ARGENTINA
El presidente busca bajar las tensiones con la vicepresidenta.
En medio de la interna que atraviesa la coalición de Gobierno, el presidente Alberto Fernández llamó ayer miércoles a “terminar con las divisiones” y pidió un aplauso para la vicepresidenta Cristina Kirchner. Fue en el marco de un acto en Entre Ríos por la inauguración del nuevo edificio de una escuela técnica.
“Es la hora de terminar con las divisiones. Ya discutimos mucho, ya nos diferenciamos mucho, ya nos peleamos mucho. Y la verdad es que tanta pelea no le hace más fácil la vida a la gente”, aseveró el mandatario.
Y agregó: “Después de tanto dolor, de tanta angustia y pesar, de tantas pérdidas que nos dejó la pandemia, y teniendo que enfrentar los efectos colaterales de una guerra de la que somos totalmente ajenos, es hora de que estemos más unidos que nunca”.
Sin embargo, no fue ese el único guiño del jefe de Estado hacia la vicepresidenta. Recordó al fallecido ex gobernador de Entre Ríos Jorge Busti, par quien pidió que “lo aplaudamos mucho”. Luego agregó: “Y esta escuela empezó a construirse por la decisión de Cristina. Y si no hubiera tenido esa decisión, que es la misma que la mía de darle impulso a la educación y mejorar la calidad educativa, tal vez yo no podría estar disfrutando de esta inauguración, así que también un aplauso para ella”.
Sobre el final de su discurso, Fernández también se refirió al vínculo del Gobierno con el campo. Al respecto, expresó: “La verdad es que el campo en la Argentina es tan importante como la industria y no hay que discutirlo, porque es una discusión obsoleta. Tenemos que ayudar a los que producen en el campo y a los que producen alimentos y otros servicios para que la Argentina crezca”.
Y cerró: “Todos tienen que entender que todos somos parte de una comunidad y debemos hacer algo para que la comunidad mejore. Somos todos parte integrante de una misma sociedad, y una sociedad no es tal si algunos crecen mucho y millones padecen”.
Las tensiones en el gobierno argentino se hicieron más fuerte a partir del acuerdo con el FMI, que el Congreso votó la semana pasada sin el apoyo del ala del oficialismo que responde a Cristina Kirchner.