El expresidente francés Nicolas Sarkozy no llevará de nuevo una tobillera electrónica, después que la justicia aceptara un pedido de “libertad condicional” tras su última condena en firme por beneficiarse de financiación ilegal.
La Corte de Casación, el máximo tribunal francés, confirmó en noviembre su pena a seis meses de prisión, que podía cumplir a domicilio con tobillera electrónica, en el llamado caso Bygmalion, sobre la financiación de su campaña electoral de 2012.
El mandatario entre 2007 y 2012 intentó en un primer momento fusionar esta pena con una condena anterior ya cumplida, que le llevó a usar una tobillera electrónica entre febrero y mayo de 2025 en el llamado caso de las escuchas, pero la justicia lo rechazó en marzo.
Sin embargo, un juez de ejecución de penas del tribunal de París accedió el martes a su solicitud de una “libertad condicional”, especialmente debido a su edad, confirmando una información de la radio RTL.
Sarkozy, marido de la cantante Carla Bruni, cumplió en enero 71 años y, pese a estas dos condenas en firme, todavía no ha terminado con sus problemas judiciales. Actualmente es juzgado en apelación por la presunta financiación ilegal de su campaña de 2007.
En septiembre, la justicia lo condenó a cinco años de prisión por permitir que allegados suyos se acercaran a la Libia de Gadafi, fallecido en 2011, para obtener fondos con los que financiar ilegalmente la campaña que lo llevó al poder.
Pese a que Sarkozy podía recurrir la sentencia, el tribunal ordenó la aplicación inmediata de la pena, por lo que pasó 20 días en la prisión parisina de la Santé entre octubre y noviembre antes de obtener la libertad condicional. Fue el primer exjefe de Estado francés preso desde el final de la Segunda Guerra Mundial. AFP