Redacción El País
“Sentimos una enorme tristeza. Es de esos días que nunca nos imaginamos tener que afrontar”, señaló la Fundación Teletón tras la noticia sobre el hallazgo del cuerpo de Mariana Rivero, joven de 24 años que estaba desaparecida hace 20 días.
Rivero fue usuaria y voluntaria de Teletón. La fundación comunicó que “la pérdida de Mariana es algo incomprensible, algo que sobrepasa los límites de lo pensado”. “Sentimos mucha impotencia y desconsuelo. Recordamos su dulzura, su sonrisa fresca, su buena onda, su compañerismo y nos envuelve un profundo dolor”.
El exnovio de la chica confesó el crimen ante la Policía y guio a los efectivos hasta el lugar donde estaban los restos, en una zona cercana a la playa de Punta Yeguas, dijeron a El País fuentes al tanto de la investigación. El hombre estuvo todo el día declarando ante la Policía y finalmente la condujo al sitio en que depositó el cuerpo, que estaba desmembrado.
Ese lugar había sido señalado por la expareja como el terreno al que se dirigió en taxi un día después de la desaparición de Mariana para arrojar escombros. En ese momento la Policía no solo rastrilló su casa, sin encontrar rastros, sino que hizo lo mismo en el descampado de Punta Yeguas, pero sin hallar nada.
“Nos sentimos sin fuerzas y con mil preguntas. Difícil encontrar respuesta a lo inexplicable, difícil entender, difícil de seguir: exigimos justicia”, sostuvo la fundación Teletón en un comunicado.
Por último, resaltaron “la impronta” de Mariana y eligen recordarla “con su frescura, con su compromiso, con su compañerismo” y “homenajearla manteniendo viva su llama y toda su energía”.
“Hacerla presente en cada uno de nosotros, los voluntarios, los técnicos, los médicos, todo el equipo de la fundación, y seguir exigiendo justicia por ella”, concluye el texto.
Desde el primer momento el exnovio había sido considerado como el principal sospechoso de la desaparición, ya que las cámaras de seguridad registraron a Mariana llegando a su casa, en el barrio Tres Ombúes, pero no había registro de su salida del lugar. Él dijo que ella estuvo en el lugar y aseguró que luego la chica iría a Tres Cruces, pero esto nunca pudo ser probado, ni por las triangulaciones realizadas con las antenas de celulares, ni con las cámaras de seguridad de la terminal.
Por tratarse de un femicidio, el caso pasa de la fiscalía de Flagrancia que lo venía llevando adelante hasta el momento, a una de Delitos Sexuales, Violencia Doméstica y Violencia basada en género.