Un país de Sudamérica avanza en la consolidación de un polo industrial sustentable a través de una sólida alianza estratégica con una firma tecnológica asiática. La compañía taiwanesa Master Bus ratificó el despliegue de un plan de inversión en Paraguay por US$ 30 millones destinado a la instalación de una planta de ensamblaje de ómnibus de cero emisiones, según informaron el Ministerio de Industria y Comercio de la nación guaraní y la propia firma internacional.
La iniciativa comercial contempla un fuerte impacto económico y laboral en la región, estimando la creación de entre 2.000 y 2.600 empleos formales directos, además del desarrollo en la cadena de proveedores locales. La empresa ya cuenta con presencia legal en la nación sudamericana y opera en el Parque Tecnológico Inteligente de Taiwán, ubicado en la localidad de Minga Guazú, en el departamento de Alto Paraná, indicó La Nación de Paraguay. Asimismo, dispone de un predio estratégico en Ciudad del Este donde prevé iniciar las tareas operativas de ensamblado.
El proyecto de desarrollo industrial fue abordado en una reunión de trabajo entre los ejecutivos de la firma tecnológica y el ministro de Industria y Comercio paraguayo, Marco Riquelme. Durante el encuentro, el secretario de Estado destacó que el Ejecutivo impulsa una política industrial fuertemente orientada a fortalecer la fabricación y el ensamblaje de vehículos de movilidad eléctrica en todo el territorio nacional.
Inversión millonaria en Paraguay con proyección hacia todo el Mercosur
El plan de producción abarca inicialmente la fabricación de tres modelos diferentes enfocados en atender el flujo del transporte urbano e interurbano, según el mismo medio paraguayo. En esa línea, los directivos de la empresa asiática confirmaron que evalúan la adquisición de un terreno adicional en la ciudad de Asunción para expandir la infraestructura logística del proyecto.
La empresa espera ampliar su presencia desde Paraguay hacia otros miembros del Mercosur, un bloque comercial integrado por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.
La articulación política e institucional de la operación se gestó a partir de una propuesta impulsada por el presidente de Paraguay, Santiago Peña, que quedó formalizada mediante la firma de un memorando de entendimiento firmado en mayo de 2024 durante una visita oficial a Taiwán. En el marco de este entendimiento bilateral, Peña expresó: "No hay mejor lugar que Paraguay para desarrollar vehículos eléctricos en América Latina", argumentando que el país representa un potente productor de energía renovable y confiando en que asumirá "un rol protagónico" en el proceso de transición energética en América Latina.
Por su parte, el presidente de la corporación fabricante, Wu Ting-fa, afirmó en el marco de los acuerdos bilaterales que el objetivo central de la firma es "mejorar el desarrollo del transporte público en Paraguay", proyectando además convertir las instalaciones paraguayas en una plataforma exportadora para extender el suministro de vehículos hacia otros estados socios del bloque del regional.
Como paso previo al inicio del ensamblaje local, las autoridades taiwanesas despacharon a finales de 2024 un primer lote de 30 unidades totalmente terminadas desde el puerto de Taipei hacia Sudamérica. El canciller taiwanés, Lin Chia-lung, destacó la maniobra como un hito relevante en la transferencia de tecnología limpia y cooperación internacional.
Este contenido fue hecho con la asistencia de inteligencia artificial y verificado por un periodista de El País.