La fiscalía de Gerardo Pollicita confirmó el viaje del jefe de Gabinete de Argentina, Manuel Adorni, y su familia a Aruba, una pequeña isla del Caribe situada frente a las costas de Venezuela. El periplo, que se extendió desde el 29 de diciembre de 2024 hasta el 10 de enero de 2025, incluyó cuatro pasajes en primera clase que, de acuerdo con una fuente judicial, fueron pagados en efectivo.
Hasta ahora solo existía la sospecha de que Adorni había visitado el Caribe durante sus vacaciones de aquel verano. La Dirección Nacional de Migraciones no registraba el destino, sino un vuelo de ida a Perú y otro de vuelta de Ecuador, pero en aquel momento no había, como ahora, vuelos directos.
Los investigadores sumarán el viaje a la lista de erogaciones del jefe de Gabinete. Por estas horas, en la fiscalía trabajan para precisar los principales gastos realizados por Adorni en el Caribe, comenzando por la estadía en el hotel.
Para tener una foto más precisa de todos estos gastos, el fiscal pidió la semana pasada levantar el secreto fiscal y bancario de Adorni, medida que fue habilitada por el juez Ariel Lijo.
En la información recabada hasta ahora en la causa consta que Adorni obtuvo un préstamo de 100.000 dólares y la postergación de los 200.000 dólares para la compra del departamento, lo que explicaría solo el grueso de sus erogaciones.
Los viajes de Adorni son objeto central de la investigación patrimonial que inició tras la denuncia de la diputada nacional, Marcela Pagano, exintegrante del bloque de La Libertad Avanza.
Adorni había dicho, en marzo de este años, cuando se conoció su viaje a Punta del Este en un vuelo privado: “No tengo ninguna inconsistencia y creo que en un año y medio es lo único que hice, irme cuatro días con mis nenes. En el tiempo que le he quitado estos dos años y pico a mis hijos, no hay nada desproporcional”. Su defensa, ensayada en LN+, fue cuando se reveló el viaje a Uruguay junto con su amigo Marcelo Grandio, cuya productora de contenidos tiene acuerdos comerciales con la TV Pública, área que está bajo la órbita de Adorni.
La Nación/GDA