PASO y las grandes definiciones de hoy: Bullrich o Larreta, y las votaciones de Massa y Milei

En medio de un complejo escenario económico, el oficialismo y Juntos por el Cambio medirán sus fuerzas en unos comicios que cuentan con muchas otras opciones.

Elecciones en Argentina.
Elecciones en Argentina.
Foto: Nicolás Pereyra

Con información de EFE y La Nación/GDA
Unos 35,4 millones de argentinos están llamados a votar hoy en unas primarias clave para definir el rumbo de la carrera hacia las presidenciales de octubre, con un electorado que acudirá a las urnas en medio de un complejo escenario económico.

De estos comicios saldrán las fórmulas presidenciales y las listas de candidatos a senadores y diputados nacionales que podrán competir en la elección del 22 de octubre, para lo cual deberán obtener hoy al menos 1,5 % de votos.

Los resultados de la primaria dejarán claro cuál es la tendencia del electorado, en apariencia polarizado entre el frente gobernante Unión por la Patria y la coalición opositora Juntos por el Cambio, pero que en esta elección cuenta con muchas otras opciones.

Para estas primarias hay récord de candidatos inscritos: 27 fórmulas de presidente y vicepresidente, 3.782 aspirantes a una banca de diputado y 386 para el Senado.

Candidatos

La interna que acapara atención es la de Juntos por el Cambio, el principal frente opositor, donde se medirán dos candidatos de Propuesta Republicana (Pro), el partido que integra el expresidente argentino Mauricio Macri (2015-2019). Allí la disputa está entre Patricia Bullrich, exministra de los gobiernos de Fernando de la Rúa (1999-2001) y de Macri, y el actual alcalde de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, de discurso más moderado que su contrincante. Sólo uno se consagrará como candidato presidencial.

En el oficialismo, el principal candidato es el ministro de Economía, Sergio Massa, líder del Frente Renovador, la tercera fuerza con mayor peso dentro de Unión por la Patria.

También resultará fundamental saber qué caudal real de apoyo tienen el arco libertario, cuyo candidato es Javier Milei, y las fuerzas tradicionales de izquierda, con un electorado que, en ambos casos, podría o no cambiar su voto para octubre.

Massa

El candidato Sergio Massa, que tomó las riendas de Economía hace un año, en medio de severas tensiones financieras, terminó siendo ungido como un candidato de “unidad”, a pesar de resistirse en un momento.

Resultó candidato de la “unidad” oficialista tras una dura disputa de poder entre el sector del peronismo que responde al presidente argentino, Alberto Fernández, y el alineado con la vicepresidenta, Cristina Fernández.

En estos últimos días Massa ha ido mejorando en encuestas de opinión pública.

Bullrich o Larreta

En la oposición, continúa la pelea entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, que tendrá su episodio final hoy.

Quien resulte vencedor de la interna no solo será proclamado como el candidato presidencial de Juntos por el Cambio para la disputa por el premio mayor, sino que emergerá como el nuevo líder de la fuerza y un actor protagónico en el escenario político.

En un clima marcado por la incertidumbre y la apatía electoral, Bullrich y Larreta protagonizan un duelo de estilos diferentes, apelan a diversas recetas para impulsar reformas estructurales que saquen al país de la crítica situación actual. En el reparto de carácter, Bullrich se inclina por la intransigencia, y Larreta por la templanza.

Bullrich confía en acumular representatividad social y exhibir decisión política para modificar el statu quo y dinamitar el régimen económico del kirchnerismo. Considera que la receta de Larreta representa un “acuerdo corporativo” que trabaría las reformas necesarias. Para ella, pactar con gremios, empresarios o movimientos sociales implica moderar las pretensiones de las reformas. Como Macri, evalúa que Milei puede ser un aliado para sancionar leyes.

Los colaboradores de Bullrich están convencidos de que mantener el cepo, aunque sea durante los primeros meses del gobierno, terminará siendo “más inflacionario y destructivo para la economía”. La candidata pone énfasis en que podrá eliminar las restricciones de manera inmediata con “un plan creíble y, preferentemente, con un acuerdo con el FMI”. Promete que su primer presupuesto apuntará al “déficit cero” para lograr el equilibrio fiscal.

Por su parte, Larreta pone el acento en que JxC debe seguir ampliando su base electoral y buscar acuerdos con distintos sectores. Repite que, ante la profunda crisis económica y social, el próximo gobierno necesitará reunir un consenso amplio para implementar reformas estructurales. Insiste en que la vía de la confrontación ya “fracasó”, por lo que apuesta a construir una nueva mayoría con sectores del peronismo no kirchnerista, no solo para aprobar leyes en el Congreso, sino para sostener a largo plazo un plan que genere crecimiento económico. Excluye de su convocatoria al kirchnerismo y a Milei.

