El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, advirtió ayer miércoles a Cuba que no compre o piense en utilizar armas que puedan suponer una amenaza contra Estados Unidos, durante una visita a la base militar estadounidense en la Bahía de Guantánamo.
La visita de Hegseth se produce en momentos de enorme presión de Estados Unidos sobre la isla, mediante sanciones a dirigentes del régimen comunista y un bloqueo petrolero.
“Sería imprudente que el gobierno de Cuba intentara procurarse o acceder a tipos de armas que pudieran alcanzar esta base o el territorio estadounidense”, dijo Hegseth. De otra forma “estarían abriendo la puerta a una confrontación que (...) no pueden mantener”, advirtió.
Medios de prensa estadounidenses han reportado recientemente sobre la supuesta compra de 300 drones militares por parte de La Habana, que podrían ser utilizados contra la base de Guantánamo o incluso Florida, situada a unos 150 km de las costas cubanas.
Cuba ha adquirido drones de ataque de Rusia e Irán desde 2023 y busca comprar más, indicaron funcionarios estadounidenses al sitio web Axios.
Estados Unidos está montando “un expediente fraudulento para justificar la guerra económica despiadada contra el pueblo cubano y la eventual agresión militar”, declaró el canciller cubano Bruno Rodríguez.
A finales de mayo, el principal general estadounidense a cargo de las operaciones en América Latina visitó Guantánamo, donde se reunió con mandos militares cubanos.
Dos semanas antes, el director de la CIA, John Ratcliffe, visitó La Habana y se reunió con funcionarios cubanos.
Trump también ha intentado utilizar la base de Guantánamo como centro de detención para deportaciones de migrantes ilegales.
Vestido con ropa de camuflaje, Hegseth lanzó una arenga militar ante los soldados estacionados en la base de Guantánamo, establecida en 1903 que, tras el triunfo de la Revolución castrista de 1959, se convirtió en punto de fricción constante entre Estados Unidos y Cuba.
“Lo que suceda en el futuro de Cuba (...) está en manos del presidente de Estados Unidos”, aseguró Hegseth. “Y esperamos muy pronto convertirnos en amigos del liderazgo de Cuba. Por ahora, vamos a ver lo que pasa”, dijo. AFP