El tercer país más pequeño del planeta oficializó su cambio de nombre y gentilicio: cómo se llamará

El microestado del Pacífico Sur renueva su denominación oficial y habilita la venta de ciudadanía por US$ 90.000 para reubicar a su población y mitigar el aumento del nivel del mar.

Puerto de Nauru.
Puerto de Nauru.
Foto: Programa de ciudadanía para la resiliencia económica y climática de Nauru.

Nauru, una diminuta isla del Pacífico y el tercer país más pequeño del planeta, resolvió cambiar oficialmente su denominación y pasar a llamarse República de Naoero. La decisión fue comunicada por su presidente, quien señaló que el nuevo nombre responde a la forma original utilizada en el idioma local.

El cambio también implica ajustes formales: el código internacional dejará de ser NRU y pasará a NRO, mientras que sus ciudadanos dejarán de ser conocidos como "nauruanos" para adoptar la denominación "dei-Naoero".

De acuerdo con un comunicado divulgado este jueves 6 de agosto en la cuenta oficial del gobierno en Facebook, la medida apunta a recuperar la identidad histórica y el nombre tradicional de este remoto país del Pacífico Sur, que solo es superado en tamaño por Tuvalu y Ciudad del Vaticano.

¿Por qué se llamaba "Nauru"?

Según detalla La Nación (GDA), la pequeña isla había adquirido el nombre de Nauru solamente porque los extranjeros tenían dificultad para pronunciar el nombre original, y se adoptó esa denominación por cuestiones de conveniencia .

Este cambio propuesto busca honrar con mayor fidelidad el patrimonio de nuestra nación, nuestro idioma y nuestra identidad", indicó el presidente David Adeang al presentar la iniciativa ante el Parlamento en enero.

Para realizar el cambio de nombre, fue necesario obtener la aprobación del brazo legislativo del país en dos rondas de votación. No está claro si el cambio ya se realizó de manera formal en la constitución.

Playa de Nauru, el país insular más pequeño del mundo por superficie terrestre.
Playa de Nauru, el país insular más pequeño del mundo por superficie terrestre.
Foto: Programa de ciudadanía para la resiliencia económica y climática de Nauru.

Una isla que ofrece ciudadanías para hacer frente al cambio climático

Recientemente, Nauru lanzó un novedoso programa que permite a extranjeros obtener su ciudadanía mediante una contribución financiera de US$ 90.000. La iniciativa tiene como objetivo principal financiar proyectos de adaptación y mitigación al cambio climático, incluyendo un plan de reubicación que implica trasladar al 90 % de sus familias e infraestructuras a zonas más elevadas.

La iniciativa surge en respuesta a la amenaza del aumento del nivel del mar que enfrenta Nauru, cuya superficie terrestre es de apenas 21 kilómetros cuadrados. Tras décadas de explotación minera de fosfatos que dejaron gran parte del interior dañado, la población y la infraestructura están principalmente en áreas costeras vulnerables a inundaciones frecuentes e intensas.

El programa, conocido como "pasaporte dorado", fue introducido a principios del año pasado y ofrece a los beneficiarios acceso a más de 85 destinos sin necesidad de visa o con visa a la llegada, incluyendo importantes centros de negocio y turismo como Singapur y Hong Kong, según Business Insider. El costo para obtener la ciudadanía fue rebajado de US$ 115.000 a US$ 90.000 hasta el 31 de diciembre de 2026, y la obtención está sujeta a un riguroso proceso de cuatro etapas que incluye verificaciones de antecedentes.

Playa de Naurú, isla oceánica con aguas cristalinas.
Vista aérea de Nauru.
Foto: Programa de ciudadanía para la resiliencia económica y climática de Naurú.

Aunque el programa ofrece acceso libre de visas y múltiples beneficios, no otorga a los nuevos ciudadanos el derecho a comprar tierras en Nauru, dado que la propiedad territorial permanece restringida. Esta medida busca preservar la integridad del territorio y el programa, según las autoridades.

Nauru busca afirmar su identidad

Con una población cercana a los 12.000 habitantes, este pequeño territorio de origen coralino y calizo tuvo un pasado colonial que incluyó el dominio de Alemania y, más tarde, la administración de Australia, hasta que logró su independencia en 1968.

A lo largo de su historia reciente, el país atravesó etapas de fuerte inestabilidad. Durante los años 70, la explotación de fosfato impulsó una bonanza económica sin precedentes, pero el agotamiento de ese recurso derivó en una profunda crisis que, en la década de 1990, lo dejó al borde del colapso financiero.

El gobierno señaló en un comunicado difundido la semana pasada que, tras “amplias discusiones”, los legisladores decidieron que no era necesario someter el cambio de nombre del país a una votación popular.

“Si bien un referéndum tiene por objeto determinar la voluntad del pueblo, el nombre Naoero nunca se perdió, sino que simplemente esperaba ser plenamente adoptado", señaló el comunicado.

Postal de la isla de Nauru.
Nauru.
Foto: Programa de ciudadanía para la resiliencia económica y climática de Nauru.

El texto agregó que esa denominación "ya es la identidad del pueblo, figura en el escudo nacional, se utiliza en la comunidad y, lo que es más importante, está permitida por la Constitución".

La decisión convierte al país en el más reciente en marcar un alejamiento de su pasado colonial mediante un cambio de nombre. El pequeño reino africano de Esuatini recuperó en 2018 su denominación histórica, abandonando el nombre de Suazilandia.

Con información de La Nación/GDA

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