El presidente Donald Trump dijo ayer sábado que Estados Unidos va a “reducir drásticamente” el número de soldados estadounidenses en Alemania, tras el anuncio la víspera de la retirada de 5.000 militares en el plazo de un año. “Vamos a reducir drásticamente, y vamos a recortar mucho más que 5.000”, dijo a la prensa desde West Palm Beach, Florida, un decisión criticada por legisladores republicanos estadounidenses. A finales de 2025 había 36.436 militares estadounidenses en servicio activo en el país europeo. En ese contexto, Alemania y la OTAN apostaron ayer por reforzar la autonomía en defensa de Europa, al tiempo que la tirantez de Estados Unidos con la Unión Europea aumenta por la decisión de Trump y también por su anuncio de un aumento de nuevos aranceles estadounidenses al sector automotriz europeo.
La medida del retiro de soldados de EE.UU. de Alemania anunciada el viernes y ambiada en número el sábado por el Pentágono representa un nuevo revés a las relaciones transatlánticas, deterioradas severamente desde el regreso a la Casa Blanca de Donald Trump.
La cifra representa más del 15% de los 35.000 soldados estadounidenses presentes en Alemania, cuyo ministro de Defensa quitó hierro al asunto. “Se esperaba que se retiraran tropas de Estados Unidos de Europa, y también de Alemania”, comentó Boris Pistorius en un comentario transmitido por su oficina. “Los europeos tenemos que asumir una mayor responsabilidad en nuestra seguridad”, añadió.
“Más de 5.000”
El presidente Donald Trump afirmó ayer sábado que planea retirar “mucho más de 5.000” soldados estadounidenses de sus bases en Alemania, en medio de sus críticas hacia los aliados europeos por su falta de apoyo en la guerra contra Irán. Su declaración también se interpreta como una reacción a las críticas del canciller alemán, Friedrich Merz, quien acusó al mandatario republicano de haber sido “humillado” por Teherán en las negociaciones para alcanzar un acuerdo final al conflicto.
Según el portavoz del Pentágono, la retirada debería completarse “en un plazo próximo de entre seis y doce meses”.
La decisión ha generado escepticismo entre los principales legisladores republicanos que supervisan la política militar estadounidense. En una declaración conjunta de ayer, el senador Roger Wicker y el representante Mike Rogers, presidentes de los Comités de Servicios Armados de sus respectivas cámaras, advirtieron que la retirada de tropas de Alemania podría “enviar un mensaje equivocado al presidente ruso Vladimir Putin”.
Washington hizo su anuncio tras un cruce de declaraciones entre ambas potencias, en un contexto de reproches del presidente Donald Trump a sus socios europeos por no darle apoyo en su campaña militar contra Irán.
El jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz, irritó el lunes al mandatario estadounidense al declarar que Washington no tiene “ninguna estrategia” en Irán, y que la república islámica ha “humillado” a la primera potencia mundial.
“Él piensa que está bien que Irán se dote del arma nuclear. ¡No sabe ni de qué habla!”, respondió Trump el martes.
La OTAN aseguró ayer que está “trabajando con Estados Unidos para entender los detalles de su decisión sobre el dispositivo militar en Alemania”, escribió en X su portavoz Allison Hart.
“Este ajuste subraya la necesidad de que Europa siga invirtiendo más en Defensa y asuma una mayor parte de su responsabilidad en nuestra seguridad compartida”, agregó.
Adiós a los aranceles al whisky escocés
La retirada de los aranceles estadounidenses al whisky escocés, anunciada por sorpresa por Trump como gesto hacia el rey británico Carlos III, ha sido recibida con alivio en Escocia, donde el sector celebra el impacto positivo de una medida que podría revertir meses de pérdidas millonarias en lo que es su principal mercado exterior. La industria del whisky, uno de los pilares de la economía escocesa y un símbolo de su identidad cultural, había visto caer sus exportaciones a Estados Unidos -su mayor mercado por valor-, con pérdidas de unos 4 millones de libras (más de 4,5 millones de euros) semanales, según del sector. El mercado estadounidense representó cerca de 933 millones de libras (1.000 millones de euros) en exportaciones en 2025, dentro de un sector que alcanzó más de 6.000 millones de euros y más de 1.300 millones de botellas exportadas. EFE
Desde el inicio de su segundo mandato, Trump se ha mostrado hostil hacia sus aliados tradicionales europeos, a quienes reprocha no invertir suficiente en su seguridad. El acercamiento de Washington a Moscú en plena guerra en Ucrania o las amenazas de Trump de arrebatar Groenlandia a Dinamarca, un aliado en la OTAN, llevaron a numerosas capitales europeas a apostar por una mayor autonomía.
Hart destacó como un “avance” el compromiso adoptado el año pasado por los miembros europeos de la Alianza -con la excepción de España- de invertir un 5% de sus respectivos PIB en Defensa, como reclamaba Trump. Sin embargo, esto no ha calmado los ánimos.
En 2020, durante su primer mandato, Trump ya amenazó con reducir a 25.000 el número de soldados estadounidenses en Alemania, al considerar que Berlín gastaba muy poco en defensa. Su sucesor demócrata, Joe Biden, no ejecutó el plan de reducción.
Entre las numerosas bases estadounidenses en Alemania, la de Ramstein es de particular importancia para los despliegues y operaciones norteamericanas en Oriente Medio. Estados Unidos almacena además armas nucleares en Büchel, en el oeste.
En Stuttgart se encuentra el mando estadounidense para Europa y África, mientras que Grafenwöhr, en la región de Baviera, alberga un inmenso campo de entrenamiento y Landstuhl cuenta con un importante centro médico del ejército estadounidense.
En otro orden de temas sobre la necesidad de reforzar la Defensa europea más allá del apoyo de EE.UU., el ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, anunció un reciente pacto de seguridad de la India con la Unión Europea en materia de fondos para impulsar la fabricación conjunta de armamento y la necesidad de blindar las rutas marítimas del Indo-Pacífico, en este complejo contexto mundial.
Nuevos aranceles y respuesta de la UE
El negociador jefe del Parlamento Europeo (PE) para el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, el socialdemócrata Bernd Lange, llamó ayer sábado a responder “con la mayor claridad y determinación” a los aranceles del 25 % a coches y camiones fabricados por el bloque europeo anunciados el viernes por el presidente Trump. “Ya hemos sido testigos de estos ataques arbitrarios de Estados Unidos en el caso de Groenlandia. Así no se trata a los socios cercanos. Ahora hay que reaccionar ante ello con la mayor claridad y determinación, confiando en nuestra propia fuerza y posición”, dijo en un comunicado Lange, quien también es jefe de la comisión parlamentaria de Comercio en el PE. Asimismo, el eurodiputado alemán recordó que la UE cuenta con “un amplio conjunto de herramientas de defensa comercial”, entre las que se incluye el instrumento anticoerción europeo.
Trump anunció el viernes en su red Truth Social que la UE “no está cumpliendo con nuestro acuerdo comercial, el cual fue plenamente pactado”, por lo que anunció que aplicará esta semana la citada medida arancelaria.
“El comportamiento del presidente Trump es simplemente inaceptable”, respondió Lange, añadiendo que “sus afirmaciones también son falsas” ya que la UE, en el Parlamento Europeo, está cumpliendo con el acuerdo negociado por Washington y Bruselas, mientras trabajan en “su implementación legal”. EFE
Con información de EFE y AFP