Un análisis del Banco de Previsión Social (BPS) reveló disparidades en el aprovechamiento del subsidio por cuidados parentales (medio horario). Los datos muestran que, además de la brecha de género, el uso del beneficio es mayor en los niveles salariales altos y en ciertos sectores económicos. Asimismo, destaca Canelones como el departamento con mayor adhesión por parte de los padres varones.
La normativa vigente permite que tanto la madre como el padre opten por el medio horario de forma indistinta y alternada, una vez finalizado el subsidio por maternidad y hasta que el bebé cumple seis meses. No obstante, mientras cerca del 60% de las madres optó por el medio horario entre 2022 y 2024 —los años que fueron analizados en el informe—, entre los varones la cifra cae drásticamente a solo el 1%.
El análisis por departamento revela realidades bien distintas. Río Negro lidera el uso del medio horario (con un 66% de las madres acogiéndose a este derecho), seguido de cerca por Montevideo (65,6%), Cerro Largo (65,1%) y Artigas (64%). En el extremo opuesto, los niveles más bajos de utilización se registraron en Rocha (46,6%), Rivera (45,9%) y San José (45,3%).
El escenario cambia al analizar el uso del beneficio entre los varones. Canelones (2,3%) y Montevideo (1,7%) concentran la "amplia mayoría de los casos", superando por gran margen al resto del país. En el otro extremo, la participación masculina fue nula (0,0%) en siete departamentos: Artigas, Cerro Largo, Durazno, Flores, Soriano, Tacuarembó y Treinta y Tres.
El análisis por edades muestra que el uso del beneficio se concentra en las mujeres de entre 30 y 39 años (cerca del 65%). Sin embargo, destaca el comportamiento del grupo de 40 a 49 años: aunque representan solo el 5,8% del total de beneficiarias, más del 60% de ellas optó por el subsidio. Según el informe, esto podría deberse a una mayor estabilidad laboral o condiciones de empleo que facilitan el ejercicio de este derecho.
El informe también señala una brecha generacional clara en el caso de los padres: a diferencia de las madres, los varones mayores de 50 años y los menores de 20 prácticamente no utilizan el beneficio. Esto responde, siempre según el informe, a factores culturales sobre la asignación de roles de cuidado, además de posibles brechas en el acceso a la información o en las condiciones laborales para ejercer este derecho. Al mismo tiempo, se destacó que “los niveles de uso entre varones son bajos en todos los tramos etarios”.
El informe también detectó una brecha etaria entre los padres: la edad promedio de quienes solicitaron el subsidio es superior (33,7 años) a la de aquellos que no lo hicieron (casi 32 años).
Factor clave: dónde se trabaja
El estudio detalla los sectores donde las mujeres hicieron mayor uso del subsidio por maternidad. La actividad se concentró principalmente en el comercio (24%), seguido por los servicios sociales y de salud (17%). Con una incidencia menor aparecen la industria manufacturera (9%), la enseñanza (8%) y los servicios administrativos (8%).
Dentro de estos sectores, el nivel más alto de adhesión al medio horario se registró en servicios sociales y salud, donde el 79% de las madres hizo uso del derecho. Le siguieron el comercio (64%), la industria manufacturera (61%), la enseñanza (57%) y, por último, las actividades administrativas (53%).
El estudio también identificó sectores con menor volumen de beneficiarias pero con tasas de adhesión muy elevadas. Es el caso de las zonas francas (categorizadas como "adaptación a Uruguay"), las actividades financieras y de seguros, y el rubro de informática y comunicación, que superan o rozan el 80% de uso. Les siguen las actividades profesionales, científicas y técnicas (cercanas al 60%).
El informe concluye que ciertas ocupaciones facilitan el acceso al beneficio, especialmente las tareas administrativas, artísticas o de desarrollo informático. Por el contrario, actividades manuales como la manufactura, construcción, transporte, servicios agrícolas, pesca o forestación "tal vez no sean tan compatibles con el formato actual del beneficio", se señala.
Por otra parte, se analizó el salario de las madres que optaron por el medio horario desde 2022 hasta 2024. En esa línea, se encontró que, las que más lo utilizan, fueron las de mayores ingresos. El “promedio anual se sitúa en torno a los $ 235.000 a $ 240.000 para quienes utilizan el beneficio, frente a valores cercanos a $ 122.000 a $ 129.000 para quienes no lo hacen”.
El informe destaca que la brecha salarial se explica, sobre todo, por las trabajadoras dependientes: aquellas con ingresos más altos son quienes más utilizan el beneficio. En cambio, entre las trabajadoras no dependientes la diferencia es mucho menor. Esto se debe a que este grupo suele aportar al sistema en base a "fictos" (montos fijos establecidos), lo que resulta en ingresos declarados considerablemente más bajos que los de las dependientes.
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