La oposición de Hungría, liderada por el conservador Péter Magyar, puso ayer domingo fin a 16 años de Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán al ganar en las elecciones legislativas una “súper mayoría” que le dará más de dos tercios de los escaños en el próximo Parlamento.
Con el escrutinio casi completo, su partido, el Tisza, obtuvo 138 de los 199 escaños, o sea, más de dos tercios de la Cámara, con los que podrá hacer realidad sus promesas electorales para dar marcha atrás al “sistema mafioso” de Orbán, según sus palabras, desde años en conflicto con la Unión Europea (UE) por no respetar los concepto del Estado de Derecho. “Hemos liberado a Hungría”, proclamó el jefe del partido de oposición Tisza, el conservador Peter Magyar.
“Lo logramos... Juntos derrotamos el régimen de Orbán”, agregó el exmiembro del gobierno, de 45 años, a los miles de partidarios que lo vitoreaban en Budapest. “Hemos liberado a Hungría; recuperamos nuestra patria”.
Orbán, por su parte, reconoció su derrota y felició a Magyar, un antiguo correligionario suyo, por la victoria en las urnas. “Para nosotros el resultado es doloroso pero ha dejado claro que no nos ha otorgado la responsabilidad de gobernar”, dijo el mandatario ante sus seguidores.
Orbán había sido hasta ahora un referente para el populismo ultranacionalista de europeo e internacional, incluyendo el propio presidente estadounidense, Donald Trump, que pidió abiertamente el voto a su favor.
El partido hasta ahora gobernante, el Fidesz, cofundado por Orbán en 1988, obtuvo ayer solo 54 escaños, mientras que la formación de extrema derecha Nuestra Patria se llevó siete parlamentarios.
Tisza obtuvo un 53,5 % de los votos emitidos, con los que consigue casi un 70 % de los escaños, mientras que Fidesz se hizo con el 38 % de los votos, para obtener sólo el 27 % de los parlamentarios.
La jornada electoral estuvo marcada por una participación históricamente alta, con el 79,5, el nivel más alto registrado en este país excomunista desde la caída del Telón de Acero en 1989.
Desde su victoria electoral del año 2010, el Fidesz había enmendado en solitario, sin consultar con la oposición, la Constitución, reformado varias veces la ley electoral, y mermado derechos civiles, de libertad de prensa y del sistema de la Justicia. Además de enfrentarse a las instituciones durante años, Orbán se había posicionado como un arduo crítico de Ucrania y defensor de los intereses de Rusia, de la que Hungría depende energéticamente.
Al mismo tiempo, la corrupción fue creciendo bajo el Fidesz a niveles jamás vistos en Hungría, con un enriquecimiento extremo del círculo más íntimo del primer ministro, incluyendo su propia familia y amigos de la infancia.
Entre los hombres más ricos del país figuran tras 16 años de Orbán en el poder, su yerno y sobre todo su amigo de la infancia, Lörinc Mészáros, un antiguo fontanero gasista de su pueblo natal que cuenta con una fortuna de unos 4.500 millones de euros.
Tras confirmarse su victoria en las elecciones, Magyar lanzó un mensaje europeísta. “El lugar de nuestra patria estuvo, está y estará en la UE”, dijo ante decenas de miles de sus seguidores, concentrados a orillas del río Danubio, enfrente del Parlamento de Hungría.
“Arreglaremos todas nuestras disputas con los países vecinos”, agregó Magyar, sin nombrar explícitamente a Ucrania, con la que Orbán estuvo enfrentado en los últimos meses por la interrupción del tránsito de petróleo ruso hasta Hungría.
El líder de Tisza anunció además que sus primeros viajes al exterior los llevará a Bruselas y Polonia, cuyo primer ministro, el liberal conservador Donald Tusk, era uno de los principales críticos de Orbán dentro de la UE.
Magyar: su perfil, promesas y desafíos
Péter Magyar, ganador de las elecciones legislativas con su partido Tisza y primer ministro electo de Hungría, es un político que con su discurso conservador y crítico con la corrupción logró canalizar el hartazgo de los húngaros y poner fin a los 16 años de hegemonía del ultranacionalista Viktor Orbán. Este carismático jurista de 45 años, que hasta 2024 apenas era conocido, ha irrumpido con fuerza en el panorama político del país centroeuropeo. Su ascenso se apoya tanto en su conocimiento interno del sistema del partido gobernante Fidesz como en una comunicación que combina cercanía y una imagen moderna que contrasta con la del actual mandatario. Magyar se presenta como defensor de la familia, la nación y el cristianismo, aunque con orientación europeísta y más abierto que el ultraconservador Orbán.
Ese perfil, modernizador en lo económico y conservador en lo social ha sido atractivo para los votantes. También ha atraído el voto desencantado tanto del propio oficialismo como el de una oposición liberal y progresista ansiosa de un cambio. El discurso de Magyar está centrado en “limpiar” las instituciones y recuperar los fondos europeos. Su promesa incluiría la entrada de Hungría en la Fiscalía Europea, con el objetivo de investigar el uso de fondos públicos por parte del Gobierno de Orbán y recuperar recursos desviados. EFE
Magyar proviene originalmente del entorno de Fidesz, donde ocupó varios cargos medios en la administración, al tiempo que estuvo casado durante años con la exministra de Justicia Judit Varga, con la que tiene tres hijos.
La dimisión de Varga en 2023 -forzada por el Fidesz- en medio de un escándalo por el encubrimiento de un acusado por pederastia, motivó a Magyar abandonar su partido y lanzarse en marzo de 2024 a la política como rival de Orbán para acabar con su hegemonía.
Apenas tres meses más tarde, Tisza, hasta entonces un partido minoritario, cuyo control fue asumido por el conservador, logró casi 30 % de los votos en las elecciones europeas. Desde entonces, Magyar fue reforzando su posición como líder de la oposición húngara, hasta entonces muy dividida por razones ideológicas, lo que había impedido superar a Orbán en las urnas en las elecciones de 2010, 2014, 2018 y 2022.
El futuro primer ministro tendrá ahora la complicada tarea de no decepcionar sus votantes, que gran parte provienen de sectores progresistas, hartos del Fidesz en el poder durante tantos años.
Felicitaciones llegaron para Magyar desde toda Europa, incluyendo al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien lo saludó por su “victoria aplastante” contra Orbán, quien estuvo hasta ahora bloqueando un préstamo de 90.000 millones de euros para su país, invadido por Rusia en 2022. “Estamos dispuestos para intensificar nuestra cooperación con Hungría”, dijo Zelenski en X.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea
“Hungría ha elegido a Europa. Europa siempre ha elegido a Hungría. Un país retoma su camino hacia Europa. La Unión se fortalece”, afirmó a través de un mensaje en redes sociales, escrito también en húngaro.
Emmanuel Macron, presidente de Francia
“¡Acabo de hablar con Peter Magyar para felicitarlo por su victoria! Francia saluda una victoria de la participación democrática, del apego del pueblo húngaro a los valores de la UE y por Hungría en Europa”, dijo.
Keir Starmer, primer ministro Reino Unido
Calificó las elecciones en Hungría como un “momento histórico” para el país y para la democracia europea. “Enhorabuena, Peter Magyar, por tu victoria electoral. Este es un momento histórico”, escribió en X.
Friedrich Merz, canciller alemán
“Hungría ha decidido. Felicitaciones por ganar las elecciones, querido Péter Magyar. Espero con ilusión la cooperación en pos de una Europa, fuerte, segura y sobre todo unida”, escribió Merz en X.
Con información de EFE y AFP