Redacción El País
El nuevo régimen en Venezuela comenzó a liberar ayer jueves a varios presos políticos, una medida que la Casa Blanca dijo es una muestra de la influencia que Donald Trump tiene ahora en ese país tras la captura del dictador Nicolás Maduro.
Se trata de las primeras excarcelaciones de venezolanos y extranjeros bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez, que asumió el lunes tras el operativo militar de Estados Unidos que el sábado se llevó a Maduro y su esposa, Cilia Flores, a Nueva York para ser juzgados por narcotráfico.
“Para la convivencia pacífica, el gobierno bolivariano, junto a las instituciones del Estado, ha decidido la puesta en libertad de un número importante de personas venezolanas y extranjeras”, dijo el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, hermano de la mandataria encargada.
El funcionario agradeció las gestiones del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, y del mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Cinco de los liberados son españoles, entre ellos la activista Rocío San Miguel, quien tiene doble nacionalidad. “Rocío ya está en libertad, está en condiciones estables su salud y está bien”, dijo a la AFP en Caracas su abogada, Theresly Malave
La liberación de los presos políticos “es un ejemplo de cómo el presidente (Trump) está utilizando al máximo su influencia para hacer lo correcto para el pueblo estadounidense y el venezolano”, afirmó la subsecretaria de prensa de la Casa Blanca, Anna Kelly.
Jorge Rodríguez no precisó cuántas personas ni quiénes quedarán en libertad.
Lula y el presidente colombiano, Gustavo Petro, saludaron la liberación de los presos políticos. Los dos jefes de Estado reiteraron su “gran preocupación” por el uso de la fuerza en Venezuela, pero reafirmaron “su intención de seguir cooperando en pro de la paz y de la estabilidad” en ese país.
También el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, saludó la liberación de los presos políticos. Ramdin calificó como una “buena noticia” los anuncios de liberaciones en Venezuela y expresó su expectativa de que beneficien a “todas las personas detenidas injustamente”.
En la red X, Ramdin subrayó que “Venezuela necesita que toda su gente pueda contribuir de manera constructiva, en consonancia con los principios democráticos y los derechos fundamentales, para dar forma a su futuro lo antes posible”.
La oenegé Foro Penal contabiliza 806 presos por razones políticas en Venezuela, de ellos 175 militares.
Anoche familiares y equipos de abogados se encontraban a las afueras de centros de detención el Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en Caracas, y el Rodeo I, en el vecino estado Miranda, a la espera de las liberaciones. Trump había anunciado el martes el supuesto cierre de una “cámara de torturas” en Caracas, en referencia a el Helicoide.
“Estoy nerviosa. Dios quiera que esto sea una realidad”, dijo Atalí Cabrejo, madre de Juan José Freites, coordinador de Vente Venezuela, el partido de la líder opositora María Corina Machado y que lleva dos años preso.
El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, dijo que la excarcelación de presos políticos revela la “voluntad” del Estado venezolano de buscar un “clima de paz y “una convivencia pacífica”.
Dos argentinos
El Gobierno de Javier Milei pidió la liberación de Nahuel Gallo y Germán Giuliani, ciudadanos argentinos presos en Venezuela. “Seguimos de cerca esta información. Que empiecen a liberar presos políticos es una gran noticia. Esperamos lo más importante: que Nahuel Gallo y Germán Giuliani sean liberados. Los queremos de vuelta en casa, con sus familias”, afirmó la actual jefa del bloque de senadores del partido de Milei, Patricia Bullrich, en su cuenta de X.
“Esto pasa gracias a la decisión y acción de Estados Unidos y a Nicolás Maduro preso. La libertad es volver. Y vamos a seguir hasta que vuelvan. La Argentina los espera”, agregó.
Gallo fue detenido el 8 de diciembre tras ingresar a Venezuela desde Colombia, acusado de actividades terroristas por presuntamente complotar para atentar contra Delcy Rodríguez. El otro argentino por el que pidió Bullrich es Germán Giuliani, un abogado que fue detenido en mayo de 2025 tras viajar al país por trabajo.
“Restitución moral”
Desde Europa, la líder opositora María Corina Machado describió la liberación de presos políticos venezolanos como “un acto de restitución moral” en un mensaje a las familias de los detenidos, y aseguró que la “injusticia no va a ser eterna”.
“Este día importa porque reconoce lo que siempre supimos, que la injusticia no va a ser eterna y que la verdad, aún muy herida, termina por abrirse paso”, dijo la premio Nobel de la Paz en un audio difundido por sus redes sociales. “Reciban este momento como un acto de restitución moral, como la confirmación de que su entereza no fue en vano”.
¿Está Delcy al mando?
A todo esto, Trump declara abiertamente que Estados Unidos dictará decisiones al gobierno interino venezolano, que aceptó negociar sus ventas de crudo afectadas por sanciones.
El mandatario sostuvo que Estados Unidos podría mantener durante años el control de Venezuela y de su petróleo, en una entrevista ayer con el New York Times en la que celebró la “muy buena sintonía” con el gobierno interino.
Trump ha advertido que Delcy Rodríguez pagará “un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro”, si no cumple con lo que él quiere.
“¿Está Delcy realmente al mando? Sí, pero no como jefa de Estado soberana” sino “como administradora local de intereses estadounidenses”, dijo a la AFP el exministro de Información de Venezuela Andrés Izarra, en un correo electrónico. “Su poder viene de Washington, no de estructura interna. Si Trump decide que ya no le sirve, se va como Maduro”, estimó. AFP, EFE
“Cuba está muy cerca de caer”, dice Trump
Donald Trump volvió a insistir ayer jueves en que cree que el régimen cubano “está muy cerca” de caer, pero evitó amenazar con una intervención directa.
Trump afirmó que creía en la posibilidad de una pronta salida del régimen de Miguel Díaz-Canel cuando el comentarista Hugh Hewitt le preguntó sobre el tema en una entrevista. Sin embargo, el mandatario no hizo alusión a una posible intervención en el terreno al asegurar que “no se puede ejercer mucha presión” y dijo que el posible cambio de Gobierno estaría vinculado a que La Habana está perdiendo el respaldo económico de Venezuela, luego de que Estados Unidos capturara al dictador Nicolás Maduro, y avanzara esta semana acuerdos políticos y económicos con el Gobierno interino de Caracas.
El pasado domingo, Trump ya había hecho alusión a que Cuba estaba “a punto de caer”, en declaraciones a periodistas.
Senado vota contra acciones militares
El Senado estadounidense aprobó ayer jueves una resolución conjunta que busca bloquear nuevas e hipotéticas incursiones militares del Gobierno de Donald Trump en Venezuela y que contó con el apoyo de cinco republicanos. La medida, eminentemente simbólica, se aprobó con 52 votos a favor y 47 en contra, ya que cinco senadores del partido de Trump, que cuenta con una escueta mayoría en el hemiciclo, se unieron a la bancada demócrata.
Aunque la aprobación en el Senado supone un primer paso significativo, para ser vinculante debería ser votada también por la Cámara de Representantes, donde los republicanos tienen una pequeña mayoría, y ser firmada después por el propio Trump, que de seguro la vetaría. Para anular el veto, ambas cámaras deberían volver a aprobar la resolución, pero por una mayoría de dos tercios.
La Cámara de Representantes ya rechazó en diciembre resoluciones similares para retirar a tropas estadounidenses en caso de que estallara un conflicto con Venezuela.
Desde que Trump regresó al cargo, las resoluciones sobre poderes de guerra en Venezuela han sido rechazadas dos veces en el Senado y dos veces en la Cámara.
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