LA LUCHA CONTRA LA PANDEMIA
Los vacunados pueden reunirse entre sí en pequeños grupos en sitios cerrados sin llevar mascarilla ni respetar el distanciamiento social.
Si tiene alguna duda sobre la efectividad de las vacunas contra el COVID-19, mire lo que acaban de resolver las máximas autoridades sanitarias de Estados Unidos: los vacunados pueden reunirse entre sí en pequeños grupos en sitios cerrados sin llevar mascarilla ni respetar el distanciamiento social. Después de un año de pandemia, es lo más próximo a la vuelta a la normalidad que hemos tenido.
También pueden reunirse sin tapabocas con personas no inmunizadas de otro hogar si éstas no tienen factores de riesgo, dijo Rochelle Walenski, la directora de los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC), la principal agencia federal de salud de Estados Unidos.
Sin embargo, los vacunados que se reúnan con personas sin inmunizar de varios hogares distintos a la vez tendrán que seguir llevando mascarilla y mantener el distanciamiento social. Y deberán hacer lo mismo en los espacios públicos y evitar los viajes y las reuniones con mucha gente.
Se considera que una persona está vacunada cuando pasaron dos semanas desde la inyección de la segunda dosis, en el caso de Pfizer/BioNTech y Moderna, o de la dosis única, en el caso de Johnson & Johnson, precisó Walensky.
De momento sólo esas tres vacunas están autorizadas en Estados Unidos.
“Si usted y un amigo, o usted y un miembro de su familia están los dos vacunados, pueden cenar juntos, sin llevar máscara o guardar distancia social. Puede visitar a sus abuelos, si usted y ellos están vacunados”, detalló Walensky.
Esta recomendación corre siempre que no tengan factores de riesgo que los hagan más propensos a tener formas graves de covid, dijo Walensky.
La directora de los CDC precisó que los no vacunados sin riesgo de padecer coronavirus grave son personas menores de 65 años y que no padezcan alguna enfermedad previa, como cáncer, diabetes, obesidad o problemas cardíacos.
Los vacunados no precisan ponerse en cuarentena o someterse a la prueba si no tienen síntomas después de haber tenido contacto con alguien contagiado de COVID-19.
A este respecto, Walensky agregó que los CDC están “reajustando” sus recomendaciones de viaje, aunque recordó que Estados Unidos y el mundo todavía están en medio de una grave pandemia y que aún “el 90 % de la población aún no está completamente vacunada”.

Por tanto, “todo el mundo tanto si está vacunado como si no debería evitar reuniones grandes o medianas, así como viajes no esenciales, y cuando estén en espacios públicos debería continuar llevando máscaras bien ajustadas y mantener la distancia social”, subrayó la responsable de los CDC.
Varios estados recientemente levantaron la obligación de usar mascarillas debido a la caída de hospitalizaciones y de nuevos contagiados registrados en las últimas semanas.
El 9,2% de la población estadounidense está “totalmente vacunada”, es decir que recibieron que dos dosis.
En todo el país se han aplicado 90 millones de dosis.
Y la campaña de vacunación sigue ampliándose. Un promedio diario de 2,2 millones de personas recibió la inyección en la última semana; con un récord de 2,9 millones el sábado, dijo Andy Slavitt, consejero de la Casa Blanca para la pandemia.
Sinovac efectiva para la variante brasileña
Datos preliminares de un estudio en Brasil indican que la vacuna desarrollada por la firma china Sinovac es efectiva contra la variante brasileña P1 del virus, dijo una fuente conocedora del informe a Reuters ayer lunes. La fuente afirmó que el estudio analizó la sangre de gente vacunada contra la variante brasileña del virus. Coronavac, como es conocida la vacuna de Sinovac, es la principal usada actualmente para inocular a las personas en Brasil. También es la que está usando Uruguay en esta primera etapa de la vacunación. Chile, por su lado, recibió ayer lunes un nuevo cargamento con más de 2 millones de vacunas de Sinovac proveniente de Pekín, para vacunar a enfermos crónicos y personas en situación de discapacidad entre 46 y 59 años.

Brasil gestiona con Pfizer para que entregue anticipadamente vacunas contra el COVID-19 y trata de comprar más dosis de AstraZeneca de otros países, en momentos en que se le están disparando las muertes por causa del virus.
El presidente Jair Bolsonaro participó personalmente ayer lunes en una videollamada con ejecutivos de Pfizer , llegando a un acuerdo verbal para comprar su vacuna. Brasil también está tratando de conseguir más dosis de la vacuna de AstraZeneca de otros países, dijo un gobernador estatal a periodistas, luego de que el Ministro de Salud comunicara que India había detenido un envío de 8 millones de dosis. La vacuna de AstraZeneca, junto con la china Sinovac, ha sido la apuesta más fuerte de Brasil contra el creciente brote, impulsado por la variante local P1.
Se han reportado muertes récord por COVID-19 en Brasil durante la última semana y su sistema hospitalario está al borde de ser sobrepasado, lo que provocó advertencias de la OMS sobre una posible propagación regional y provocó nuevas medidas de cuarentena en gran parte del país. Menos del 4% de los 210 millones de habitantes de Brasil han sido vacunados.
En agosto, Brasil dejó pasar la oportunidad de ordenar 70 millones de dosis de la vacuna de Pfizer y BioNTech, con entrega a partir de diciembre. Aunque Brasil aún no ha firmado un contrato con Pfizer, el ministro de Economía, Paulo Guedes, dijo que después de la llamada con Bolsonaro, la compañía acordó comenzar a entregar 14 millones de dosis para junio, frente a los 9 millones de su oferta anterior.