CRECE LA TENSIÓN

Europa y EE.UU. presionan a Rusia por el caso Alexei Navalny

Los médicos alemanes confirman envenenamiento del líder opositiro; más reclamos para que se abra una investigación sobre lo ocurrido.

Navalny sigue internado en estado de coma en un hospital de Berlín. Foto: AFP
Navalny sigue internado en estado de coma en un hospital de Berlín. Foto: AFP

El caso del líder opositor ruso Alexei Navalny tensó las relaciones entre Rusia y Alemania, luego de que los médicos que lo atienden en Berlín concluyeran en un primer análisis que había sido envenenado, diagnóstico que además aumentó la presión sobre el Kremlin para que abra una investigación.

Pero el gobierno ruso dijo ayer martes que no ve necesidad de investigar de momento las circunstancias que desencadenaron primero la internación de Navalny en un hospital de Siberia y luego su traslado a Berlín.

La canciller Angela Merkel pidió el lunes a Rusia que investigue el presunto envenenamiento de Navalny y que exija responsabilidades a los autores después de que los médicos alemanes encontraran indicios de una sustancia tóxica en su cuerpo.

Pero el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que la clínica alemana no había identificado de forma concluyente la sustancia causante de la enfermedad de Navalny. “Debe haber una razón para que se haga una investigación. Por ahora, todo lo que ustedes y yo vemos es un paciente en coma”, dijo Peskov.

“Si se identifica la sustancia y se determina que es un envenenamiento, entonces, por supuesto, esto será una razón para la investigación”, señaló.

La esposa de Navalny, Yulia Navalnaya, que le envió una carta al presidente Vladimir Putin pidiendo que autorizara el traslado del líder opositor a Alemania. Foto: AFP
La esposa de Navalny, Yulia Navalnaya, que le envió una carta al presidente Vladimir Putin pidiendo que autorizara el traslado del líder opositor a Alemania. Foto: AFP

Los médicos alemanes del hospital universitario de La Charité, llegaron a la conclusión de que Navalny había sufrido una intoxicación con una sustancia inhibidora de la colesterasa.

Al grupo de los inhibidores pertenecen, entre otros, el nowitschok, un producto sintético de invención rusa, y el paratión, o E 605, utilizado como insecticida y que, según el toxicólogo Thomas Daldrup de la Universidad de Düsseldorf, fue utilizado hasta los años 80 por suicidas en Alemania.

Las autoridades sanitarias rusas contradijeron ese diagnóstico, diciendo que Navalny había dado negativo para inhibidores de colinesterasa cuando fue hospitalizado en Omsk, Siberia, la semana pasada.

El ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, dijo ayer martes que Rusia debe tener interés en aclarar el caso y dar muestra de que ha aprendido las lecciones de otros incidentes que han causado irritaciones en las relaciones entre Berlín y Moscú. “Es un caso grave y en vista de la importancia que tiene el señor Navalni para la oposición rusa hay que hacer todo para encontrar la verdad”, dijo Maas.

“En vista de otros incidentes que hemos vivido como el asesinato del Tiergarten o el hackeo a los ordenadores del Bundestag, el Gobierno ruso haría bien en mostrar que ha aprendido la lección”, agregó.

Maas aludía con ello a un asesinato perpetrado en pleno centro de Berlín detrás del cual la Fiscalía alemana considera que estuvo el gobierno ruso y a un caso de ciberespionaje.

Por su parte, Estados Unidos expresó ayer martes su “profunda preocupación” por lo sucedido con Navalni, y apoyó la petición de la Unión Europea a Rusia para que abra una investigación. “Estados Unidos está profundamente preocupado por las conclusiones preliminares de los expertos médicos alemanes de que el activista de la oposición rusa Alexéi Navalny fue envenenado”, dijo el secretario de Estado, Mike Pompeo.

“Si los informes resultan precisos -agregó-, Estados Unidos apoya el llamado de la UE para una investigación exhaustiva y está dispuesto a ayudar en ese esfuerzo”.

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