ASSE apuesta a aumentar su presupuesto con nuevos usuarios Fonasa, la venta de servicios y "destercerizaciones"

El vicepresidente del prestador público, Daniel Olesker, impulsó cambios para obtener más fondos y bajar algunos costos.

Daniel Olesker
Daniel Olesker, vicepresidente de ASSE.
Foto: Estefanía Leal/Archivo El País.

La Administración Nacional de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) pasará a obtener más fondos por los nuevos usuarios del Fondo Nacional de Salud (Fonasa) que logre captar, así como también por la venta de servicios y las destercerizaciones, a partir de cambios incluidos en la última Ley de Presupuesto, destacó a El País el vicepresidente de la institución, Daniel Olesker.

Hasta setiembre pasado, último dato oficial, ASSE sumaba 1.478.271 usuarios en total. Estos se dividen entre los que no hacen aportes, pero igual reciben los tratamientos, usuarios no Fonasa, que sumaban 898.555. Y los usuarios Fonasa, que hacen aportes al sistema de salud, que totalizaban 588.716.

ASSE cuenta con dos fuentes de financiamiento. Por un lado, los aportes de Rentas Generales, que resultan un 60% del financiamiento total. Y, por otro lado, en otros ingresos, el grueso es el aporte que hacen los usuarios Fonasa, que es el valor de la cápita, que varía según edad y sexo, tal como cobran las mutualistas por cada afiliado.

Hasta el año pasado, el presupuesto de ASSE estaba topeado con lo que indicara el Parlamento en las rendiciones de cuentas. De manera que el porcentaje entre las dos fuentes de financiamiento oscilaba siempre tomando en cuenta monto previamente votado. El presupuesto de ASSE ronda los US$ 1.700 millones anuales.

Bajo ese esquema, si ASSE incorporaba más usuarios Fonasa, y por ende, obtenía más fondos por cada nuevo afiliado, se modificaba la ecuación, pero manteniendo el mismo presupuesto. Por ejemplo, si al sumar más usuarios Fonasa el porcentaje saltaba de un 40% a 45% del presupuesto, el aporte de Rentas Generales bajaba, de un 60% a 55%.

De esta forma, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) descontaba a ASSE los aportes de sus usuarios Fonasa para determinar el aporte de Rentas Generales, siguiendo la pauta presupuestal correspondiente.

Olesker contó que cuando le ofrecieron el cargo que hoy ostenta, empezó a trabajar en aplicar este cambio “muy importante”, que supone que los nuevos usuarios de ASSE pasen a contabilizarse por fuera de la ecuación citada, lo que implica un incremento presupuestal.

Si ASSE suma, por ejemplo, 10.000 usuarios Fonasa más este año, lo que pasará ahora es que se generará un excedente que se volcará directo al prestador, y no estará “licuado” en el presupuesto votado. En virtud de que cada cápita promedio ronda en unos US$ 120 mensuales, que al año suman US$ 1.500, de sumarse esa cifra de nuevos usuarios Fonasa, ASSE tendría US$ 15 millones extra en 2027.

La modificación, que se empezó a aplicar este año, que impulsó Olesker prevé, tal como indica la Ley de Presupuesto, que un porcentaje —determinado por el prestador— se vuelque en las unidades ejecutoras y regiones de ASSE que “los generaron”. Si parte de los nuevos usuarios Fonasa son, por ejemplo, de Tacuarembó, un porcentaje se repartirá en los centros de ASSE allí instalados.

A su vez, se estableció en la norma presupuestal que ese dinero se utilice en gastos vinculados a la demanda asistencial “creciente” en los centros que captaron los nuevos ingresos Fonasa, sobre todo para la “adquisición o recambio de equipamiento y adecuaciones edilicias”. Olesker planteó que al tener más usuarios, se puede lograr más economía de escala, y bajar los costos.

Los usuarios Fonasa de ASSE representan un 22% de todos los afiliados Fonasa del país. No obstante, hay una dispar distribución departamental. En Tacuarembó, Río Negro y Artigas, la mitad de los usuarios Fonasa optaron por el prestador público. El jerarca planteó que el no pago de estudios y medicamentos influye, pero consideró que este no es el único factor para elegir ASSE.

El objetivo de Olesker, que reconoce ambicioso, es llegar al 30% de usuarios Fonasa del país en este período de gobierno. Esto implicaría pasar de unos 590.000 afiliados a unos 790.000, que con el nuevo esquema de incremento podría significar un extra equivalente al 10% del presupuesto anual de ASSE.

Fuentes del MEF consultadas por El País indicaron que el aumento de ingresos para ASSE a partir de más usuarios Fonasa no aumenta el aporte de Rentas Generales, considerando que si el nuevo usuario estaba en una mutualista, el Fonasa ya pagaba por él. “Es una forma de incentivar la captación de nuevos usuarios, mejorando la atención”, señaló una fuente.

La segunda herramienta con la que ASSE busca aumentar sus ingresos es a partir de la venta de servicios. Olesker planteó que no solo se busca mejorar los números de los servicios asociados a la ley de urgencia y emergencia, por el cual el prestador público, con presencia en todo el país, cobró el año pasado $ 1,4 millones, mientras que gastó $ 20 millones en estos servicios a las mutualistas.

El vicepresidente de ASSE impulsa la venta, tanto a usuarios particulares (no ASSE) y a mutualistas, desde el servicio de imagenología hasta operaciones para la vista, para aprovechar las “ventajas comparativas” del prestador. Está previsto que entre marzo y abril se obtenga un listado con los procedimientos que se ofrecerían, para luego definir en qué centros, y a qué costo.

Al igual que con la captación de nuevos usuarios Fonasa, la Ley de Presupuesto estableció que en la distribución presupuestal extra se deberá “priorizar la unidad ejecutora donde se originó la recaudación”. Y no se podrán usar esos fondos para financiar retribuciones personales ni para gastos de carácter estructural.

El tercer punto que priorizó Olesker es avanzar en las “destercerizaciones” en ASSE, tras señalar que las compras de servicios a las mutualistas tuvieron un incremento de 70% entre 2023 y 2024. El jerarca cuestionó el pago “muy grande” de ASSE de más de $ 400 millones en tomografías en 2024, tomando en cuenta de que parte de esos estudios los puede realizar ASSE con equipamiento propio, en convenio con Cudim, tal como ocurre en el Hospital del Cerro.

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