Irán anunció este domingo el cierre del estrecho de Ormuz y lanzó misiles y drones contra sus vecinos del Golfo, tras los bombardeos estadounidenses en respuesta a disparos iraníes contra un buque, una nueva escalada que pone en entredicho la tregua. Las hostilidades ponen de relieve las dificultades para avanzar en las negociaciones para poner fin de forma definitiva al conflicto.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró esta semana que el alto al fuego "terminó" debido a los ataques iraníes contra buques en esta vía estratégica. El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) afirmó que lanzó cerca de 140 ataques contra Irán y más tarde, Trump afirmó por teléfono a la cadena CNN que su país golpeó "muy duro" a Irán.
En respuesta a los ataques, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica, anunciaron el cierre del estrecho de Ormuz e Irán lanzó una andanada de bombardeos contra países del Golfo aliados de Estados Unidos. "El estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta nuevo aviso", informaron los Guardianes.
Medios iraníes informaron durante la jornada de explosiones en el sur del país, en Bandar Abás, Sirik y la isla de Qeshm, así como en la provincia de Juzestán. También reportaron la muerte de un soldado iraní en la ciudad sureña de Jask. El control del estrecho de Ormuz se ha convertido en una baza clave para Irán, y Mohsen Rezai, asesor militar del líder supremo iraní, afirmó el domingo que "este paso estratégico es más importante que decenas de bombas atómicas". Más tarde, el ejército estadounidense desmintió a los Guardianes de la Revolución y afirmó que el tráfico fluye por el estrecho.
El jefe de la diplomacia pakistaní, Ishaq Dar, instó a la "desescalada" y el secretario general de la ONU, António Guterres, solicitó que se "reanuden urgentemente las negociaciones". Estados Unidos e Irán firmaron el 17 de junio un protocolo de acuerdo con 60 días de tregua, desatada el 28 de febrero por un ataque de Israel y Estados Unidos contra Irán.
"Una ruta no autorizada"
Tras el último embate de Estados Unidos contra Irán este domingo, Kuwait, Baréin y Emiratos Árabes Unidos informaron de ataques contra su territorio, y se escucharon explosiones en Catar. Teherán declaró haber apuntado contra una base aérea estadounidense en el emirato. Los Guardianes de la Revolución reivindicaron además un inusual ataque contra Omán, afirmando haber destruido bases de apoyo logístico en el puerto de Duqm. También Jordania fue blanco de tres misiles iraníes.
Al anunciar el cierre del estrecho de Ormuz, los Guardianes explicaron que dispararon tiros de advertencia contra un barco que "había intentado tomar una ruta no autorizada". Según la agencia de seguridad marítima británica UKMTO, el ataque ocurrió 17 kilómetros al este de la península de Musandam, en Omán. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que "Irán tomó una mala decisión" y que "pagará" el precio.
AFP
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