El Departamento de Transportes de Estados Unidos emitió ayer sábado una recomendación para que los buques comerciales eviten navegar por el estrecho de Ormuz, el golfo Pérsico, el golfo de Omán y el mar Arábigo debido al ataque a gran escala de Estados Unidos e Israel contra Irán y su represalia en varios objetivos en Medio Oriente.
“El 28 de febrero comenzó una importante actividad militar en las zonas geográficas mencionadas. Se recomienda a los buques mantenerse alejados de esta zona en la medida de lo posible”, apuntó la Administración Marítima en una alerta que estará vigente hasta el 7 de marzo. La nota recordó que cualquier buque comercial con bandera, propiedad o tripulación estadounidense “debe mantener una distancia de 30 millas náuticas con respecto a los buques militares estadounidenses para reducir el riesgo de ser confundidos con una amenaza”.
El estrecho de Ormuz, única salida del golfo Pérsico hacia el mar Arábigo, posee enorme relevancia estratégica ya que por sus aguas transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, además de grandes volúmenes de gas natural licuado, por lo que cualquier alteración en esta vía puede provocar un alza en los precios de la energía y fuertes impactos en la economía global.
De su lado, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió también ayer que el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz ya no es seguro.
En este sentido, lanzó una advertencia formal a todos los cargueros y petroleros que transitan por la zona para que eviten Ormuz, lo que de llevarse a cabo significaría la interrupción del tráfico de gran parte del petróleo que se produce en el mundo.
Pese a estos avisos de una y otra parte, el estrecho no está oficialmente cerrado, según aclaró ayer sábado el Organismo Británico de Comercio Marítimo (UKMTO).
El organismo, que monitorea la actividad comercial en los océanos, reconoció que ha habido numerosos barcos que transitan por el golfo Pérsico y que han enviado señales de radiofrecuencia VHF asegurando que ese estrecho vital (que separa Irán por el norte y Emiratos Árabes Unidos por el sur) estaba cerrado. “Esos informes no han podido ser confirmados independientemente”, dijo el UKMTO, que añadió que los mensajes que se envían por canales VHF “no son legalmente vinculantes y no constituyen ninguna restricción de navegación según la ley internacional”.
Los países en conflicto y sus fuerzas militares pueden declarar unilateralmente zonas de exclusión marítima para reducir los riesgos, “pero esto no está pensado para impedir la navegación mercante o neutral, y los navíos siguen siendo libres para navegar en las aguas internacionales”, afirma en un comunicado. UKMTO concluye pidiendo prudencia a los navegantes con medida.
EFE