El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, afirmó ayer domingo que Estados Unidos no pide a Europa que sea un “vasallo”, durante una gira por Eslovaquia y Hungría, dos países aliados de Donald Trump.
En Múnich, durante un discurso pronunciado el sábado ante la Conferencia de Seguridad en Alemania, Rubio instó a los europeos a alinearse con la visión del presidente estadounidense sobre el orden mundial, al tiempo que abogó por revitalizar las relaciones con una Europa “fuerte”.
Esto levantó reacciones en Europa, ya que por un lado vieron con buenos ojos el acercamiento de EE.UU. al bloque, pero por otro lado, varios líderes europeos notaron que esa “nueva relación” tenía que ser bajo los términos de la administración Trump.
En ese contexto, Rubio quiso tranquilizar a sus aliados y ayer afirmó: “No estamos pidiendo a Europa que sea un vasallo de Estados Unidos”.
“Queremos ser su socio. Queremos trabajar con Europa. Queremos trabajar con nuestros aliados”, aseguró.
Ante la crispación que generaron sus declaraciones, Rubio reafirmó que Estados Unidos desea una “alianza revitalizada” con Europa. Ayer, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, rechazó declaraciones estadounidenses que denigren al bloque, y celebró el cambio de tono de Rubio en Múnich, antes del cierre de la Conferencia de Seguridad. “Cada vez que escucho denigrar a la región, algo que está muy de moda en este momento, pienso en todo lo que Europa nos ha aportado”, dijo.
“Contrariamente a lo que dirían algunos, Europa no es decadente ni ‘woke’, ni su civilización está amenazada”, dijo Kallas en alusión a críticas del presidente Trump, quien considera que la región está bajo amenaza, como Estados Unidos, por la inmigración masiva que intenta frenar.
Un premio dedicado al pueblo de Ucrania
Durante el viaje de Marco Rubio a Múnich para participar en la Conferencia de Seguridad, el presidente Volodímir Zelenski celebró la amistad de los aliados de Ucrania, con mención especial al jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, al recibir el premio Ewald von Kleist, dedicado al pueblo ucraniano. Zelenski recibió en nombre los ucranianos el galardón en el palacio de la Residencia de Múnich, y citó uno por uno a los países aliados, en agradecimiento por el apoyo a su causa.
Indignación de Lagarde
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, afirmó ayer domingo que el cambio de actitud de Trump hacia Europa, ha sido una sacudida que ha unido mucho más a los líderes europeos, algo que ahora debe continuar siendo así.
“La ‘patada en el culo’ que todos recibimos como resultado del cambio de actitud del presidente Trump hacia Europa” está “efectivamente acercando mucho más a los líderes y responsables políticos europeos”, señaló durante un panel en la Conferencia de Seguridad de Múnich. “Eso debe continuar”, añadió la francesa.
Lagarde no consideró negativo que algunos países avancen sin otros en ciertos proyectos si no se alcanza la mayoría de los 27 Estados miembros en tiempos en los que varios líderes exigen más ritmo en la adopción de iniciativas económicas y políticas, incluida la ayuda a Ucrania, y otros no pueden o no quieren sumarse a ciertas medidas. “Lo que realmente importa es que los líderes sepan que es posible y que la opinión pública entienda que es posible”, avanzar en dos velocidades, señaló.
La presidenta de la BCE puso como ejemplo el préstamo de 90.000 millones de euros que 24 de 27 líderes europeos adoptaron para apoyar a Ucrania frente a Rusia. “¿Fue unánime? No. Tres Estados miembros quedaron específicamente excluidos para ese préstamo, pero aun así pudieron hacerlo. No es un impedimento ni una limitación. Es preferible la unanimidad, pero si no funciona, se puede avanzar sin ella”, dijo.
