y pronto derivaron en una movilización contra el régimen teocrático vigente desde la revolución de 1979.
Las autoridades iraníes, que califican las protestas de “terroristas” y acusan a Estados Unidos de instigarlas, desataron una campaña de represión que según la oenegé Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, dejó al menos 3.428 muertos.
Jamenei aprovechó su alocución para cargar contra Trump, quien había amenazado con atacar a Irán si el régimen comenzaba a ejecutar a algunos de los manifestantes detenidos. “Consideramos al presidente estadounidense culpable de los muertos, los daños y las acusaciones formuladas contra la nación iraní”, dijo el ayatolá, en el poder desde 1989. “Todo esto fue una conspiración estadounidense”, añadió, y dijo que “el objetivo de Estados Unidos es comerse a Irán (...) el objetivo es someter a Irán a nivel militar, político y económico”.
Por su parte, el fiscal de Teherán, Ali Salehi, afirmó a la televisión estatal que la respuesta del gobierno había sido “firme, disuasoria y rápida”.
La ONG de vigilancia de la ciberseguridad Netblocks anunció ayer sábado que detectó una “muy ligera” reanudación de la actividad en internet en Irán, tras más de 200 horas de corte. No obstante, agregó que “la conectividad general sigue en torno al 2% de los niveles habituales y no hay señales de una recuperación significativa”. Todos temen que los mensajes enviados puedan ser interceptados o las autoridades los tomen por espías.
Ali Jameneí
El líder supremo de Irán, Ali Jameneí, afirmó ayer sábado que “varios miles” de personas han muerto en las protestas, de las que responsabilizó al presidente Trump.
El religioso afirmó que “elementos ignorantes y desinformados, bajo el liderazgo de agentes malintencionados y entrenados” llevaron a cabo crímenes que “provocaron la muerte de varios miles de personas”, en un encuentro a propósito del aniversario de la elección de Mahoma como profeta del islam en Teherán, informó la web del político y la agencia Tasnim.
Jameneí aseveró que se cometieron “hechos extremadamente inhumanos, como encerrar y quemar vivos a jóvenes en mezquitas, y asesinar a niñas y hombres y mujeres indefensos, con armas provistas desde el extranjero”.
El político además dijo que en las protestas se han destruido 250 mezquitas, más de 250 centros educativos y científicos, y provocado daños a instalaciones del sector eléctrico, bancos, complejos sanitarios y tiendas de productos básicos.
“Consideramos al presidente de Estados Unidos culpable de las víctimas, los daños y las acusaciones que ha dirigido a la nación iraní”, dijo en el mencionado encuentro.
La máxima autoridad política y religiosa de Irán aseguró que las protestas que han sacudido el país “fueron un complot estadounidense y el objetivo estadounidense es devorar a Irán”. “La particularidad del reciente complot es que el propio presidente de Estados Unidos intervino personalmente: habló, amenazó y, alentando a los conspiradores, les envió el mensaje de que avanzaran, que no tuvieran miedo y que contaban con nuestro apoyo militar”, aseguró.
Las movilizaciones comenzaron el 28 de diciembre cuando comerciantes de Teherán cerraron sus negocios por la caída del rial, pero pronto se expandieron por todo el país con gritos de “Muerte a la República Islámica” y “Muerte a Jameneí”. Las protestas se fueron expandiendo hasta llegar a una explosión de manifestaciones en prácticamente todo Irán, que derivaron en actos de vandalismo contra organismos públicos, bancos que fueron arrasados, y el incendio de 53 mezquitas en todo el país, según la versión oficial del Gobierno iraní.
Trump amenazó con atacar el país persa si morían más personas cuando el recuento de muertos era de siete y más tarde afirmó que “va ayuda en camino, lo que muchos interpretaron que suponía un aviso de intervención en la República Islámica. AFP, EFE
Argentina los declara Terroristas
El Gobierno argentino declaró a la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán como “organización terrorista”, llamando a otros países a seguir sus pasos. La orden firmada por el presidente Milei dice que “los miembros de la Fuerza Quds y sus aliados quedan sujetos a la aplicación de sanciones financieras y restricciones operativas destinadas a limitar su capacidad de acción y a proteger al sistema financiero argentino de ser utilizado para apoyar económicamente sus actividades”. El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Saar, celebró la noticia. El anuncio se produce después de que EE.UU. amenazara con atacar a Irán en apoyo a los manifestantes. EFE