Las ciudades tienen formas de decir cosas. Formas de trasladar a quienes las recorren, ya sean residentes o turistas, qué es lo importante para ellas. En este sentido, las figuras que aparecen en sus murales son las que la ciudad quiere destacar o con las que quiere asociarse.
Es razonable entonces que Alfredo Zitarrosa aparezca una y otra vez en distintos barrios de Montevideo, ya sea sonriendo o mirando concentrado su guitarra. También lo es que en el mural frente al Palacio Legislativo aparezca junto a él Amalia de la Vega, otra referencia del folclore nacional.
Pero los consumos culturales de los montevideanos son mucho más diversos. Y la ciudad está repleta de homenajes a artistas que usualmente no se asocian con Montevideo.
Quizás porque desde hace años que las cantantes pop y los raperos son las nuevas estrellas de rock, se pueden encontrar varios murales dedicados a ellos.
Uno de los mejores está en Agraciada, en la zona de los barrios Aguada y Bella Vista. Con una gorra azul y la mirada desafiante, el estadounidense The Notorious B.I.G. domina la esquina que forman la avenida y la calle San Fructuoso.
También conocido como Biggie Smalls o simplemente Biggie, es uno de los artistas de hip-hop más venerados. Su historia de vida refleja la trayectoria de muchos otros raperos: empezó a vender drogas de joven, pero logró salir adelante gracias a su talento musical.
El primer sencillo de su primer disco, “Juicy”, repasa su historia, desde profesores que le decían que no iba a llegar a nada hasta entrevistas al lado de una piscina. Sin embargo, la vida del neoyorquino terminó cuando apenas tenía 24 años. Fue asesinado en 1997, poco después de que mataran a otra figura clave del género: Tupac Shakur (o 2Pac).
Pero más allá de Biggie, hay otros dos raperos famosos en los muros. Cuando la tienda Sativa Jeans, ubicada en la intersección de 8 de Octubre y Gobernador Viana, está cerrada, sus persianas metálicas muestran ilustraciones de Snoop Dogg y de 50 Cent. Al primero se lo ve fumando marihuana, algo que a esta altura es indisociable de su marca.
La carrera del rapero de California comenzó a principios de los 90. Su disco debut, Doggystyle (1993), fue producido por Dr. Dre, con quien luego colaboraría en el hit masivo “Still D.R.E.”. Hoy en día su personalidad pública va más allá de la música: ha actuado en varias películas y participado en programas de televisión.
En otra persiana de la misma tienda aparece 50 Cent. Respaldado por Eminem, el rapero de Nueva York irrumpió en la escena con su disco Get Rich or Die Tryin’ (2003). El álbum tiene temas reproducidos infinitamente como “In da Club” o “P.I.M.P.”. Esta última, quienes no son fans del hip-hop la podrán reconocer por la versión instrumental que aparece en la película francesa Anatomía de una caída. Es la canción que escucha en bucle el esposo de la protagonista antes de morir por una caída (accidental o no).
Las muchas caras que tiene Alfredo Zitarrosa en la capital
Probablemente no haya otro artista tan homenajeado por los muros de Montevideo como Alfredo Zitarrosa. Al mural frente al Palacio Legislativo, donde la pintura de su cara ya se ha borrado, se le suman varios más.
Por ejemplo, hay uno hecho por Gallino cerca del Parque Villa Dolores.
Hay otro también en un pasaje del Parque Rodó, detrás del Museo Nacional de Artes Visuales, en el Parque Rodó, realizado por el Grupo Artístico de Boedo.
Pero más allá de la relación de Zitarrosa con la capital, especialmente con zonas como Barrio Sur, su arte tenía alcance nacional. En una de sus piezas más famosas, “Guitarra negra”, hace una radiografía del país con referencias al Uruguay batllista, al modelo de exportación ganadera y a la dictadura, que lo obligó al exilio. Y hoy en día, su rostro es uno de los primeros que reciben a quienes llegan o salen del país en el Aeropuerto de Carrasco.
El gran mural celeste, obra del colectivo de artistas Licuado, incluye a siete figuras más: Juana de Ibarbourou, China Zorrilla, Carlos Páez Vilaró, José Pedro Varela, Gonzalo “Gonchi” Rodríguez, Clemente Estable y Rosa Luna.
El mural de Taylor
Las fans de Taylor Swift son conocidas mundialmente por su devoción a la estadounidense. Las de Uruguay no son la excepción y en enero de este año difundieron un homenaje que le hicieron a su ídola. En la Avenida Rivera, esquina Pablo de María, se ve a la cantante sentada y rodeada de sus discos.
La pintura del artista Hernán Suárez recrea la fotografía con la que Swift anunció en 2025 que había comprado las grabaciones de sus primeros seis álbumes, después de un conflicto que se extendió por años.
La cuenta de Taylor Swift Uruguay escribió que fue “un sueño hecho realidad” dejar inmortalizado en la capital “el momento de más orgullo de la carrera de Taylor”.