Tras las intensas lluvias de los últimos días, las reservas de Paso Severino, que brindan agua bruta dulce a la planta potabilizadora de Aguas Corrientes y que abastece al área metropolitana, subieron por primera vez en lo que va del año.
De acuerdo a los registros de OSE, que publica a diario en su página web desde la crisis hídrica de 2023, las reservas de Paso Severino dejaron de desplomarse el 6 de abril tras varios meses de caída por el déficit de lluvias en la zona sur. Los niveles de sodio y cloruros se siguen manteniendo por debajo del límite nacional.
Las reservas de la presa más grande del área metropolitana, con una capacidad máxima de 67 millones de metros cúbicos (m3), pasaron de 30.611.800 m3 el 27 de marzo, a 33.198.371 m3 este lunes, que siguieron subiendo este martes (33.450.453 m3), en un escenario de menor consumo de agua frente a etapas más calurosas.
Otra manera de medir la capacidad de Paso Severino es por el nivel de agua. Con un rebalse a 36 metros, la presa dejó de perder volumen de agua y este martes se ubicó en 33,31 metros.
La represa de Canelón Grande (18 millones de m3) también logró sumar capacidad. Con un nivel de rebalse de 22,72 metros, se encontraba en 21,62 metros a este martes.
Estas mejoras ocurren a poco de que OSE haya resuelto reconstruir un dique en Belastiquí para reservar volumen de agua, aguas debajo de Aguas Corrientes, previendo un escenario de déficit hídrico más prolongado.
Así como también se comenzó a trabajar días atrás en la puesta a punto del trasvase de agua del río San José hacia Belastiquí, a la altura de Paso Valdéz, que se construyó en la histórica sequía de 2023, que prácticamente no se utilizó.
Fuentes de OSE indicaron a El País que pese a esta mejora en las reservas, aguardan las lluvias previstas durante la semana para evaluar mejor qué medida tomar, mientras se sigue avanzando con ambas obras de acuerdo a lo planificado.
Respecto a si estas lluvias no frenan la reconstrucción del dique en Belastiquí, desde OSE indicaron que "no", ya que está previsto hacer una obra que “dure unos años”, previendo posibles futuros eventos, para lo cual tendrá una protección para evitar que se rompa. La obra fue adjudicada a la empresa José Cujó, por un costo de US$ 4 millones.
La calidad del agua se debatirá este miércoles en el Plenario de Diputados, por impulso del diputado nacionalista Federico Casaretto, quien realizó pedidos de informes y convocó a las autoridades de varios ministerios para que brinden explicaciones.
Uno de los aspectos que generó más cuestionamientos son los niveles de trihalometanos (THM) por encima del límite nacional, desde hace dos meses. "Bajo estas circunstancias, los valores actuales de THM, no se consideran de riesgo para la salud de la población", indicaron en un comunicado el 21 de marzo los ministerios de Salud Pública, Ambiente, Ursea y OSE.
En tanto, este martes al mediodía, la bancada nacionalista se reunió con el exsubsecretario de Ambiente, Gerardo Amarilla, el extitular de OSE, Raúl Montero, para intercambiar sobre este asunto.