CÁMARA DE DIPUTADOS

Parlamento busca taquígrafos y sueldos llegan a $ 104 mil

¿Dónde se enseña la técnica y en cuánto tiempo se puede aprender?

Taquígrafos. Foto: Fernando Ponzetto.
Taquígrafos. Foto: Fernando Ponzetto.

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Por primera vez en 16 años, la Cámara de Diputados realiza un llamado abierto a taquígrafos: busca ocupar seis nuevos cargos (hoy hay 44 en esa cámara) y el plazo para presentarse vence el próximo viernes 21. En un país donde en el imaginario colectivo ser funcionario público es equivalente a una estabilidad imposible de conseguir en el sector privado, un llamado así puede resultar atractivo. Y más cuando el sueldo básico es de 66.140 pesos nominales, a lo que se suma una compensación de 38.691 pesos por dedicación especial y horario sin término, además de otras compensaciones y beneficios presupuestales.

Así que el sueldo total llega a unos 104.000 pesos nominales. ¿Pero qué implica ser taquígrafo? ¿Dónde se estudia? ¿Es posible aprender en forma rápida? Las respuestas a estas preguntas pueden ser un poco desalentadoras para quienes pretenden adquirir la técnica en una semana. Eso es imposible.

“El récord fue una persona que aprendió en seis meses y mirá que estoy hace 30 años en esto”, dice Sandra Páez, quien da clases y es taquígrafa de la Cámara de Representantes. Pero “era alguien que se levantaba y se acostaba practicando la taquigrafía”, explica Páez.

Lo habitual es entre tres y seis meses para aprender la teoría (“es como aprender otra lengua”, dice la profesora Patricia Sedes) y a eso se suma por lo menos dos años de práctica para adquirir la velocidad que se pide en los concursos (130 palabras por minuto). “Si no, escribís y lees como un niño de escuela”, afirma Sedes. “Acá el que persevera gana. Vos podés llegar a la velocidad de concurso pero pasan años y no hay un llamado. Entonces la gente abandona”.

Si bien hay algunas academias que enseñan taquigrafía (academia Wolf es una de ellas) y en la UTU realizan clases teóricas, lo que recomienda la Asociación de Taquígrafos del Uruguay es aprender con uno de los siete u ocho taquígrafos que dan clases particulares con fuerte énfasis en la práctica.

Los taquígrafos escriben a mano con signos mientras el legislador habla, pero después deben “poder leerse y traducirlo en una computadora”, dice Fernanda Rabuñal, funcionaria de la Cámara de Diputados e integrante de la comisión directiva de la Asociación de Taquígrafos del Uruguay.

En la Cámara de Representantes hay turnos de dos funcionarios que entran 10 minutos a sala, toman nota de todo lo que se dice, salen y luego lo traducen.

Hay diferentes sistemas de taquigrafía. Y cada uno sabe leer el sistema que maneja. Uno de los más antiguos es el sistema Martí, pero hoy el más utilizado es un sistema uruguayo que se llama Carissimi: fue creado por Juan Antonio Carissimi, exfuncionario de la Cámara de Diputados. Escobar, Gregg (sistema ingles) y Pitman son otros sistemas.

Rabuñal dice que la gran virtud de la taquigrafía frente a otros sistemas “es que es una traducción simultánea y tiene inmediatez en la entrega”. Y además cuenta que “dan fe” de lo que sucede en sala.

Bases

Hay que tener entre 18 y 50 años de edad para presentarse al llamado, estar inscripto en el Registro Cívico Nacional, tener Secundaria o UTU completa y dominar el castellano.

Pero hay un dato que no es menor: en el momento de realizar la inscripción piden efectuar una declaración jurada indicando que el postulante ha recibido capacitación en taquigrafía, con referencias al instituto o instructor que impartió el curso. La idea es evitar que se presente gente que no tenga los conocimientos y la práctica para el cargo.

En 2009, por ejemplo, 3.600 postulantes se presentaron para seis cargos de taquígrafos en el Senado, pero muchos no tenían idea de la técnica. Tras una selección por sorteo, se eligieron 150 candidatos. Al examen de dactilografía se presentaron 12 personas y sola una logró pasar. Pero después no aprobó el examen de taquigrafía y el llamado quedó desierto.

Según las bases del concurso, se requiere dedicación especial y horario sin término, con hora de ingreso y de egreso variables y “permanencia a la orden” para concurrir el fin de semana y feriados si así lo dispone la administración.

Esa dedicación especial tiene una explicación clara. “Nosotros nos quedamos trabajando y haciendo la revisión en la noche, después de las sesiones”, afirma Rabuñal. Y muy tarde, a veces de madrugada, la versión taquigráfica queda pronta para que los diputados accedan al día siguiente.

MÁS

La pregunta del momento: “¿Me podés preparar para el concurso?"

Los profesores particulares de taquigrafía reciben muchas consultas por estos días, sobre todo de gente que ya aprendió y quiere reforzar. Pero también llaman los que no saben nada.

“¿Me podés preparar para el concurso?”, le preguntaron a la taquígrafa Patricia Sedes hace unos días. “¿Y vos en qué velocidad estás?”, preguntó ella. La persona no conocía ni la teoría. “Ni sueñes con que en un mes vas a estar preparado”, le dijo Sedes.

Estudiar taquigrafía sale entre 3.000 y 4.000 pesos mensuales por dos clases semanales. El concurso incluye una prueba de copiado dactilográfico de un texto, que será eliminatoria y no tendrá incidencia en el puntaje final del concurso. Luego una prueba de toma de versión taquigráfica y su transcripción, que será eliminatoria y tendrá una incidencia de 80% en el puntaje final. Por último, una prueba general de aptitud que consiste en responder 20 preguntas de múltiple opción, que no será eliminatoria y tendrá una incidencia de 20% en el puntaje final del concurso. Esta prueba versará sobre la Constitución, el Estatuto del Funcionario y el reglamento de la cámara. Al final habrá una evaluación psicolaboral.

Parlamento, juntas y trabajos particulares

¿Dónde se puede trabajar como taquígrafo, además del Parlamento? La mayoría de las juntas departamentales tienen cuerpo de taquigrafía. Luego hay trabajos puntuales para registrar las asambleas de clubes o reuniones de consorcio, por ejemplo. En total se estima que hay entre 150 y 170 taquígrafos en el país. Solo en el Parlamento trabajan más de 70 entre las dos cámaras. Para el nuevo llamado la inscripción debe hacerse personalmente en Recursos Humanos de la Cámara de Representantes de 9.30 a 17.30 horas, hasta el viernes 21 de febrero. Hay que llevar la cédula de identidad y también la credencial cívica.

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