Israel permitió el acceso parcial a los lugares santos en su territorio en ocasión de la Semana Santa

El cardenal Pizzaballa presidió la misa en la Basílica del Santo Sepulcro. Desde el Vaticano, el papa León XIV denunció la “indiferencia” ante las guerras en su mensaje de Pascua.

El Cardenal Pizzaballa presidió el Domingo de Resurrección.
Misa. Cardenal Pizzaballa presidió el Domingo de Resurrección.
Foto: AFP fotos

La Corte Suprema de Israel autorizó ayer domingo que hasta 100 fieles recen en el Muro Occidental de Jerusalén, de acuerdo con su fallo.

Desde el comienzo de la guerra con Irán, el gobierno israelí restringió el número a 50 personas por razones de seguridad. También se aplicaron restricciones al acceso a la mezquita de Al Aqsa y a la iglesia del Santo Sepulcro.

La corte dijo que el “número de fieles permitido en la plaza del Muro Occidental aumentará hasta 100 personas”, y agregó que la decisión tenía efecto inmediato.

Los jueces dieron al estado israelí hasta el 7 de abril para que justifique su “política de protección de lugares santos”.

Por la guerra, la seguridad se ha reforzado en la Ciudad Vieja, situada en Jerusalén Este y hogar de sitios de adoración para judíos, cristianos y musulmanes.

Por su parte, el patriarca latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, presidió el Domingo de Resurrección la misa de la vigilia en la Basílica del Santo Sepulcro, a puerta cerrada y junto a un pequeño grupo de frailes.

“Aquí, dentro de este Sepulcro, no nos encontramos ante un símbolo: nos enfrentamos a un vacío real”, comenzó su homilía el cardenal Pizzaballa en referencia al cierre prolongado de uno de los lugares más sagrados del Cristianismo. “La Pascua comienza así: no con una explicación, sino con una ruptura. No con emoción, sino con una pregunta desorientadora”, dijo el religioso, a quien la Policía israelí había impedido en un comienzo oficiar la misa allí el Domingo de Ramos, causando un revuelo internacional que forzó al gobierno de Benjamín Netanyahu a un cambio de política. En el rito en esta basílica, situada en la Ciudad Vieja del ocupado Jerusalén Este, participaron el patriarca y cerca de una veintena de personas entre religiosos y algunos frailes que residen en el complejo, según un vídeo de la misa.

Algunos de los fieles que acudieron al lugar expresaron su tristeza y frustración por no poder participar en una de las celebraciones más importantes del calendario cristiano. De forma paralela, ayer se celebró la tradicional Bendición Sacerdotal (Birkat Kohanim) de la festividad judía de Pésaj. En ella participaron unos 50 rabinos, que rezaron en la sección subterránea del Muro de las Lamentaciones en lugar de en la explanada.

Vaticano

Desde el Vaticano, el papa León XIV llamó ayer domingo a “elegir la paz” y denunció la “indiferencia” ante las guerras, en su primer mensaje de Pascua, marcado por el conflicto en Oriente Medio. Desde Timor Oriental hasta España, pasando por Jerusalén y Líbano, los católicos de todo el mundo celebraron esta fiesta que conmemora la resurrección de Cristo, empañada por la guerra.

En la plaza de San Pedro, adornada con miles de flores y bajo un sol radiante, León XIV celebró la misa de Pascua por primera vez desde su elección en mayo de 2025, en un ambiente festivo, acompañado de trompetas y cantos litúrgicos. Durante su tradicional bendición ‘urbi et orbi’ (’a la ciudad y al mundo’), el sumo pontífice denunció la “indiferencia” ante la guerra.

“Nos estamos acostumbrando a la violencia, nos resignamos a ella y nos volvemos indiferentes. Indiferentes ante la muerte de miles de personas. Indiferentes ante las secuelas de odio y división que siembran los conflictos”, así como a sus “consecuencias económicas y sociales”, lanzó. Rompiendo con la tradición seguida desde hace años por sus predecesores, no citó ningún país ni región en crisis en el mundo.

Con información de EFE y AFP

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