El jefe de gobierno suscribe la tesis de Hernán Lacunza, su asesor económico, quien entiende que, dada la situación de la economía y la falta de reservas, sería imprudente avanzar de inmediato con un esquema de levantamiento del cepo, porque podría derivar en una crisis mayor. Promete eliminarlo “cuanto antes”, pero antepone a esa maniobra la consecución del equilibrio fiscal y el freno de la emisión monetaria para financiar el gasto público.

Cabe agregar que hoy se llevan a cabo primarias en importantes distritos para cargos provinciales y municipales que se disputarán también en octubre. Uno es el caso de la provincia de Buenos Aires, con un peso del 37 % en el padrón electoral, un distrito gobernado por el peronismo. El otro es el caso de la ciudad de Buenos Aires, gobernado por el Pro desde 2007 y que en las primarias pone en juego esa primacía al disputar la interna con el radicalismo, dentro de Juntos por el Cambio.

Tensión y pugnas en provincias

En la provincia de Buenos Aires, habrá distritos marcados con rojo en el mapa electoral de hoy. Son aquellos en los que las disputas internas elevaron la tensión en la campaña y tendrán su definición. En el oficialismo, Tigre y Hurlingham son los máximos exponentes de ese tipo de contienda, con enfrentamientos de sus intendentes, Julio Zamora y Juan Zabaleta, con el massismo (Malena Galmarini) y La Cámpora (Damián Selci).

Entre los municipios gobernados por Juntos por el Cambio, dos que son administrados por aliados de Horacio Rodríguez Larreta tienen duelos importantes con el sector de Patricia Bullrich. San Isidro exhibe una puja marcada por la salida del tablero del intendente Gustavo Posse y la aparición como candidata de su hija, Macarena Posse, en una interna contra Ramón Lanús.

En La Plata, capital provincial, el jefe comunal Julio Garro es desafiado por el senador bonaerense Juan Pablo Allan.

No son las únicas elecciones que concentran interés. Por diversos motivos, se llevan la atención también La Matanza, Moreno, San Martín, Lomas de Zamora, Quilmes, Ituzaingó, Ezeiza, Merlo, Zárate, General Pueyrredón y Lanús.

Tigre fue foco de tensión durante la campaña por la pelea entre el intendente Zamora y Sergio Massa, que fueron aliados por años. Con idas y vueltas en una disputa que llegó a la Justicia, Zamora no podrá pegar su boleta a la encabezada por Massa como candidato a presidente y solo estará presente en la de Juan Grabois. La interna entre Zamora y Galmarini, titular de Aysa y esposa de Massa, será un foco central. En la previa, además del conflicto por las listas, se produjeron renuncias en el gabinete de Zamora, que denunció amenazas del massismo como motivo.

Otro punto de interés en las PASO de Juntos por el Cambio está en La Plata. El intendente Garro, desde la lista de Larreta, compite contra el senador provincial Allan, que va con la lista de Bullrich.

En cuanto a las provincias, existe gran expectación por los comicios generales (no primarias) en la provincia de Santa Cruz, un distrito con apenas un peso del 0,7 % en el padrón nacional, pero de fuerte contenido simbólico por ser cuna y bastión del kirchnerismo desde 1991. Estos resultados mostrarán la situación de esa fuerza política.

Además

Unos 85.000 efectivos militares y de seguridad: alta coordinación simultánea para custodiar los votos

El despliegue para garantizar el ejercicio del voto en las PASO (que en Europa cubriría la distancia que hay entre Portugal y Ucrania), estará a cargo las Fuerzas Armadas y de seguridad nacional.

Para la custodia de las 108.000 urnas y todo el material que llegará a 17.432 locales de votación está prevista la movilización de 85.000 efectivos militares y de las fuerzas federales, 3100 vehículos terrestres, un avión Hércules C-130, doce helicópteros, tres embarcaciones y más de 100 mulas para el transporte de la documentación electoral en regiones montañosas.

Participan en el operativo efectivos del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea, la Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura Naval, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y las policías provinciales.

Si hace dos años el acto electoral estuvo marcado por la pandemia, lo que convirtió a los militares en agentes sanitarios y obligó a habilitar más mesas para evitar amontonamientos en los lugares de votación, este año la nota serán las votaciones en la ciudad de Buenos Aires, donde la gente votará en dos urnas distintas. “Eso demandará más tiempo y paciencia en las mesas porteñas”, dijo a LA NACION el titular del Comando General Electoral, general de brigada Jorge Fabián Berredo, quien agregó que el operativo tiene su complejidad y alta coordinación.

¿Encontraste un error?

Reportar
Te puede interesar