El Gobierno brasileño anunció esta semana un paquete preventivo de 1.335 millones de reales (260 millones de dólares) para mitigar los impactos del fenómeno de El Niño que las agencias meteorológicas prevén que será “muy intenso”.
El nuevo refuerzo presupuestario será destinado en gran medida a la formación de reservas públicas de alimentos para distribuir entre damnificados, al combate a los incendios forestales, al monitoreo climático y al refuerzo de la infraestructura de salud.
Del total anunciado, 850 millones de reales (166 millones de dólares) se destinarán a la compra de 310.000 toneladas de arroz y 180.000 toneladas de maíz para reforzar las reservas públicas ante el riesgo de una mala cosecha.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva enfatizó la necesidad de articular acciones con especialistas, gobiernos estatales y municipales. “Estamos viendo en España un incendio que ellos jamás imaginaron que podrían tener. Y entonces percibes que no es por falta de dinero; es porque nadie está preparado para enfrentar a la naturaleza cuando se rebela”, subrayó Lula. “Estamos preparados y pidiendo a Dios que no suceda”, añadió.
Según las proyecciones del Gobierno brasileño, El Niño provocará una sequía más intensa en la región norte, donde se ubica la Amazonía; un aumento del riesgo de incendios forestales y un retraso de las lluvias en el centro-oeste y el sudeste del país. EFE