ELECCIONES INTERNAS EN ARGENTINA

La fórmula K arrasa y hunde al macrismo en una gran desazón

El presidente Mauricio Macri admite que tuvieron una “mala elección” y llama a redoblar el trabajo para octubre.

Cristina Fernández de Kirchner. Foto: AFP.
Alberto Fernández, del opositor Frente de Todos, lleva como vice a Cristina Kirchner. Foto: AFP.

El golpe fue muy duro para el gobierno argentino y así lo admitió anoche el presidente Mauricio Macri. “Hemos tenido una mala elección”, “duele”, dijo rodeado de su equipo.

Los resultados de las elecciones internas de ayer en Argentina, que se tomaron como un termómetro para las presidenciales de octubre y un indicador que los mercados tendrán en cuenta a partir de ahora, rompió todos los pronósticos: con el 88,4% de las mesas escrutadas la fórmula opositora Alberto Fernández-Cristina Kirchner, del bloque Frente de Todos, obtuvo el 47,36% por encima de Mauricio Macri (Juntos por el cambio) con el 32,24%. 

Quince puntos de diferencias que los analistas argentinos adelantan que pone a Fernández a las puertas de la Casa Rosada en la primera vuelta de octubre, sin necesidad de un balotaje en noviembre.

Es que Fernández y Cristina Kirchner superaron el 45%, la cifra que se necesita para ganar en octubre.

Luego siguen: Roberto Lavagna (Consenso Federal) 8.34%, Nicolás del Caño (FIT Unidad) 2,88%, Juan José Gómez Centurión (Frente NOS) 2,63%, José Luis Espert (Unite por la Libertad y la Dignidad) 2,21%, M Castañeira (Mov. al Socialismo) 0,71%. Alejando Biondini (Frente Patriota) 0,24%, Raúl Albarracín (Movimiento Acción Vecinal) 0,15% y José Romero Feris (Partido Autonomista) 0,11%.

Además de la derrota a nivel nacional, Macri recibió otro revés en la provincia de Buenos Aires, un escenario clave para las generales de octubre. El kirchnerista Axel Kicillof superó a la gobernadora María Eugenia Vidal, que peleará por su reelección, por 18 puntos: 49,17% contra 32,76%.

La buena noticia para Macri se la trajo el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que se impuso en la Capital con el 46,17% de los votos, y le saca una diferencia de más de diez puntos al candidato del Frente de Todos, Matías Lammens, con el 32,32%.

“Hemos tenido una mala elección y eso nos obliga a partir de mañana (por hoy lunes) a redoblar los esfuerzos. Duele que no hayamos tenido todo el apoyo que esperábamos”, dijo Macri.

Dado que los principales partidos ya habían elegido por consenso a sus respectivos candidatos, estas primarias se convirtieron en una suerte de gran encuesta previa a la elección de octubre.

Mauricio Macri recibió un duro golpe electoral. Foto: EFE
Mauricio Macri recibió un duro golpe electoral. Foto: EFE

En la primera vuelta se puede ganar con 45% de los votos o también si se obtiene 40% y una diferencia de 10 puntos con el segundo candidato.

Agobiados por la inflación -22% en el primer semestre- y la pobreza que alcanza a 32% de la población, a los argentinos se les presentan dos proyectos antagónicos: el de Macri, que lleva adelante un plan de ajuste respaldado por el Fondo Monetario Internacional con un préstamo de 56.000 millones de dólares, y el de Fernández y Kirchner, vistos con desconfianza por los mercados.

Los analistas económicos manejaban dos escenarios antes de las internas de ayer. Uno con una diferencia de unos tres puntos a favor de la fórmula K, que consideraban accesible en octubre para Macri, y otro con una diferencia mayor a seis puntos, que complicaba las posibilidades de reelección del presidente. Lo que no tenían previsto eran los quince puntos que Fernández le terminó sacando ayer a Macri y que haría innecesario un balotaje.

Anoche se hablaba que a partir de hoy podría registrarse un aumento del riesgo país argentino y un aumento del precio del dólar.

Macri remarcó que “hay que ir hacia el futuro” y “vivir en un sistema donde se fortalezca “aún mas la institucionalidad” y la “democracia”.

