El futuro de la Biblioteca Nacional sigue envuelto por la polémica y la incertidumbre, a un año del anuncio de una importante reforma. Poco después de que las autoridades gubernamentales anunciaran una inversión de hasta US$ 30 millones para remodelar el icónico edificio inaugurado en 1964, desde el Poder Ejecutivo se desmintió que estuvieran confirmados tanto el monto total como la primera etapa de US$ 6 millones.
“Es una vergüenza que se haya presentado un proyecto, se anunciara una inversión y que, a los dos días, se echen así para atrás”, señaló a El País Gabriela Barreto, integrante de la mesa directiva de la Asociación de Funcionarios de la Biblioteca Nacional (AFBN).
“Estamos sorprendidos, aunque no tanto, por cómo viene siendo este proyecto: en el aire y sin saber qué es realmente”, deslizó.
Y agregó: “Nos preocupa que no se vayan a solucionar los temas más urgentes, como la conservación del material y la falta de personal”.
Barreto señaló que solicitarán conocer "qué se va a hacer" y reclamarán un "proyecto realista" que cuente con la "participación de los trabajadores", instancia que aseguran aún no haber tenido.
"Sentimos como un manoseo que vengan, hagan un anuncio oficial y después se arrepientan", remarcó. "¿Qué parte del proyecto está financiada hoy? ¿Qué parte es una proyección? ¿Qué parte está aprobada?", planteó el sindicato en un comunicado.
Este martes, en el marco del Día Nacional del Libro y de un nuevo aniversario de la Biblioteca Nacional, el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía; la ministra de Transporte, Lucía Etcheverry; el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim; la directora de la biblioteca, Rocío Schiappapetra, y su coordinador, Gabriel Calderón, anunciaron una reforma millonaria.
A partir de una inversión de US$ 6 millones en una primera etapa, se preveía renovar el depósito de diarios, ampliar los accesos principales y las áreas de servicios, además de realizar trabajos en la fachada principal y el pasaje Emilio Frugoni, lindero a la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, explicó Calderón.
En la misma conferencia de prensa, se anunció que el plan ejecutivo, denominado "Biblioteca del futuro", implicaría una inversión de US$ 20 millones para la obra edilicia, y unos US$ 10 millones adicionales para implementar un nuevo modelo de gestión institucional que contemple las demandas actuales.
El miércoles, el mismo día en que el equipo económico presentó los lineamientos de una Rendición de Cuentas con restricciones fiscales, tanto Schiappapetra como Calderón remarcaron en diversas entrevistas que los US$ 6 millones de la primera etapa ya estaban asegurados.
Sin embargo, este jueves, en diálogo con Aire Rico (Del Sol), Arim fue consultado sobre si dicha partida estaba garantizada para este período de gobierno, y contestó: "No. En particular, seguro no está en la Rendición de Cuentas".
Tras la conferencia, Presidencia publicó en su sitio web la noticia: "Biblioteca Nacional inició plan de reformas edilicias por 20 millones de dólares". Consultado también por esto, Arim fue tajante: "El titular no es correcto. No hay US$ 20 millones asignados para esto. Hay un proyecto definido por etapas que es consistente con un modelo de biblioteca que ahora sí tenemos".
Arim resaltó que "no está previsto ningún gasto en torno a 20 o 30 millones de dólares" en la Rendición de Cuentas para la Biblioteca Nacional y atribuyó lo sucedido a un "error de comunicación" en la presentación del proyecto.
Más adelante, puntualizó: "No es que no se esté haciendo nada; ya se está trabajando y buscaremos la manera de darle continuidad a este proceso, usando ciertos grados de ingenio al buscar mecanismos que nos permitan avanzar". Una opción, deslizó, podría ser la cooperación internacional.
El País intentó sin éxito comunicarse con Schiappapetra y Calderón.