El uso de celulares en los centros educativos está en discusión tanto en el Parlamento, donde el diputado colorado Maximilano Campo propuso la prohibición, como a nivel del ecosistema educativo, donde prevalece entre las autoridades una lectura de regular, y no prohibir, su utilización.
En medio del debate, que se extiende a nivel regional, El País entrevistó a Zelmira May, especialista regional de educación de Unesco, sobre el impacto de restringir el uso de celulares en el aula en los diferentes grados.
-¿Qué lugar entiende que deben tener los celulares hoy en los centros educativos?
-El uso del celular en la escuela sin fines pedagógicos no tiene sentido. Es una distracción, lo tenga el estudiante o el docente. Creo que ahí no hay punto de discusión.
-¿Se debe ir a la prohibición general del uso de celulares en clase, salvo actividades pautadas por los docentes?
-Creo que prohibir no, porque hoy no hay otro lugar en el que nos podamos dar la posibilidad de educar en un buen uso de la tecnología. Hay que poner ciertas pautas de comportamiento que permitan que en el aula ocurra lo que debe, que es aprender. También es muy difícil hoy decir, sobre todo para estudiantes, que aprendan sin tecnología.
-¿Entiende necesario educar a los niños sobre el uso del celular? ¿de qué manera?
-Una cosa es el manejo del instrumento, pero las competencias que uno necesita como ciudadano no son innatas. Por ejemplo, entender cada vez más cómo funcionan los algoritmos o la ciberseguridad. Cada clic que hacemos en internet son pedacitos de información que vamos dejando, y eso lleva a que los algoritmos devuelvan lo que queremos ver, nos lleguen publicidades, etcétera. Es un universo que si uno no entiende cómo funciona, se expone a varios riesgos.
-¿Cuál sería la afectación de quitar el celular de clase en un país donde casi todos los niños tienen una 'ceibalita'?
-Creo que no hay afectación siempre que todos puedan tener acceso a algún tipo de dispositivo para estar conectados y poder usarlo para mejorar los aprendizajes, buscar información y contar con nuevas formas de evaluación.
-Se puede hablar de celulares con el uso de Ceibal…
-Por supuesto. De hecho, Brasil y Chile que son de los últimos países que sancionaron leyes bastante restrictivas con relación al uso de celulares en el aula, tienen programas sumamente completos. Lo valioso es no dejar de aprovechar la educación, la escuela, el aula para seguir educando sobre cuál es el uso correcto de la tecnología.
-¿Cuál considera que sería el principal riesgo de prohibir los celulares en el aula?
-Si cuidamos que esto no sea un factor de expulsión, o sea, si nos aseguramos que esto no está dejando a nadie atrás, que todos tengamos acceso a la conectividad y a los dispositivos, que podamos acceder al mismo nivel, no hay un riesgo, es más una decisión política.
-¿La regulación de los celulares en las aulas entiende que debería ser por centros o por subsistemas?
-Creo que hoy en Inicial y Primaria ni siquiera discutiría este tema, donde está prohibido. Todos los chiquilines tienen en el sistema público una ‘ceibalita’ y me parece por demás innecesario que niños de esas edades tengan un celular para uso personal en la mochila. En Secundaria creo que está bueno marcar ciertas reglas generales pero después, como todo en la educación, los centros tienen que tener cierta bisagra para moverse, con un criterio que el celular para usos no pedagógicos en el aula no tiene por qué estar.
-Parece haber un objetivo muy común entre la línea de regulación con prohibición, salvo en la aplicación...
-Pienso que sí. También en esta discusión se mezcla todo junto, ¿no? El uso del celular en clases, ¿para qué? Creo que hay que afinar un poco, porque a veces uno ve proyectos que dicen prohibir todo, todo el tiempo y para todo. No. Prohibir todo, todo el tiempo, para todo, no es el objetivo.
-Si se refiere al proyecto del diputado Campo, habilita el celular con fines pedagógicos o didácticos pautados por el docente...
-Sí, pero es todo el universo estudiantil y queda bajo la tutela de un órgano que uno pensaría si tiene la capacidad, la potestad y la autoridad para hacerlo. Me preocupa sobre todo cuando se va a regular el texto; mostrame cómo. Si tenés un plan trazado, y esto es parte de un plan estratégico donde vas a evaluar aprendizajes, convivencia y la necesidad de quizás restringir hasta edades más avanzadas, capaz que lo podes ir revisando.