EL FIN DE LA ERA MERKEL

Elección histórica en Alemania: hay un “empate técnico” entre Schotz y Laschet

Vista la situación, y que el voto de los indecisos se calculaba en los últimos días en torno a un 30-40%, se hace difícil proyectar un ganador.

Angela Merkel. Foto: AFP.
Angela Merkel. Foto: AFP.

Angela Merkel aprovechó hasta el último minuto de la campaña electoral para pedir el voto por su candidato Armin Laschet, mientras las encuestas anticipan un final muy reñido con el socialdemócrata Olaf Scholz. Las elecciones de hoy domingo en Alemania acaparan la atención del mundo.

Con las últimas encuestas que revelan una reducción de las diferencias, Laschet pasó al ataque agitando el espectro de un giro a la izquierda con Scholz, el ministro de Finanzas de Merkel desde 2018.

Merkel, quien había optado por mantenerse al margen de la campaña, apareció en la recta final para levantar las posibilidades de su decaído candidato. Y ayer sábado, la canciller saliente acompañó a Laschet a su feudo electoral en Aquisgrán, cerca de la frontera con Bélgica y Holanda, donde nació y aún vive el candidato.

En el otro extremo del país, Scholz se reunió con votantes para mantener “diálogos sobre el futuro” en su feudo de Potsdam, una ciudad en las afueras de Berlín conocida por sus palacios de los antiguos reyes de Prusia.

El término “empate técnico” parece lo más adecuado para definir el escenario.

La combinación de una decena de encuestas que publicó ayer sábado el semanario Der Spiegel concluye que ninguna combinación de dos partidos alcanza mayoría: 25% para el Partido Socialdemócrata (SPD), 22% para CDU/CSU (Unión Demócrata Cristiana y Unión Socialcristiana), 16% para Los Verdes, 11% tanto para el Partido Liberal (FDP) como para la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) y 6% para La Izquierda.

Vista la situación, y que el voto de los indecisos se calculaba en los últimos días en torno a un 30-40%, se hace difícil proyectar un ganador.

Varias fórmulas se dan como posibles para la creación del próximo Gobierno. Una podría combinar teóricamente a SPD con Verdes y liberales, aunque las diferencias entre estos dos últimos la complican; otra la compondrían los socialdemócratas con Verdes y La Izquierda.

Los democristianos podrían coaligarse con Verdes y liberales, una opción que se intentó hace cuatro años pero que por las últimas declaraciones del líder de estos, Christian Lindner, parece reabrirse camino.

Exclusiones claras: nadie quiere contar con la ultraderechista AfD y los democristianos descartan cualquier coalición con La Izquierda, que además corre el riesgo de no alcanzar el 5% que necesita para entrar en el Bundestag (cámara baja del Parlamento).

Quedan por delante semanas o meses de negociaciones durante las que los asuntos corrientes de Gobierno seguirán siendo gestionados por Merkel -que ya no tendrá escaño tras los comicios después de haberlo ocupado 31 años-, que hasta podría superar el récord de permanencia en el cargo que tiene su predecesor, Helmut Kohl, si siguiera siendo canciller el 17 de diciembre. (Con información de AFP y EFE)

Scholz, el ministro que quiere seguir la línea de Merkel
Olaf Scholz. Foto: AFP.

Vicecanciller y ministro de Finanzas, el socialdemócrata Olaf Scholz se ha convertido en el favorito siguiendo una estrategia simple: presentarse como el verdadero heredero de Angela Merkel. Objeto de burlas por su talante austero y sus discursos en tono de autómata que le valieron el sobrenombre de “Scholzomat”, el exalcalde de Hamburgo logró a pesar de todo posicionarse delante de sus rivales.

La recuperación del partido SPD, que parecía descartado a principios de año, es una sorpresa en un país donde los votantes de izquierda quedaron desencantados por la flexibilización del mercado de trabajo adoptada hace una veintena de años por el mentor de Scholz, Gerhard Schröder, y por la política de austeridad presupuestaria defendida por el actual candidato en su función ministro.

Socialdemócrata de tendencia centrista, Scholz, de 63 años, sustituyó en 2018 como ministro de Finanzas al democristiano ortodoxo Wolfgang Schaüble.