“Trabajemos juntos para la elección de octubre, que es donde se ha de decidir tal vez los próximos 30 años de Argentina”, consideró.

El presidente reconoció “el nivel de dificultades”, en clara referencia a la recesión económica desatada en el segundo trimestre del año pasado, por una abrupta devaluación del peso que desencadenó una fuerte inflación, una caída en el consumo y un aumento en los niveles de pobreza.

Alberto Fernández
Alberto Fernández, el gran ganador del domingo. Foto: AFP

“Ha llevado a que haya mucha angustia, mucha duda, pero insisto: estoy acá para ayudarlos, estoy acá porque amo este país”, enfatizó.

“Es muy importante que todos sigamos dialogando en este país y tratando de explicar al mundo qué es lo que queremos, porque aislados del mundo no tenemos futuro”, agregó.

Según concluyó, si no hay “un mensaje claro” para que los países puedan ayudar a Argentina “va a ser difícil” que se pueda “construir” ese país que todos quieren.

El porcentaje de participación fue de alrededor del 75%, según informó al cierre de los comicios el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, apenas superior al de las primarias en las legislativas de 2017 (74%).

Según la Cámara Nacional Electoral, la participación hasta las 14 era del 42%. Pasadas las 15 ya había superado el 48%. Y a las 16 la cifra alcanzó el 58% de los 33.841.837 electores habilitados. A las 17, la participación había subido al 66% y a las 18, el Gobierno informó que la jornada culminó con un 75% de participación.

La participación estuvo en línea con la registrada en las primarias de las elecciones presidenciales de 2015, cuando fue de 74,9%.

“Se definen próximos 30 años”

El presidente Mauricio Macri, quien buscará la reelección en octubre, afirmó que las elecciones primarias de ayer domingo comenzaron a definir cómo serán los próximos 30 años del país.

“Hoy (por ayer) es muy importante lo que pase en esta elección. Es una elección que expresa muchas cosas hacia adentro y hacia afuera del país. Esta elección define los próximos 30 años de la historia de nuestro país”, dijo el mandatario tras votar en la escuela pública Wenceslao Posse, en el barrio capitalino de Palermo.

“Nosotros creemos en continuar esta reforma, este cambio profundo que está viviendo la Argentina, y otros quieren otra cosa”, afirmó en referencia a la fórmula kirchnerista Alberto Fernández-Cristina Kirchner.

Consultado por la fuerte subida de la Bolsa de Buenos Aires registrada el pasado viernes, Macri dijo que “los mercados obviamente esperan que los argentinos sigamos en el mismo camino”.

Una vez cerrados los circuitos electorales a la hora 18, el primero en el gobierno en salir a hablar fue el jefe de Gabinete y jefe de campaña de Juntos por el Cambio, Marcos Peña.

Cuando aún no tenían números oficiales de la elección, Peña dijo estar “entusiasmado”.

El jefe de Gabinete comenzó la jornada electoral con un desayuno en el tradicional Café Tortoni. Por la tarde, después del cierre de urnas, dijo: “La Argentina tiene que definir si sigue un camino de profundización de la democracia o vuelve para un modelo populista. Creemos que la voz va a ser clara expresándose contra el populismo autoritario”.

En la conferencia de prensa, se le consultó sobre la reacción de los mercados hoy lunes según el resultado. “Hasta que se defina la elección (en octubre o noviembre) va a haber inestabilidad. La posibilidad de que vuelva un populismo autoritario muestra incertidumbre”, sostuvo, en alusión a la oposición kirchnerista del Frente de Todos.

“Nos llena de entusiasmo lo que venimos diciendo, que una mayoría va a ratificar el rumbo del cambio”, agregó.

También fue consultado sobre la transmisión de datos para el escrutinio provisorio, que fue eje de cuestionamientos de parte de la oposición. “Sobre este extraña idea del fraude comunicacional, de que hubiera una manipulación, la respuesta es clara. Nuestra idea es hacer más rápido y transparente los comicios, para evitar situaciones como la que tuvimos que atravesar en 2015 por mala gestión del sistema electoral”. Por último, lanzó: “Estas son las elecciones más transparentes de la historia”.

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