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Por Raúl Santopietro
En los últimos tres años hubo al menos 209 personas que intentaron ingresar a las distintas Fuerzas Armadas, pero fueron rechazadas por tener antecedentes penales.
Entre los delitos cometidos por quienes pretendían ser parte del Ejército, la Armada o la Fuerza Aérea figuran hurtos, estafas, violencia doméstica y homicidios. También aparecen casos de personas con antecedentes en el ámbito militar o que fueron descartados por haber cometido algún tipo de falta, de acuerdo a datos de la Dirección de Recursos Humanos del Ministerio de Defensa, a los que accedió El País.
En octubre de 2020 el Poder Ejecutivo modificó el registro y control de ingreso del escalafón K a las Fuerzas Armadas, por el que a partir de ese momento se comenzó a ingresar a través del Ministerio de Defensa Nacional, donde se verifica el cumplimiento de los requisitos legales.
En diálogo con El País, el ministro de Defensa, Javier García, resaltó que “la decisión de hacer un análisis centralizado de los ingresos permitió evitar que ingresaran a las fuerzas personas que no cumplían con la ley porque tenían antecedentes”.
En su opinión, “eso hubiera significado que gente que tenía antecedentes de delitos muy graves como de rapiña, de homicidios, de violencia doméstica, que estuvieran en contacto y manejaran armas”, lo que hubiese implicado un alto riesgo para el resto del personal.
“Eso evitó cualquier tipo de margen, disminuyó sensiblemente las posibilidades. Pero, al mismo tiempo, sirvió como medidas disuasivas porque como antes, si bien había una obligación, terminaban ingresando sin presentar el libre de antecedentes ya era habitual de que se presentaran sabiendo que no se iba a corroborar”, agregó el ministro.
A partir de su aprobación en octubre de ese año, todas las unidades ejecutoras deben remitir el formulario de inscripción de los interesados a la Dirección de Recursos Humanos del ministerio, quien debe chequear el cumplimiento de los requisitos legales. Estas exigencias están establecidas en la ley 19.775 (Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas) que en su artículo 54 enumera los nueve ítems con los que deberán contar los postulantes.
Quienes pretendan ingresar a las Fuerzas Armadas deben ser ciudadanos legales o nacionales al menos con tres años de ejercicio, tener credencial cívica y constancia de voto, certificar la aptitud psicofísica y presentar el juramento a la bandera. Además, quien se postule no puede haber sido dado de baja de las Fuerzas Armadas ni destituido de la función pública y tendrá que haber aprobado la educación media básica, aunque existe la posibilidad de que ingrese y complete luego sus estudios.
Y un requisito clave es presentar el certificado de antecedentes penales porque quienes hayan sido condenados por algún tipo de delito quedarán descartados. De acuerdo al informe de la Dirección de Recursos Humanos de la cartera, la mayoría de quienes tienen algún delito o falta en sus antecedentes correspondió a violaciones a las leyes de tránsito, constatándose 31 situaciones.
Hubo otros 17 casos que estuvieron relacionados a antecedentes por hurto y 11 situaciones vinculadas al delito de receptación. También se identificaron siete casos que presentaban antecedentes por amenazas o lesiones graves, así como otros seis vinculados a casos de violencia doméstica.
Por otra parte, se detectó que otras cinco personas pretendían ingresar a las Fuerzas Armadas, pero fueron rechazadas al corroborarse que tenían antecedentes por suministro de estupefacientes. Otras cuatro negativas se dieron por haber cometido el delito de desacato en calidad de autor.
Hubo otras situaciones que llamaron la atención de las autoridades de Defensa. Por ejemplo, en un caso quien pretendía formar parte era una persona con antecedente por homicidio culposo y en otros dos presentaban registros por homicidio culpable. También se registraron dos situaciones en las que el delito que habían cometido era la estafa y tentativa de estafa. Y en otra situación había sido condenado por incendio.
A su vez, desde que el Ministerio de Defensa centralizó los controles de ingresos en su dirección de Recursos Humanos también se relevaron dos casos de riña calificada, tres de rapiña y violación de domicilio, dos de agravio a la autoridad y otros tres de tenencia y disparo de arma de fuego.
Solicitudes
Estas situaciones de personas que cuentan con antecedentes penales son un porcentaje menor si se considera el total de postulaciones que han recibido en las tres fuerzas.
Desde noviembre de 2020, de acuerdo a los datos de la Dirección de Recursos Humanos del Ministerio de Defensa, hubo 16.780 personas que solicitaron ingresar a las Fuerzas Armadas. La gran mayoría de ellas corresponden al Ejército, donde hubo 12.909 pedidos.
Luego, continuaron las solicitudes para formar parte de la Armada Nacional, siendo 3.157 desde noviembre de 2020 a la fecha. Por último, hubo otras 714 solicitudes que se presentaron para ingresar a la Fuerza Aérea.
Por su parte, si se contempla quienes pretendieron ingresar a otras dependencias del ministerio, como por ejemplo Servicios Sociales o Marineros de Playa, el total asciende a 20.216.
Armada: 40% de postulantes no aprueba test psicolaboral
Dos de cada cinco personas que solicitaron ingresar a la Armada Nacional durante el año 2022 no cumplieron con los requisitos básicos para que ser considerados admisibles, de acuerdo a datos de la Dirección de Recursos Humanos del Ministerio de Defensa a los que accedió El País.
Cada año las Fuerzas Armadas aceptan solicitudes para aquellas personas que deseen ingresar tanto al Ejército, a la Armada como a la Fuerza Aérea. Aunque los cupos disponibles varían y no todos los que cumplen con los requisitos pueden ser incorporados.
En el caso de la Armada el año pasado se registró un alto porcentaje de postulaciones que no alcanzaban los mínimos exigidos. Cerca del 40% de las 1.335 solicitudes que se presentaron en 2022 fue rechazado por ser mayores de la edad límite, por no superar el test psicolaboral, por tener antecedentes judiciales negativos o por reprobar la evaluación médica. Al analizar por cada uno de estos factores, la mayor parte de las 516 solicitudes que no cumplieron con los requisitos reprobaron la prueba psicolaboral (341), seguido por quienes fallaron en la evaluación médica (163).