Estados Unidos anunció ayer martes que revocó la visa a la actual embajadora brasileña en Washington, Maria Luiza Ribeiro Viotti, debido a la falta de beneplácito para su embajador nominado ante Brasilia. La decisión no implica que Ribeiro Viotti deba abandonar el país. La funcionaria puede permanecer en Estados Unidos a la espera de que se supere el impasse diplomático, explicó un alto responsable del Departamento de Estado.
“No es lo mismo que expulsar a la persona fuera del país. Significa que puede permanecer aquí pero sin visa, y que su visa será restablecida si se restablece la situación y le dan beneplácito a nuestro embajador escogido”, señaló.
“Si va a haber limitaciones para los diplomáticos de una de las partes, se aplicarán de manera recíproca. Dicho esto, esa no es la situación en la que estamos interesados”, insistió la fuente diplomática. Si la embajadora decidiera abandonar Estados Unidos, “necesitaría solicitar de nuevo una visa”, explicó el Departamento de Estado en un mensaje a la AFP.
El presidente estadounidense Donald Trump eligió el 1 de junio a un destacado republicano del estado de Florida, Daniel “Danny” Perez, como nuevo embajador en Brasilia. Su confirmación ante el Senado ha quedado postergada por la falta de ese “plácet” que dan los gobiernos anfitriones, antes de recibir a un embajador.
La fuente diplomática explicó a los periodistas que el gobierno Trump comprendió que ese beneplácito “probablemente será retrasado hasta después de las elecciones” presidenciales brasileñas.
La embajadora brasileña en Washington estaba en el cargo desde 2023.
Esta decisión diplomática, que dificulta aún más las relaciones tirantes entre ambos países, se produce además tras varios incidentes en los últimos meses. En marzo, un alto funcionario estadounidense que iba a acudir a una conferencia sobre minerales críticos en Brasil le fue denegada la visa. El pasado 25 de julio, Brasilia de nuevo denegó visas a dos funcionarios que pretendían reunirse con autoridades electorales a menos de tres meses de las presidenciales por “riesgo de instrumentalización política”.
Esos funcionarios iban a abordar con distintos interlocutores cuestiones en torno a la “libertad de expresión relacionadas con las elecciones”, según explicó una fuente diplomática brasileña.
Las elecciones de octubre se anuncian reñidas, y enfrentan al presidente Luiz Inácio Lula da Silva contra el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro, al que apoya Trump. AFP