El aeropuerto de Riad fue golpeado de nuevo ayer domingo, un día después de que otro ataque reivindicado por los hutíes de Yemen dejara 13 muertos y más de 300 heridos, el más mortífero ocurrido en Arabia Saudita en diez años. Estos hechos generaron expresiones de condena en todo el mundo, en especial de Estados Unidos, la Unión Europea y otros países, incluso latinoamericanos, que temen por sus ciudadanos en Medio Oriente.
La magnitud de los recientes ataques contra Riad es inédita desde que en 2015 el reino creó una coalición para apoyar a las fuerzas gubernamentales de Yemen, que habían entrado en guerra un año antes contra los hutíes proiraníes.
El portavoz de esa coalición, el general Turki al-Malki, informó ayer de un “ataque con un proyectil no identificado” contra una terminal del aeropuerto internacional Rey Jalid, en la capital saudí, donde se declaró un incendio. Además, dijo que se había interceptado un “misil de crucero en los alrededores del aeropuerto” y de “la interceptación y destrucción de un dron en la región oriental” de Arabia Saudita.
La autoridad de aviación civil saudita también reportó un ataque contra el aeropuerto de Dammam, en la costa este de la península, también alcanzado el sábado. Por su parte, el portavoz militar de los hutíes, Yahya Saree, afirmó que en las últimas 24 horas sus fuerzas atacaron varias veces ese aeropuerto e instalaciones energéticas del reino.
Previamente, los hutíes habían advertido de no usar el espacio aéreo saudita ni los aeropuertos, “salvo” los de las ciudades santas de La Meca y Medina. Riad ya había acusado al grupo proiraní y prometió responder “con firmeza”, calificando los ataques de “crímenes de guerra”. Estos ataques se suman a otros ocurridos el miércoles y el jueves, también contra el aeropuerto de Riad, en los que murieron seis personas en total. El aeropuerto permanece cerrado.
Condena mundial
Las condenas internacionales se han sucedido, desde la ONU, Israel, Rusia, la UE, Irak y Pakistán, entre otros. “Es inaceptable”, declaró el presidente estadounidense Donald Trump, quien dijo que examinará si sus fuerzas participan en las operaciones militares contra los hutíes.
Varias embajadas extranjeras recomendaron a sus empleados evitar este aeropuerto durante una semana.
Los líderes de la ONU y la Unión Europea (UE) condenaron ayer el ataque de los combatientes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, al aeropuerto de Riad y advirtieron contra una escalada en el conflicto.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo estar “profundamente conmocionado”. “Los ataques a civiles y a la infraestructura civil son una violación del derecho internacional. Estos ataques deben cesar inmediatamente”, dijo Guterres en un comunicado. La jefa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó el ataque de “escalada peligrosa” y dijo que el grupo debe detener las operaciones contra objetivos civiles.
“Estos ataques por parte de grupos auxiliares de Irán empujan a la región hacia una espiral de violencia. Desestabilizan infraestructuras cruciales para el transporte mundial y el suministro energético, provocando ondas de choque por todo el mundo”, estimó Von der Leyen. “Estos ataques mortales a civiles deben detenerse inmediatamente”, insistió y añadió que la UE se “solidariza con Arabia Saudita”.
En la red X, el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Johann Wadephul, condenó “firmemente” el ataque, que describió como “un acto terrorista contra Arabia Saudita y la aviación civil”.
El ministro de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, afirmó por su parte que los ataques eran “despreciables” y una “escalada peligrosa”.
Algunos otros gobiernos que se sumaron a la condiena fueron: Rusia, Francia, Argentina, México, Colombia.
En Yemen, las fuerzas gubernamentales respaldadas por Arabia Saudita avanzan contra los hutíes en zonas que los combatientes proiraníes habían conquistado el mes pasado en los alrededores del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, indicaron fuentes militares, lo que dio lugar a estas represalias.
Con información de EFE y AFP