El intendente de Salto Carlos Albisu y el coordinador del CECOED local, Aquiles Mainardi, anunciaron en la mañana de este lunes 17 que la próxima primavera será de una muy fuerte adversidad climática para los departamentos del norte del país.
El jefe comunal salteño anunció que tras la reunión con el presidente de la República, Yamandú Orsi, que se llevó a cabo días pasados en Torre Ejecutiva, los informes técnicos manejados por las autoridades advierten un 80% de probabilidad de que se registre un fenómeno de "fuerte intensidad" durante los meses de octubre, noviembre y diciembre.
El intendente señaló que las proyecciones podrían ubicar la creciente del río Uruguay frente a las costas de Salto por encima del pico histórico pos represa de Salto Grande, registrado el 27 de diciembre de 2015, con una altura de 16,33 metros frente al Puerto de Salto, cuando la media habitual en esa zona es de tres metros.
En tal sentido, el departamento de Salto comenzó a prepararse para un escenario climático que genera por lo menos, preocupación. Albisu informó que técnicos nacionales e internacionales advierten sobre un fenómeno "asociado a El Niño", que podría provocar lluvias extraordinarias y una importante creciente del río Uruguay, durante los próximos meses.
"Todos los técnicos coinciden en un 80% de probabilidad de que sea peor” que la del 2015, afirmó el intendente Albisu, aunque aclaró que el objetivo "no es generar miedo sino anticiparse y preparar al departamento".
"Acá no se puede fallar", afirmó Albisu
La inundación del año 2015, fue la mayor sufrida por Salto después de la histórica creciente de 1959 y sacó más de 6.500 personas a la calle.
Las autoridades esperan que las previsiones finalmente no alcancen esa magnitud, pero entienden que "sería irresponsable no prepararse para el escenario más complejo".
Además, se maneja "una probabilidad del 95% de una nueva fase" del fenómeno entre marzo, abril y mayo de 2027, aunque posiblemente de una menor intensidad.
La preocupación no se limita exclusivamente al crecimiento del río Uruguay, ya que las lluvias podrían provocar localidades aisladas en el interior del departamento y problemas de anegamiento en diferentes barrios de la ciudad.
Por ese motivo, el CECOED trabaja en la "preparación de refugios, alimentación, medicamentos, asistencia sanitaria y logística", además de coordinar acciones con las demás instituciones.
Incluso Albisu dijo que se analiza "utilizar drones para trasladar medicamentos a zonas aisladas y disponer de un helicóptero en el norte del país, ante eventuales emergencias médicas. Durante agosto se pretende dejar definidos los refugios".
Los informes señalan especialmente a Rivera, Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano y Durazno entre los departamentos potencialmente más afectados.
Postergación de actividades
La Intendencia de Salto comenzó a postergar actividades previstas para los próximos meses, entre ellas iniciativas vinculadas al aniversario por los 270 años del departamento de Salto, con el fin de "concentrar esfuerzos en la preparación".
El intendente insistió en que actualmente "nadie puede asegurar que las previsiones se cumplirán en su escenario más severo. Sin embargo, ante la coincidencia de informes nacionales, internacionales y locales, Salto decidió comenzar a prepararse".
“Acá no se puede fallar”, afirmó el jefe comunal, dejando en claro que la prioridad será estar preparados para el peor escenario, aún esperando que finalmente no ocurra.
"Seríamos irresponsable si dijéramos que esperamos menos de 600 evacuados, ese será el piso, aunque por los datos que tenemos, la base de evacuados podría ser de unas 1.000 personas", señaló
"Habrá tres centros de evacuación oficiales, sin perjuicio de otros que puedan instalarse. Y los que saben que a determinada cota van a ser alcanzados, que se vayan preparando para hablar con sus vínculos o buscando soluciones que los resguarden", agregó.