"HAY UN CAMBIO SUSTANCIAL"
Nos mostraron "una jerarquización de la negociación y que se contemple un protocolo para el paro de la refinería de La Teja es para nosotros una señal fuerte de la administración”, dijo Rodríguez.
En Ancap hay desde hace semanas, ya a esta altura meses, un temor bien claro de que no se repita una película: la que vivieron al cabo de la primera semana de diciembre del año pasado, cuando el sindicato de la estatal petrolera paró la refinería de la Teja, una medida gremial que no se tomaba desde 1973 y que causó una pérdida de más de US$ 2 millones.
El riesgo, ahora, volvió a instalarse debido al paro general decretado por el Pit-Cnt para este martes 8 de marzo en el marco de la campaña contra 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC), pero tras una instancia de diálogo entre Fancap y el directorio de la compañía estatal eso quedó por el camino, para alivio del gobierno.
El encuentro entre las partes ocurrió ayer viernes, y luego de esa reunión hubo satisfacción tanto en el gremio como en el directorio, aunque Fancap tendría por la tarde una sesión de su asamblea representativa en donde se evaluaría qué medida sindical se tomaría el martes. En la cúpula de la petrolera se aguardó entonces con expectativa la resolución formal del gremio, pero ya contaban con señales de que, al menos por ahora, no se optaría por el drástico recurso de volver a detener la refinería, contaron a El País fuentes de Ancap.
“Resolvimos que pararan solo las mujeres y que garantizaremos el funcionamiento de la refinería para hacer prevalecer el interés general de los servicios de combustibles”, dijo a El País el secretario general de Fancap, luego de la asamblea.
En el encuentro mantenido entre las partes, el directorio de Ancap trasladó al sindicato un “proyecto de transición” hacia la firma de un futuro convenio colectivo, pues el anterior cayó a fines del año pasado luego de que las autoridades de la empresa pública denunciaran su incumplimiento. Esto ocurrió así porque, según aseguró entonces el directorio, Fancap violó una de sus disposiciones claves: avisar con una antelación de 48 horas cualquier medida sindical que se fuera a tomar.
Sin embargo, el clima actual es distinto al de diciembre pasado, una de las peores crisis entre directorio y sindicato de los últimos tiempos.
Según reconoció el propio Rodríguez, en Fancap entienden que hoy hay “un cambio sustancial” tanto en la “actitud” del directorio de Ancap como en “el contenido de la propuesta” que recibieron ayer, y que el sindicato continúa analizando con buenos ojos. “El directorio nos mostró una jerarquización de la negociación y que se contemple un protocolo para el paro de la refinería de La Teja es para nosotros una señal muy fuerte de la administración”, sostuvo Rodríguez, que celebró así el -a su criterio- “giro de 180 grados” en el posicionamiento del directorio, y que también se involucrara directamente en las negociaciones el presidente de Ancap, Alejandro Stipanicic.
El proyecto borrador prevé, entre otras cosas, que antes de parar la refinería el gremio debe avisar a las autoridades con una antelación de 14 días, y contiene una propuesta de guardias gremiales para la planta de pórtland de Lavalleja, que este lunes retomará su actividad -también detenida por medidas de Fancap.
Por parte del directorio, distintas fuentes ratificaron que el buen ánimo es similar y que el acuerdo de ayer se celebró como “un gran primer paso”.
Precauciones.
Aunque el desenlace fue el más positivo para Ancap, igual se había previsto el peor de los escenarios. Con el objeto de evitar lo que ocurrió en diciembre -cuando hubo riesgo de que se agotara el stock de supergás - el directorio ya había comprado 4.000 metros cúbicos de ese combustible.
Además se contaba con la seguridad de que esta vez habría abastecimiento de nafta y gasoil suficiente para el caso de que “la refinería parara por 15 días”.