UN PAÍS EN CRISIS
El régimen chavista, además de acusar al líder opositor venezolano, desplegó 25.000 soldados en todo el país para buscar a los supuestos conspiradores.
El régimen de Nicolás Maduro acusó ayer lunes al líder opositor Juan Guaidó de haber contratado a “mercenarios” para llevar a cabo una invasión por mar en Venezuela, al tiempo que desplegó 25.000 soldados para buscar a los supuestos conspiradores. “Mercenarios a sueldo” firmaron “contratos” por 212 millones de dólares con dinero “saqueado y robado a la estatal Pdvsa” y “cuentas que le han bloqueado al país en el extranjero”, dijo el fiscal general, Tarek William Saab, en una conferencia de prensa.
Saab vinculó con el caso a un exmilitar estadounidense que identificó como Jordan Goudreau. “Es público y notorio este contrato. Ahí vemos las firmas (...) del ciudadano Juan Guaidó” y “del propio Jordan Goudreau”, afirmó el fiscal, refiriéndose a una imagen del presunto acuerdo, divulgada por una periodista venezolana que vive en Miami, Patricia Poleo.
Saab difundió igualmente un video de Goudreau, fundador de la empresa de seguridad y defensa Silvercorp USA, en el que el exmilitar asegura que estaba en marcha una operación contra Maduro.
El domingo, el régimen de Maduro denunció un intento de “invasión” de “mercenarios” que habrían partido desde Colombia buscando ingresar por las costas de Macuto, estado de La Guaira, a unos 40 minutos por tierra de Caracas. Ocho “terroristas” murieron, informó el número dos del régimen, Diosdado Cabello.
La Fiscalía ha abierto varias investigaciones contra Guaidó, pero no ha emitido una orden de detención. “La justicia más temprano que tarde le va a llegar”, expresó ayer Saab en tono amenazante.
En un comunicado, Guaidó negó las acusaciones y rechazando cualquier relación con compañías de seguridad.
Saab precisó que hay 114 detenidos y 92 personas por capturar por acusaciones de planes contra Maduro y el régimen chavista desde un supuesto atentado con drones cargados de explosivos durante un acto militar en 2018.
El fiscal dijo que durante la frustrada “invasión” del domingo fueron incautadas armas robadas del Parlamento el 30 de abril de 2019, cuando un grupo de militares se sublevó con apoyo de Guaidó.

Maduro afirmó ayer lunes que “el objetivo central” de la incursión era asesinarlo.
Despliegue de tropas.
El régimen de Venezuela anunció ayer lunes el despliegue de 25.000 soldados en todo el país para capturar “mercenarios”.
“Para garantizar la búsqueda de posibles amenazas que se encuentren dentro de nuestro sagrado territorio nacional, vamos a ejecutar operaciones de escudriñamiento a lo largo y ancho (del país)”, dijo el jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada de Venezuela, Remigio Ceballos.
El despliegue tendrá como objetivo “garantizar que cada centímetro de nuestra tierra esté libre de mercenarios, paramilitares y cualquier otra amenaza”, insistió Ceballos.
La cúpula de la Fuerza Armada, que en público se declara “antiimperialista y profundamente chavista”, reiteró su “absoluta lealtad” a Maduro y acusó a Estados Unidos y Colombia de haber colaborado con los atacantes.
Sin embargo, el Gobierno colombiano rechazó estas acusaciones. “Se trata de una acusación infundada, que intenta comprometer al Gobierno de Colombia en una trama especulativa”, manifestó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Según la Cancillería, las afirmaciones del “régimen dictatorial de Nicolás Maduro”, culpando a Colombia “de supuestos hechos de desestabilización”, son un intento más de “desviar la atención respecto de los verdaderos problemas que vive el pueblo de Venezuela”.
Detenidos.
En este clima, el régimen anunció ayer lunes que pescadores detuvieron a ocho personas en la costa central del país y aseguraron que forman parte del mismo grupo que el fin de semana intentó la supuesta “incursión mercenaria”. Un locutor de la estatal Venezolana de Televisión mostró una serie de fotografías y dijo que los hombres fueron “apresados por la fuerza popular, los mismos pescadores” cuando se desplazaban en un bote hacia la zona de Chuao, en el estado central de Aragua.
El gobernador de Aragua, Rodolfo Marco Torres, mostró cuatro de esas fotos en su cuenta de Twitter y dijo que “a través de la inteligencia social y la unidad cívico militar policial se logró la captura de estos mercenarios”.

Nicolás Maduro aseguró ayer lunes que la fallida incursión marítima que su régimen dice haber frustrado el domingo tenía como “objetivo central” matarlo a él. “El objetivo central (de la incursión) era matar al presidente de Venezuela (...), intentar matarme”, dijo Maduro durante una reunión telemática del Movimiento de Países No Alineados (Mnoal), en la que se abordaron estrategias para enfrentar el nuevo coronavirus.
Maduro acusó a Colombia y a Estados Unidos de la supuesta operación fallida. “Tenemos las pruebas de que este grupo se entrenó en territorio colombiano, tenemos los lugares donde fueron entrenados, tenemos las pruebas y se ha declarado públicamente”, continuó Maduro en referencia a las declaraciones de un asesor militar estadounidense, que aseveró la noche de este domingo haber firmado un contrato con un sector de la oposición venezolana para organizar la expedición.
El domingo el presidente de la oficialista Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, dijo que en la operación murieron ocho de los atacantes y otros dos fueron capturados por las fuerzas venezolanas. Uno de ellos habría confesado haber trabajado para la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), expulsada del país en 2005.