EFE
El departamento de Protección de la Constitución, o servicio de inteligencia de Interior alemana, alertó esta semana sobre el rumbo antieuropeo adoptado por la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
“En sucesivas declaraciones del partido se observa un concepto étnico del pueblo y se cuestiona el respeto a la dignidad para determinados grupos de población”, afirmó el jefe de ese departamento, Thomas Haldenwang, en declaraciones a la televisión pública alemana ARD.
Haldenwang se refirió asimismo a las conclusiones de la asamblea celebrada por la AfD el pasado fin de semana para definir su programa electoral de cara a las elecciones europeas de 2024, en que se impuso la propuesta de “refundar” la “fracasada” Unión Europea (UE).
El jefe del espionaje de Interior advirtió contra determinadas intervenciones a lo largo de los dos fines de semana consecutivos en que los delegados del partido eligieron a los candidatos para los comicios europeos y se definió la estrategia del partido.
Algunos de los aspirantes profirieron proclamas “claramente anticonstitucionales”, afirmó Haldenwang, quien reiteró así sus advertencias ya formuladas una semana atrás, contra las que la dirección de la AfD recurrió a la justicia por considerar que los servicios secretos trataban de influir en la política del país.
La AfD ocupa la segunda posición en intención de voto a escala nacional e incluso la primera en lo que concierne al este del país, donde el próximo año tendrán lugar tres elecciones regionales.
La llamada asamblea europea del partido aprobó este domingo el programa electoral, en que se propone sustituir la UE actual por una “Federación de Naciones” que devuelva competencias a los estados que la integran.
Esta moción es una versión algo suavizada de la que defendía el ala más antieuropea del partido y que pretendía una “disolución ordenada” de la UE o la salida de Alemania -el llamado “Dexit”, juego de palabras entre “Deutschland” y el brexit británico-.
En el curso de los debates entre los delegados se dirigieron encendidas críticas a la UE, a la que se tachó de corrupta y de “veneno” para los Estados miembros, además de “usurpadora” de competencias nacionales. Asimismo se acusó a la UE de no atajar los problemas derivados de la llegada de inmigración irregular.
La AfD está integrada en el grupo Identidad Europea y Democracia, del que asimismo forman parte la Agrupación Nacional francesa de Marine Le Pen, La Liga Italiana y el FPÖ austríaco.
El cabeza de lista para las elecciones europeas de 2024 será Maximilian Krah, identificado con el sector radical que encabeza el líder regional del “Land” de Turingia, Björn Höcke.
En un aparte de la asamblea, Krah aclaró que el partido de ultraderecha no se plantea abandonar la Unión Europea ni tampoco la OTAN, aunque consideró que la política exterior y de defensa europea debe “despegarse” del “dominio de Estados Unidos”.
Como otros partidos integrados en la familia ultraderechista europea, a la AfD se la identifica como un partido “afín” al presidente ruso, Vladímir Putin, contrario a los suministros de armas a Ucrania y reacio a condenar la guerra que provocó Rusia al invadir a su vecino.
A escala nacional, a la AfD la sitúan los sondeos en segunda posición, tras el grupo conservador formado por la Unión Cristianodemócrata y la Unión Socialcristiana de Baviera (CDU/CSU), que como el resto del espectro parlamentario descartan toda alianza con la ultraderecha.
En declaraciones a la televisión pública ARD, el líder de la CSU bávara, Markus Söder, ratificó este domingo que no puede haber ningún tipo de colaboración con el partido ultraderechista.
A la AfD se le pronostica entre un 20 y un 21% de apoyo, en caso de celebrarse ahora elecciones generales, mientras que la CDU/CSU obtendría un 27 % y el Partido Socialdemócrata (SPD) del canciller Olaf Scholz entre un 16% y un 17%.
A los socios del tripartido de Scholz, Verdes y Partido Liberal (FDP) se les sitúa sobre el 15% y el 7%, respectivamente.