El expríncipe Andrés abandona Windsor, pero no escapa del caso Epstein y crece la preocupación de Carlos III

El hermano de Carlos III, dejó su lujosa residencia de Royal Lodge a pedido del Rey de Inglaterra, que también lo despojó de sus títulos nobiliarios. Ahora vivirá en la propiedad real de Sandringham.

El príncipe Andrés, duque de York, reacciona a su llegada al tradicional servicio navideño de la familia real en la iglesia de Santa María Magdalena en Sandringham, Norfolk, este de Inglaterra.
El expríncipe Andrés en la iglesia de Santa María Magdalena en Sandringham, Norfolk, este de Inglaterra.
Foto: AFP

En pleno resurgimiento del caso Epstein, el expríncipe Andrés terminó por exiliarse esta semana lejos de Windsor, sin lograr por ello escapar de las sospechas que se acumulan a su alrededor.

El diario The Sun fue el primer medio que reveló, el martes, la partida la noche anterior del hermano de Carlos III de su lujosa residencia de Royal Lodge, cerca del castillo de Windsor, al oeste de Londres.

En octubre, tras una nueva tanda de revelaciones embarazosas vinculadas al pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, el monarca había tomado la decisión histórica de despojar a Andrés de sus títulos reales. Además, ordenó a su hermano menor abandonar la mansión, donde residía desde hacía más de 20 años -a cambio de un alquiler irrisorio- con su exesposa Sarah Ferguson, para reinstalarse en una propiedad real de Sandringham, en el noreste de Inglaterra.

El dominio de Sandringham es propiedad privada del rey, a diferencia de Windsor, gestionado de manera independiente por un organismo. Pero, según fuentes citadas por medios británicos, los acontecimientos se han acelerado, ya que el rey estaría “cada vez más preocupado” por el grado de implicación de su hermano en este escándalo.

El expríncipe Andrés, duque de York, abandona el Palacio de Buckingham, en el centro de Londres, el 6 de mayo de 2023.
El expríncipe Andrés, duque de York, abandona el Palacio de Buckingham, en Londres, el 6 de mayo de 2023.
Foto: AFP

Bailarinas exóticas

La información que ha surgido de los millones de páginas del expediente Epstein publicadas el viernes por el Departamento de Justicia estadounidense no ha hecho sino alimentar las sospechas que pesan sobre Andrés. En las páginas han aparecido fotos sin fecha en las que se ve a Andrés arrodillado e inclinado sobre una joven cuyo rostro está censurado, así como correos electrónicos invitando a Epstein a Buckingham para hablar en “privado”.

Andrés ya había sido acusado por Virginia Giuffre de agresiones sexuales cuando ella era menor de edad. Giuffre se suicidó en abril pasado.

Una segunda mujer afirmó, a través de su abogado, que Epstein la envió a Reino Unido en 2010 para mantener relaciones sexuales con Andrés en Royal Lodge. La policía local indicó el martes que iba a “examinar esta información”, pero que hasta ahora no había sido contactada ni por esta mujer ni por su abogado.

Andrés fue despojado de sus títulos nobiliarios
Andrew Albert Christian Edward Mountbatten, expríncipe del Reino Unido.
Foto: AFP

Ayer miércoles, una carta de un abogado surgió de los documentos de la justicia estadounidense, dando cuenta de una velada con “bailarinas exóticas” en Palm Beach, en Estados Unidos, a principios de 2006, durante la cual Epstein habría presentado a una de ellas, representada por un abogado, a Andrés. Ambos hombres le habrían propuesto mantener relaciones sexuales a la vez.

La joven se habría negado, pero la voluntad de los dos hombres habría “prevalecido”, afirma el abogado en esta carta, precisando que posteriormente recibió dinero, aunque menos de lo que se le había prometido por bailar.

“Cuestión de conciencia”

Andrés, que siempre ha negado cualquier comportamiento ilegal, no ha hecho ninguna declaración desde la publicación de los últimos documentos del caso Epstein. El expríncipe fue visto por fotógrafos el lunes paseando a caballo por el parque de Windsor.

El primer ministro británico, Keir Starmer, estimó que Andrés debería testificar ante el Congreso estadounidense sobre lo que sabe de los crímenes de Epstein. Y según fuentes reales citadas por el Daily Mail, el palacio considera que testificar es ahora “una cuestión de conciencia” para Andrés.

El príncipe Andrés, duque de York, de Gran Bretaña, reacciona al llegar a la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor para asistir al servicio de Maitines de Pascua en Windsor.
El expríncipe Andrés llega a la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor.
Foto: AFP

Su exesposa, Sarah Ferguson, también ve su imagen dañada por los documentos publicados en los últimos días.

“Gracias, Jeffrey, por ser el hermano con el que siempre soñé”, escribía la exduquesa de York a Epstein en un correo electrónico de 2009. Unos meses más tarde, le dijo que tenía “urgentemente necesidad de 20.000 libras”, unos 27.000 dólares, para pagar su alquiler.

“No tengo realmente palabras para describir mi amor y mi gratitud por tu generosidad y tu amabilidad”, le escribía en enero de 2010. “Estoy a tu servicio. Cásate conmigo”, añadía. AFP

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