En 2019, Scholz se postuló para liderar el SPD, pero los militantes escogieron a dos casi desconocidos claramente más a la izquierda. Sin embargo, logró recuperar terreno con la pandemia, cuando no dudó en romper con la ortodoxia presupuestaria. Tras una década de acumular excedentes, Alemania contrajo miles de millones de euros en nuevas deudas desde 2020, en detrimento de sus estrictas reglas constitucionales.

“Todo eso es caro, pero no hacer nada sería aun más caro”, insistió Scholz.

Pese a su derrota de 2019, el SPD escogió a Scholz como su candidato para esta instancia.

Nacido en Osnabruck el 14 de junio de 1958, Olaf Scholz se unió al SPD a los 17 años. Entonces tenía cabello largo y coqueteaba con las ideas más de izquierda del partido. Más bien calvo en la actualidad, se hizo abogado especialista en derecho laboral.

Laschet, el heredero moderado que no logra convencer
Armin Laschet. Foto: AFP.

Alabado por su capacidad para reconciliar y su tenacidad, Armin Laschet (60) se muestra como el heredero de la línea moderada y proeuropea de Angela Merkel. Pero sufre de una persistente impopularidad. La Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido de Merkel, se ubica actualmente en segundo lugar en intenciones de voto con un 22%, pero solo el 12% de los alemanes elegiría a Laschet como canciller, según el último estudio demoscópico de Insa, algo nunca visto para un candidato de la CDU antes de las legislativas. ¿Las razones? Fue considerado el gran perdedor en los tres debates televisados frente a su gran rival, el socialdemócrata Olaf Scholz, su campaña ha estado marcada por múltiples errores y no ha logrado convencer sobre su capacidad de reemplazar a Merkel.

Laschet, padre de tres hijos, es un “europeísta entusiasta” y fue uno de los pocos que la apoyó sin reservas la decisión de Merkel de acoger a cientos de miles de migrantes de Siria y Afganistán en 2015. Sus convicciones sobre este tema vienen de hace tiempo. Su amplia política de integración cuando era ministro regional en 2005 le valió el apodo de “Armin el turco” en la CDU.

Laschet nació en el seno de una familia modesta de Aquisgrán, en la región de Renania del Norte-Westfalia, que dirige desde 2017. Ferviente católico, conoció a su esposa en el coro de la parroquia, estudió Derecho y trabajó como periodista antes de lanzarse a la política.

Tras cinco años en el Bundestag, ejerció como eurodiputado, entre 1999 y 2005, especializado en política internacional y cuestiones de seguridad. En enero obtuvo la presidencia de la CDU y en abril consiguió la candidatura al imponerse al popular líder de la pequeña formación bávara CSU, Markus Söder.

Baerbock, ¿la llave para formar el próximo gobierno?
Annalena Baerbock. Foto: AFP.

La candidata de Los Verdes a la cancillería, Annalena Baerbock (40), cerró el jueves su campaña con un acto en Potsdama, la capital del estado de Brandeburgo, en el que hizo énfasis en la lucha contra la crisis climática y en la búsqueda de la cohesión social

“Tenemos que poder decirle a los niños dentro de décadas que hicimos todo para conservar el planeta. Hay que atreverse a una transformación ecológica radical, ya no sirven las cosas a medias”, dijo Baerbock, que llegó a pelear por el primer lugar en las encuestas en algunos momentos de la campaña, pero que llega a la elección algo rezagada, ocupando el tercer lugar en los sondeos. Sin embargo, si se cumplen las predicciones de las encuestas, será difícil formar una coalición de Gobierno sin contar con Los Verdes. La preferencia de Los Verdes será hacer coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD), que actualmente encabeza las encuestas con Olaf Scholz como candidato, pero todo apunta a que necesitarían un tercer socio que bien podría ser el Partido Liberal (FDP) o La Izquierda.

Ambas constelaciones son problemáticas. La primera por las diferencias que hay en política fiscal entre verdes y liberales, que además son reacios a acelerar las medidas contra el cambio climático.

La segunda tiene el problema del rechazo de La Izquierda a la OTAN lo que, aunque no es un impedimento para que haya muchas alianzas a nivel regional, sí puede serlo para formar Gobierno a nivel nacional.

La candidata verde criticó ante todo a la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de la canciller Angela Merkel, y a su candidato Armin Laschet que ha estado permanentemente en contra a adelantar el abandono del carbón como fuente de energía. Laschet, segundo en las encuestas, también necesitaría a Los Verdes para gobernar.

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