VOTACIÓN

Elecciones en Alemania: la ventaja de los socialdemócratas se estabiliza

Tanto el candidato socialdemócrata, Olaf Scholz, como su rival conservador, Armin Laschet, han declarado su disposición a intentar formar una coalición de Gobierno.

El líder conservador de la Unión Democrática Cristiana de Alemania CDU y candidato a canciller Armin Laschet y el candidato a canciller del Partido Socialdemócrata SPD, Olaf Scholz. Foto: AFP
El líder conservador de la Unión Democrática Cristiana de Alemania CDU,  Armin Laschet y el candidato a canciller del Partido Socialdemócrata SPD, Olaf Scholz. Foto: AFP

Los alemanes votaron este domingo en unas elecciones de resultado incierto en las que socialdemócratas y conservadores se disputan la sucesión de Angela Merkel, que dejará la cancillería tras 16 años en el poder.

La ventaja del Partido Socialdemócrata (SPD) en las generales alemanes se estabiliza y según la última proyección de las televisiones públicas alcanza 1,8 puntos.

El SPD obtiene un 25,9 por ciento frente el 24,1 del bloque conservador formado por la Unión Cristianodemócrata (CDU) y su ala bávara la Unión Socialcristiana (CSU).

Para la formación de Gobierno será clave cuál de los dos partidos que están al frente pueda llegar a un acuerdo con Los Verdes, que alcanzan un 14,7 por ciento, y el Partido Liberal, con un 11,5 por ciento.

Tanto el candidato socialdemócrata, Olaf Scholz, como su rival conservador, Armin Laschet, han declarado su disposición a intentar formar una coalición de Gobierno.

La CDU/CSU tuvo el peor resultado de su historia mientras que el SPD subió más de 5 puntos con respecto a las elecciones de 2017.

La ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) volvió a entrar en el parlamento con un 10,4 por ciento.

La Izquierda alcanza un 5,0 por ciento, justo en el borde del umbral para entrar en el parlamento.

Sin embargo, ese partido puede obtener representación parlamentaria aunque se quede por debajo del 5,0 por ciento si logra ganar tres mandatos directos

Pero los conservadores, pese a su resultado "decepcionante", también prevén formar el próximo gobierno, advirtió no obstante Armin Laschet.
Una competición que podría sumir a la primera economía europea en un largo periodo de parálisis política mientras duren las negociaciones entre partidos.

"Pérdidas amargas"

Para los democristianos, las "pérdidas son amargas", admitió no obstante Paul Ziemak, número dos de la CDU. Su partido nunca había caído por debajo del 30% de los votos. En 2017, recabó el 32,8%.

En cualquier caso, los resultados que se van perfilando en Alemania presentan un renacimiento inesperado del partido socialdemócrata, dado por moribundo hace tan solo unos meses. Los resultados de las encuestas fueron recibidos con alegría en la sede berlinesa de la formación.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que gran parte de los electores votaron por correo, por lo que estas estimaciones podrían cambiar durante la noche, conforme avance el escrutinio.

Pero todo apunta a que los democristianos podrían sufrir un revés sin precedente, que podría complicar la sucesión de Angela Merkel dentro de la formación.

Un resultado inferior al 30% sería una "catástrofe", según el diario Bild.
Un descenso así ensombrecería, además, el fin del mandato de Angela Merkel quien, pese a seguir siendo muy popular al término de cuatro legislaturas, parece haber sido incapaz de preparar su sucesión.

Los Verdes, liderados por Annalena Baerbock, que durante un tiempo aparecían como favoritos, recabarían, según los sondeos, un 14,8%. De este modo, batirían su récord de 2009 (10,7% de los votos) y progresarían seis puntos respecto a las elecciones de 2017.

Los liberales del FDP, en tanto, quedarían cuartos, con alrededor del 11,5%, lo que les daría la llave del gobierno y haría del partido un actor ineludible para formar una futura coalición.

Por su parte, los ultraderechistas del AfD, cuya entrada en el Bundestag en las elecciones de 2017 fue muy comentada, confirmarían su permanencia en el tablero político de Alemania. Sin embargo, con entre el 10% y el 11% de los votos, este partido islamófobo debilitado por sus problemas internos, registraría un leve retroceso respecto a los anteriores comicios (12,6%).

Si la tendencia se confirma, Scholz podría estar en posición de suceder a Merkel y desencadenar el "cambio" que prometió al final de su campaña.
Con todo, deberá componer una coalición tripartita, algo nunca visto en la historia contemporánea de Alemania.

Todo indica que se necesitarán largas e intensas negociaciones para formar una coalición, por lo que podría producirse una parálisis europea hasta el primer trimestre de 2022.

Los Verdes, que no han disimulado durante la campaña su disponibilidad para entrar en un gobierno socialdemócrata, deberían participar en los diálogos.

¿Se retrasará la marcha de Angela Merkel? 

La identidad de la tercera fuerza sigue siendo todo un misterio. Los liberales del FDP, claramente inclinados a la derecha, son un socio posible en el marco de una coalición "tricolor".

Otro posible socio, la izquierda radical de Die Linke, que obtendría alrededor del 5% de los votos según los sondeos, no tiene garantizado superar el umbral del 5% que le permitiría salvar a su grupo en el Bundestag.

Scholz se mostró abierto a discutir con esas dos formaciones, que tienen visiones opuestas en prácticamente todos los temas.

Las negociaciones podrían durar meses, lo que quizá retrasaría la marcha de Merkel, de 67 años, que ha pasado más de tres décadas en política.

Tras una campaña caótica marcada por sus meteduras de pata, Laschet, que parece perfilarse como el gran perdedor de la noche, tendrá que mostrarse muy persuasivo. Su último traspiés: al depositar su voto, mostró la papeleta ante las cámaras, infringiendo la regla que marca que el voto debe ser secreto.

El fin de la era Merkel podría desembocar en una nueva guerra de jefes en la derecha alemana, donde el liderazgo de Laschet podría ser puesto en entredicho, ocho meses después de su elección.

Parálisis europea

Todo indica que serán necesarias largas e intensas negociaciones para formar una coalición, por lo que podría producirse una parálisis europea hasta el primer trimestre de 2022.

Tras mantenerse alejada de la contienda electoral, la canciller aumentó su participación en los mitines en los últimos días para apoyar a Laschet.

Durante mucho tiempo a la cabeza en la intención de voto, los democristianos podrían caer del umbral simbólico del 30%, por primera vez desde 1949.

Además de la erosión del poder, la unión conservadora se vio afectada por la mala campaña de su torpe e impopular candidato.

Los errores de sus oponentes, combinados con la casi impecabilidad de Olaf Scholz, vicecanciller y ministro de Finanzas de 63 años, resucitaron a un SPD dado moribundo.

Primeras manifestaciones internacionales

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha dado esta noche la "enhorabuena" al líder de los socialdemócratas alemanes Olaf Scholz por los "magníficos resultados" en las elecciones de este domingo y ha subrayado que España y Alemania trabajarán por una Europa más fuerte.

Los socialdemócratas de Olaf Scholz lograron en las elecciones de este domingo en Alemania una mínima ventaja sobre los conservadores de Armin Laschet, que sufrieron una gran pérdida de votos, pero el escaso margen deja muy poco claro quién gobernará el país tras Angela Merkel.

Tras felicitar a Scholz en las redes sociales, el presidente español ha afirmado que "España y Alemania seguirán trabajando por una Europa más fuerte y por una recuperación justa y verde, que no deje a nadie atrás". E

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