El presidente del Gobierno y candidato socialista a las elecciones españolas, Pedro Sánchez, se encuentra en una situación difícil ante las elecciones adelantadas que decretó y en las que la oposición aparece hasta ahora como favorita, según encuestas. Uno de los asuntos que más comprometen su gestión ha sido el caso de los migrantes ilegales que llegaron masivamente al enclave español Ceuta y cuyo último gran campamento que los acogía fue desmantelado ayer. Sin embargo, al tiempo que esto ocurría, dos embarcaciones con más de 350 personas arribaron a las islas Canarias, lo que muestra que el problema de la migración está lejos de ser resuelto en España.
Por lo pronto, ante la proximidad de las elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre, Sánchez pidió ayer domingo al Tribunal Supremo frenar el “intento de atropello” de la oposición del Partido Popular (PP) y Vox contra la llamada ley de nietos porque “en democracia el derecho al voto no se prohíbe” sino que se “garantiza”. “¿Esto qué significa? -se preguntó Sánchez antes de que el Supremo decida si levanta o mantiene una suspensión cautelar que afecta a unos 170.000 votantes- ¿Que los nietos de los exiliados del franquismo no van a poder votar y los nietos del régimen franquista sí van a poder votar?”.
En su segundo acto de precampaña para las elecciones generales, celebrado en Ponferrada (oeste), Sánchez se refirió a la ley de nietos, una disposición aprobada en 2022 que permite optar a la nacionalidad española a hijos y nietos de españoles que sufrieron exilio por razones políticas, ideológicas, de creencia o de orientación sexual.
Una semana después de entrar en vigor, en octubre de 2022, el Gobierno aprobó una instrucción para indicar que se “presumirá” la condición de exiliado a todos los españoles que salieron de España entre 1936, cuando comenzó la guerra civil, y 1955, en plena dictadura del general Francisco Franco.
El partido de ultraderecha Voz recurrió la medida y el Tribunal Supremo dejó en suspenso cautelarmente las altas en el censo electoral de residentes ausentes vinculadas a esta vía, en espera de una resolución. El adelanto electoral ha vuelto a poner el tema de actualidad, ya que la Abogacía del Estado ha advertido de la “imposibilidad material” de revisar miles de expedientes a los que afecta la medida cautelar antes de la publicación del censo.
En su discurso de ayer, Sánchez criticó a las derechas por esparcir, a su juicio un “bulo” sobre esta ley y presentar “una denuncia para que no puedan votar 400.000 españoles que votaron en 2023, 2024 y 2025”.
La primera pregunta que hay que hacerse, dijo, “es si es constitucional”, y planteó si es posible decir “a 400.000 españoles que ya han ejercido su derecho a votar, (...) que no van a poder hacerlo en 2026 porque no lo quiere Feijóo (líder del PP) y no le gusta a Abascal (Vox)”.
Migrantes
Las autoridades españolas desmantelaron ayer domingo el último gran campamento de migrantes en Ceuta, dos días antes de la visita del rey y la reina de España al enclave norteafricano, constataron periodistas en el lugar.
El campamento se formó tras la llegada de más de 70.000 migrantes a Ceuta procedentes del vecino Marruecos, los días 30 y 31 de julio. La mayoría regresó a Marruecos en pocos días, pero miles se quedaron en esta ciudad de poco más de 80.000 habitantes y dormían en la calle o en las playas.
Esta repentina llegada, durante la cual fallecieron decenas de personas, desencadenó una crisis política en Madrid, así como tensiones diplomáticas en la Unión Europea (UE).
Ayer, policías acompañados de soldados llegaron a la explanada de El Guano, donde cientos de migrantes se alojaban en refugios improvisados tras el desmantelamiento de otros campamentos en las playas vecinas, subieron a los migrantes a autobuses para trasladarlos a centros de acogida. Algunos migrantes huyeron a colinas cercanas para evitar subir a los autobuses. Más de 350 policías fueron movilizados, indicó el Ministerio del Interior en un comunicado, en el que precisó que se trataba del quinto operativo en las últimas semanas para “desalojar zonas públicas de la ciudad”.
Mientras tanto, el desembarco de dos embarcaciones con 356 personas en la isla de El Hierro ayer elevó a 668 el número de migrantes llegados a Canarias en las últimas 24 horas en cuatro embarcaciones, tras las recibidas en Gran Canaria, con 216 ocupantes, y Lanzarote, con 96.
Los dos cayucos arribaron ayer al puerto de La Restinga con 220 y 136 personas, entre ellos 26 menores, según datos de la Cruz Roja. El primero de los cayucos llegados a El Hierro entró por sus propios medios al puerto de La Restinga tras seis días de navegación desde Niodior, en Senegal, con 205 hombres, siete mujeres y ocho menores. Viajaban de Senegal, Guinea Conakri y Malí.
El segundo cayuco llegó a La Restinga horas después, acompañado por una embarcación de Salvamento Marítimo, con 106 hombres, 12 mujeres y 18 menores. Eran procedentes de Senegal, Gambia y Guinea Conakri, y habían partido de Brufut, en Gambia, y llevaban siete días de navegación, según indicaron a su llegada.
Con información de EFE y AFP