La manera como algunos futbolistas surcoreanos celebraron el quedar eximidos del servicio militar obligatorio, premio por su reciente título en los Juegos Asiáticos, ha provocado tal escándalo en el país que las autoridades estudian poner fin a esta medida.
“¡No voy a hacer el servicio militar!”, se alegró el capitán del equipo que disputó los Juegos Asiáticos, Lee Gi-hyuk, eufórico tras la victoria en la final contra Japón (1-0) a principios de mes. Añadió que habría tenido que presentarse en el cuartel nueve días después si su equipo no hubiera ganado.
Otro video en el que aparece Park Seung-soo, joven delantero del Newcastle, sonriente con una gorra de desmovilización ladeada, avivó aún más una polémica que no ha acabado pese a que los dos futbolistas se disculparon. Corea del Sur impone a la mayoría de sus ciudadanos varones aptos entre 18 y 21 meses de servicio militar.
En virtud de un sistema instaurado en 1973, los atletas que ganan una medalla olímpica o una medalla de oro en los Juegos Asiáticos, así como los artistas galardonados en certámenes designados, pueden beneficiarse de una exención en nombre de la “valorización del prestigio nacional y la promoción de la cultura”.
El excapitán del Tottenham, Son Heung-min, forma parte de esos deportistas que obtuvieron una exención, después de haber llevado a la selección de fútbol a la medalla de oro en los Juegos Asiáticos de 2018 en Indonesia.
Sin embargo, se mostró más prudente que sus compañeros: "Más que pensar en eso, hemos venido aquí para ganar este torneo", declaró en su día.
En respuesta a la reciente polémica, el ministro de Defensa surcoreano, Kang Shin-chul, se comprometió a reducir progresivamente estas ventajas, con el objetivo de eliminarlas por completo a largo plazo.