El primer ministro estonio, Kristen Michal, se mostró escéptico al preguntarse cuántas capas de diferentes velocidades habrá al final de esta manera. “Porque, por ejemplo, en defensa estarán los países bálticos, los nórdicos, Alemania, Polonia, quizá el Reino Unido desde fuera, Noruega… Esa sería la ‘cebolla’ de la defensa. En tecnología probablemente volverán a ser ciertos países nórdicos, quizá Alemania. Entonces esa sería la ‘cebolla’ tecnológica. En finanzas, otras cebollas distintas. Entonces, ¿cuántas cebollas?” habrá al final, se preguntó. “Yo diría que Europa está mucho mejor estando unida. Aunque seamos diferentes, eso nos hace más fuertes”, sentenció.
Gira
Rubio realizó una visita relámpago a Eslovaquia para reunirse con el primer ministro Robert Fico, quien comparte la misma ideología soberanista y nacionalista que Trump.
Tras un encuentro que mantuvieron en Florida tiempo atrás, el dirigente eslovaco declaró haber mantenido con Trump intercambios “extremadamente importantes” sobre energía nuclear. Un tema ahora en la agenda fue Ucrania, ya que Eslovaquia colinda con el país invadido por Rusia.
Fico elogió el “enfoque” de Trump sobre ese conflicto, pero afirmó que no cree que este se resuelva en un “futuro próximo”. Rubio dijo que aprecia estas declaraciones y subrayó que “el rol de Estados Unidos es intentar facilitar el fin de una guerra muy mortífera, muy sangrienta, extremadamente costosa y que implica un sufrimiento horrible”.
El secretario de Estado estadounidense tiene previsto también viajar a Budapest donde se reunirá hoy lunes con el primer ministro Viktor Orbán. Trump no oculta su apoyo al dirigente nacionalista húngaro, a quien califica de “hombre fuerte y poderoso”, con vistas a las elecciones legislativas previstas para el 12 de abril. Orbán manifestó su intención de viajar a Washington para asistir la próxima semana a la reunión inaugural de la “Junta de Paz” promovida por Trump.
China busca acercarse más a Europa ante tensión con EE.UU.
El canciller chino dijo a sus homólogos francés y alemán que Pekín no es responsable de los problemas económicos y de seguridad de Europa, al tiempo que impulsó una mayor cooperación con esos países y con el bloque europeo, en la cumbre celebrada en Múnich el fin de semana, informó su oficina en un comunicado.
El ministro Wang Yi hizo esas declaraciones en una reunión con el francés Jean Noël Barrot y el alemán Johann Wadephul al margen de la Conferencia de Seguridad de Múnich. El canciller buscó así promover a China como un socio confiable de la Unión Europea (UE), en un momento en que el bloque está tratando de reducir su dependencia tanto de Pekín como de un Estados Unidos cada vez más impredecible.
“El desarrollo de China es una oportunidad para Europa, y los desafíos de Europa no provienen de China”, dijo Wang, según el comunicado.
Advirtiendo que “el unilateralismo, el proteccionismo y la política de poder” están en aumento en el mundo, Wang Yi dijo que esperaba que Europa “aplicara una política racional y pragmática hacia China”.
“Las dos partes son socios, no adversarios, la interdependencia no es un riesgo, los intereses entrelazados no son una amenaza y la cooperación abierta no perjudicará la seguridad”, añadió.
La reunión se celebró en un contexto de tensiones comerciales entre las dos gigantescas economías y de disputas sobre lo que la UE considera el apoyo de China a la guerra de Rusia en Ucrania. Sin embargo, el canciller chino insistió en que es un socio confiable, aunque sin hacer alusión directa a la ambivalencia que existe actualmente entre EE.UU. y la UE. Wang también se entrevistó con la ministra de Relaciones Exteriores británica, Yvette Cooper, y le dijo que Pekín y Londres deberían “explorar más posibilidades de cooperación”, mientras que ambas partes también discutieron sobre Ucrania e Irán. AFP
Con información de EFE y AFP