La NASA ordenó a los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) refugiarse en sus respectivas naves y mantenerse preparados para una posible evacuación, mientras una tripulación rusa trabaja para contener una fuga de aire que se ha agravado en el segmento ruso del laboratorio orbital.
La noticia se dio a conocer este viernes a través de la asesora principal y secretaria de prensa de la agencia, Bethany Stevens. A través de una publicación en la red social X, explicó que el "túnel de transferencia del módulo de servicio Zvezda, conocido como PrK, sufre grietas y fugas desde hace algún tiempo y hasta la fecha Roscosmos lo ha mitigado en la medida de lo posible".
The Zvezda service module transfer tunnel, known as PrK, has suffered from cracks and leaks for some time, and has been mitigated by Roscosmos as much as possible to date. The cracks have always been a concern that NASA watches very closely. NASA and Roscosmos have been working…
— Bethany Stevens (@NASASpox) June 5, 2026
Según la comunicadora, este tipo de desperfectos "siempre han sido una preocupación" para la NASA y que por esa razón se suelen controlar muy de cerca.
"Por extensa precaución, la NASA ha dirigido a los cuatro miembros de la tripulación SpaceX Crew-12 de la agencia y al astronauta de la NASA Chris Williams a asumir una postura de seguridad elevada en la nave espacial Dragon mientras se realiza la reparación", explicó Stevens.
Quiénes se encuentran en la Estación Espacial Internacional
Además de los cuatro integrantes de SpaceX, que incluyen al cosmonauta Andrey Fedyaev, y Williams, otros dos tripulantes rusos se encuentran actualmente a bordo de la estación espacial.
Las grietas en el módulo Zvezda, la primera contribución completamente rusa a la estación, han sido objeto de preocupación constante para la NASA, que aseguró que está trabajando con Roscosmos y el resto de agencias espaciales internacionales para alcanzar una solución permanente.
Desde su instalación en el año 2000, el módulo proporciona alojamiento, sistemas de soporte vital, distribución de energía eléctrica, sistemas de procesamiento de datos, sistemas de control de vuelo y sistemas de propulsión, según la NASA.
Además, sirve como puerto de acoplamiento para las naves rusas Soyuz y Progress.
La NASA cesará las operaciones en la Estación Espacial Internacional a finales de 2030 y la desorbitará en 2031, tras más de 30 años de servicio desde su lanzamiento en 1998, y prevé comenzar a emplear plataformas comerciales en órbita terrestre baja para investigaciones en microgravedad o demostraciones tecnológicas.
Con información de EFE