LA CENTRAL OBRERA ESTÁ DISPUESTA A IR A FONDO

El Pit-Cnt desafía a Petrobras tras los despidos: "Si tocan a uno, tocan a todos"

Se agrava el conflicto del gas y discutirán corte de suministro de combustible.

Representantes de al menos cinco sindicatos distintos acompañaron la asamblea extraordinaria de los trabajadores del gas. Foto: Francisco Flores
Representantes de al menos cinco sindicatos distintos acompañaron la asamblea extraordinaria de los trabajadores del gas. Foto: Francisco Flores

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Este no es un conflicto más. Esta es la historia de un movimiento sindical que mide su fuerza y su unidad. Es el relato de un gobierno que, en plena campaña electoral, queda acorralado entre el reclamo de “defender la clase obrera” y el grito de “mano dura” de la oposición. Es una trama de suspenso, porque está en juego el suministro de gas. Y es, también, una puja ideológica, incluso geopolítica. Una serie que ayer tuvo uno de los capítulos más movidos.

Siete empleados de MontevideoGas -la empresa uruguaya de la estatal brasileña Petrobras- recibieron un telegrama: “Se comunica extinción del contrato de trabajo (…) por razones económicas”. El aviso les llegó ayer, justo cuando el Pit-Cnt iba a reunirse con los empresarios en busca de un acuerdo. La comunicación encendió la alerta sindical, derivó en una asamblea extraordinaria de trabajadores (con el apoyo de al menos cinco sindicatos y la cúpula de la central sindical), negociaciones en el Parlamento, llamadas, más llamadas, y la declaración del Sindicato del Gas de un “paro parcial” para el mediodía de hoy.

Es solo un aviso de lo que podría venir. El conflicto en el gas lleva un año y medio, pero -tras el control obrero del 26 de abril pasado y el inicio hace diez días de una huelga de hambre de tres trabajadores- se convirtió en el Me Too sindical: “Tocan a uno, tocan a todos”.

Tal vez por eso en la asamblea extraordinaria del Sindicato del Gas estaban los representantes del Pit-Cnt, del sindicato de bancarios, de Salud Pública, de metalúrgicos, de la construcción y de Ancap. Y cada vez que un vocero tomaba el micrófono, insistía con lo mismo: “No se aceptará ni un despido, tomaremos, todos juntos, las medidas que haya que tomar”.

Eso incluye el corte de la carga de gas y combustible que, si bien no estuvo sobre la mesa en la reunión de ayer, sería una opción a discutir en una Mesa Representativa del Pit-Cnt la semana que viene. La presidenta de Ancap, Marta Jara, cuestionó al sindicato de la empresa que dirige porque se había solidarizado con los trabajadores de MontevideoGas y había anunciado que cortaría el suministro de combustible a las estaciones de Petrobras: “Insisten en traer conflictos que son de otras empresas", dijo la jerarca.

Sindicato del gas ocupa planta de MontevideoGas. Foto: Nicolás González
El día en que el sindicato del gas ocupó la planta de MontevideoGas. Foto: Nicolás González

El representante de la Federación Ancap (Fancap), Gerardo Rodríguez, no se quedó callado. En la asamblea del Sindicato del Gas, ayer, pasó al frente, pidió la palabra y lanzó: “Esta señora (Marta Jara) es la misma que nos envió sanciones para amedrentarnos. ¿Cómo va a entender que nos solidaricemos con otro trabajador? Eso no entra en la cabeza de un capitalista. Es una concepción ideológica”.

A fines de febrero había 2.222 uruguayos desempleados más que en el promedio del año pasado. Así lo confirma el último dato disponible de la Encuesta Continua de Hogares. Entonces, ¿por qué es tan particular el despido de siete empleados? Marcelo Abdala, secretario general del Pit-Cnt, tiene la sospecha que detrás de este conflicto “hay alguna agresión del gobierno de (Jair) Bolsonaro contra” Uruguay.

Abdala -pantalones de jean tipo chupín, championes deportivos recién estrenados y el manojo de llaves del auto contra el bolsillo de atrás para salir rápido a una reunión en el Palacio Legislativo- llegó a la asamblea del Sindicato del Gas cuando faltaban 15 minutos para que terminara. Tomó el micrófono y en su primera oración lo dejó en claro: “Este no es un conflicto más”.

El secretario general del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, visitó la ocupación de Petrobras el 25 de abril pasado. Foto: Marcelo Bonjour.
El secretario general del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, visitó la ocupación de Petrobras el 25 de abril pasado. Foto: Marcelo Bonjour.

Bolsonaro “es un tipo jodido”, afirmó y después hizo un silencio en busca de la palabra exacta. “Es un fascista. Sí, un fascista porque detrás de las medidas de privatizar Petrobras está también en juego la democracia, los derechos”.

Minutos después y frente a las cámaras de televisión, matizó el concepto y comentó a los periodistas: “Petrobras es una empresa estatal de Brasil y Brasil está gestionado por un gobierno que es contrario a todas las políticas laborales que se están desarrollando en Uruguay: libertad sindical, negociación colectiva, fuero sindical”.

Detrás de los siete despidos hay un historia más amplia. Una trama política e ideológica que involucra a partidos políticos. Tanto que uno de los asistentes a la asamblea lanzó: “Acá somos todos frentistas, pero sabemos que en nuestro partido hay dos visiones sobre los trabajadores... Eso está también en juego”.

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Por “Reducción de costos”

Petrobras no habló ayer en forma oficial, pero una fuente de la empresa comentó: “En línea con nuestras acciones de reducción de costos laborales, que venimos negociando en el ámbito tripartito e informando al Ministro de Trabajo desde junio de 2018, no reincorporaremos los funcionarios que están en seguro de paro y que tengan causal jubilatorio durante el 2019”. En la práctica, la empresa despide a cuatro empleados que debían retomar la actividad esta semana y a otros tres que lo debían hacer cerca del 10 de julio.

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