Marine Le Pen, líder de la derecha francesa y dos veces finalista en las presidenciales (2017 y 2022), se enfrenta hoy martes a una sentencia histórica que podría impedirle presentarse a las elecciones en 2027, en las que es favorita para suceder a Emmanuel Macron.
A sus 57 años, Le Pen conocerá hoy la sentencia del Tribunal de Apelación de París respecto al juicio de primera instancia, que la había condenado en 2025 a cinco años de inhabilitación y cuatro de cárcel por haber pagado con dinero del Parlamento Europeo a empleados que trabajaban para el partido Frente Nacional, FN, primero, y Agrupación Nacional, RN, después.
El caso de Le Pen implica además a otras 24 personas vinculadas al RN por hechos cometidos entre 2004 y 2016, que causaron un perjuicio de 4,1 millones de euros al Parlamento Europeo.
La hija de Jean-Marie Le Pen, fundador del Frente Nacional, encara la sentencia con mucha incertidumbre y con varias hipótesis encima de la mesa. Tendría vía libre para presentarse en 2027 si obtiene una improbable absolución, pero también si la pena de inhabilitación y la de prisión resultan sustancialmente rebajadas.
Su horizonte político se ensombrecería si la inhabilitación se mantiene como en primera instancia o incluso si la ordenan a portar brazalete electrónico como manera de conmutar la pena efectiva de prisión.
“No puedo depender de un magistrado para que me autorice a ir a dar un mitin a Romorantin o a ir a un mercado de Hénin-Beaumont (...). Hace falta tener una completa libertad de movimientos”, explicó la diputada, en una entrevista concedida la semana pasada al canal LCI.
En caso de ser condenada, Le Pen podría recurrir al Supremo, que se pronunciaría a finales de este año. Los plazos, sin embargo, podrían entorpecer la estrategia del partido para las presidenciales, por lo que la propia Le Pen ya adelantó que tomará una decisión sobre una nueva candidatura nada más conocer la sentencia de hoy martes. EFE