Desde hace meses se discute la creación de una comisión investigadora en la Cámara de Representantes para indagar en el proceso de compra de la estancia María Dolores a un valor de US$ 32,5 millones que hizo el Instituto Nacional de Colonización (INC) en Florida. La votación se iba a realizar ayer -a última hora del día se supo que Cabildo Abierto daría sus votos con lo que la oposición tendría la mayoría- pero un cruce entre blancos y colorados hizo que la consideración se postergara, por tercera vez, para marzo.
En las últimas semanas, la discusión se centró en si los legisladores cabildantes -Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita- iban a levantar la mano, lo que era necesario para el resto de la oposición para alcanzar los 50 votos. Los impulsores tenían asegurados 49: eran 29 blancos, 17 colorados, dos de Identidad Soberana y uno del Partido Independiente.
Pero sobre las 22:30 -tras una larga sesión en la que se trataron otros temas- hubo un hecho que descolocó: el diputado herrerista Juan Martín Rodríguez presentó una moción para que se pospusiera el tratamiento del asunto para marzo.
En respuesta, el diputado colorado Conrado Rodríguez pidió saber si esta decisión de posponer se había acordado en la coordinación de partidos o en la órbita de la presidencia de la Cámara porque no le constaba. A lo que el blanco le contestó que en la jornada hubo “varios asuntos intempestivamente sin haber sido previamente hablados en coordinación” o entre legisladores. “Reclamar lo que no se ha practicado, en mi criterio, resulta un poco irónico”, dijo.
La molestia, explicaron colorados, se debió a que su fuerza política votó horas antes junto al Frente Amplio una modificación al artículo 17 de la ley de lavado de activos -sobre las medidas simplificadas de debida diligencia-, que fue incluida en la Ley de Urgente Consideración. El legislador Walter Verri indicó a El País que, en una primera instancia, habían acordado con el Partido Nacional no apoyar este cambio que presentó el gobierno. Pero, en el transcurso del día, se le hizo ver que habían cometido un error porque la legislación actual hace “pasible de sanciones” a Uruguay por organismos internacionales.
Colorados se retiraron de sala en la votación
Perrone aseguró que iban “decididos a votar la investigadora”, no obstante, reafirmó su pedido a que el colorado Nicolás Chiesa, que formó parte de la venta al Estado, compareciera en la comisión que se iba a formar para indagar sobre María Dolores.
A la hora de la votación, de los 83 presentes, hubo 76 votos para la postergación por el apoyo del Frente Amplio. La mayoría de los colorados se retiró de sala después de que hablara el último legislador.
En la sesión, el colorado Rodríguez apuntó que “no son asimilables” el cambio en la ley de lavado de activos y el aplazamiento de la votación de la investigadora. Y reafirmó que su partido “está en contra de llevar adelante este tipo de pedidos intempestivos por determinadas calenturas que tienen que quedar totalmente de lado a la hora de dirigir una cámara”. “Que se quiera presentar una moción por fuera de la coordinación para tratar el asunto, dice muchísimo y me quiero quedar acá para decir para no decir algo que no debo”, añadió.
El nacionalista argumentó su postura al decir que, “como los partidos políticos tienen derecho legítimo a presentar posiciones y planteos que desatienden acuerdos alcanzados anteriormente, la bancada de un partido político, que entiende que necesita más tiempo en función de datos obtenidos en estas horas, debería ser atendida con la misma legitimidad”. Además, dijo que tuvieron la “delicadeza de avisar” media hora antes que iba a realizar este planteo de posponer la discusión.
Del Partido Colorado, Walter Cervini calificó como “desmedida” la actitud del Partido Nacional. Y agregó: “Acá no estamos en Primaria viendo si el compañero de atrás nos tiró el pelo o nos pellizcó, sino que estamos para atender los problemas de la gente”.
En una línea similar se plantó Verri, quien consideró que se trató de una “actitud en represalia y vengativa”. Además, aseguró que, cuando el nacionalista Rodríguez se les acercó para “amenazar” con que iban a proponer posponer la votación para marzo, le respondieron que “sí” pensando que era “un tipo de venganza” pero que, en realidad, quería “decir lo que podría haber hecho” por la votación previa de los colorados en lavado de activos.