RECUSACIÓN
El abogado de la vicepresidenta agregó hoy una nueva recusación; como cuestionó a dos de los tres jueces, pidió que se convoque para resolver a un nuevo tribunal “independiente”

El abogado de la vicepresidenta argentina, Cristina Kirchner, Carlos Beraldi, sorprendió hoy con una recusación nueva en el juicio del caso Vialidad que deja al tribunal frente a una encrucijada: ahora tiene a dos de sus tres jueces cuestionados y un pedido de la defensa de la vicepresidenta para que resuelva estos planteos “otro tribunal” que sea “independiente”. Eso, de mínima, complicaría y demoraría el proceso.
“La credibilidad de este juicio está herida de muerte”, dijo Beraldi, agregando así su cuota de histrionismo a un proceso cargado de teatralidad.
El abogado pretende que las recusaciones se decidan “en conjunto” para que los jueces Rodrigo Giménez Uriburu y Jorge Gorini -el último apuntado, esta mañana, por la vicepresidenta- no puedan rechazarse la recusación el uno al otro. Está pendiente, además, decidir qué pasará con los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, también recusados.
El plan original del tribunal era que Gorini y Andrés Basso, el único de los jueces que nadie pidió sacar de la causa, resolvieran solos tanto la recusación de su compañero Giménez Uriburu como la de los fiscales. Por eso, Giménez Uriburu no participó de la audiencia de hoy. Este juez tiene pendiente presentar su informe de respuesta a quienes quieren correrlo. ”Ya se le vencieron las 24 horas”, se quejó Beraldi.
Si el tribunal hiciera lo que pretende el abogado de Cristina Kirchner, no haría falta, en realidad, un tribunal nuevo, pero sí dos jueces que se incorporen, dijo a La Nación una fuente relacionada con esa defensa. Para Beraldi, la Cámara Federal de Casación debería designar en un sorteo público a dos nuevos magistrados que resuelvan con Basso todas las recusaciones. En tribunales la opinión predominante es que estos pedidos de apartamiento no van a prosperar, pero todo ese trámite dilataría y trabaría mucho el proceso.
Otra fuente que interviene en el juicio sostiene, en cambio, que el tribunal tiene que seguir su plan original: que Basso y Gorini deben decidir ahora las recusaciones de los fiscales que tienen a estudio y también la de Giménez Uriburu. Es decir, todo lo planteado hasta ayer. La de Gorini, presentada hoy, se decidirá después. En ese escenario, si como se presume todas las recusaciones son rechazadas, Basso y Giménez Uriburu podrían tratar luego, ellos dos, la de Gorini.
Esto es lo que no acepta Beraldi, que pide de antemano que no se divida el trámite de los planteos. Según él, lo que denuncian las recusaciones “no son hechos independientes, sino que es una secuencia”, de relaciones de fiscales y jueces con Mauricio Macri y funcionarios de su gobierno. Por eso, de acuerdo con el abogado de la vicepresidenta, no pueden ratificarse en el juicio unos a otros.
Para reforzar esa idea, cuando hoy cuestionó a Gorini, Beraldi destacó que una de las visitas a Patricia Bullrich que motivaron su recusación la había hecho en compañía de Giménez Uriburu.
Para Luciani, al menos en su caso, lo que debería hacer el tribunal es rechazar la recusación “in limine”; es decir, sin darle siquiera trámite. Así lo solicitó esta mañana, pero en hasta ahora el TOF 2 no hizo eso. Decidió tratarlo -por eso el debate de esta mañana- para garantizar los derechos de los acusados y ya no puede volver sobre sus pasos con los jueces y el fiscal a quienes les pidió un informe.